Imputaron al chofer detenido por matar a una mujer durante una pelea con trapitos en Mendoza: hay nuevos sospechosos

El hombre fue acusado de coautor del homicidio agravado. La fiscal también cambió la calificación para los tres policías arrestados por el crimen e identificó a más involucrados

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Cynthia Romina Landi Rodríguez
Cynthia Romina Landi Rodríguez

Lautaro Stagnoli, el chofer de colectivo que se entregó a la Justicia en las últimas horas por el crimen de Cynthia Romina Landi en Mendoza, fue imputado este martes como coautor del homicidio agravado. El hombre había estado prófugo varios días tras el hecho ocurrido el domingo 4 de enero, cuando la mujer fue baleada durante una pelea entre trapitos y clientes de un bar en la ciudad de Guaymallén.

Stagnoli, que tenía orden de captura internacional, se presentó ante las autoridades este viernes junto a su abogado. En este contexto, fue indagado por la fiscal Claudia Ríos, que investiga el caso, y quedó acusado de participar de manera directa en el ataque que derivó en la muerte de Landi.

La causa tiene además a tres policías detenidos, quienes en primera instancia resultaron imputados como coautores del homicidio. No obstante, tras analizar nuevas imágenes de las cámaras de seguridad de la zona, la funcionaria judicial dispuso modificar la calificación a encubrimiento agravado.

Fuentes del caso alegaron que los agentes, dos mujeres y un hombre, habrían ayudado a eludir la tarea de la Justicia y no reportaron el asesinato. Para ellos, la fiscalía interviniente dispuso el pago una caución de 15 millones de pesos cada uno para que recuperen su libertad.

Además, en el marco del avance de la causa, la fiscal sumó a tres nuevos sospechosos, quienes circulaban en un Chevrolet Corsa en el momento vinculado al ataque. El conductor del vehículo ya fue identificado y es buscado por las autoridades, mientras que los otros dos aún no fueron individualizados.

La víctima
La víctima

El hecho investigado se produjo en la madrugada del 4 de enero, luego de un altercado entre un grupo de cuidacoches y personas que salían de un local nocturno, situación en la que intervinieron tres policías que, al momento del episodio, vestían de civil.

Según la reconstrucción, la pelea motivó que los cuidacoches buscaran refugio en una vivienda próxima a la discoteca. El hermano de la víctima, quien se encontraba en el lugar, permitió el ingreso de los trabajadores a la propiedad familiar.

Cuando la situación parecía haberse calmado, un vehículo blanco pasó frente a la casa y se produjeron al menos cinco disparos, según constató la Policía Científica en la escena.

Landi Rodríguez se encontraba cerrando el portón de la vivienda cuando recibió un disparo en la axila, impacto que resultó fatal. Fue trasladada de inmediato al Hospital Central, donde ingresó sin signos vitales.

El caso avanzó rápidamente. Primero, se logró identificar y a detener al primer policía sospechoso, el mismo día que ocurrió el crimen. Luego, la fiscal de Homicidios Claudia Ríos, a cargo del caso, ordenó la detención de dos mujeres policías. Todos fueron imputados por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por su condición de miembros de la fuerza.

La investigación determinó que el proyectil que le quitó la vida a Landi Rodríguez correspondía a un calibre .380, diferente al arma reglamentaria de la policía provincial, un dato relevante para el desarrollo de la causa.

En este contexto, la figura de Lautaro Nicolás Stagnoli cobró relevancia ya que el joven chofer de colectivo fue señalado como uno de los integrantes del grupo que habría participado en el ataque. Por este motivo, la fiscalía emitió una orden de captura nacional e internacional, hasta que en la mañana del viernes se presentó en una dependencia policial, acompañado de su abogado, poniendo fin a su condición de prófugo.