Los resultados de una pericia clave y la declaración de un testigo se convirtieron, en las últimas horas, en las pruebas centrales de la investigación sobre el crimen de Matías Paredes, el joven que fue asesinado en Mar del Plata por policías que lo confundieron con el homicida de Cristian Velázquez, el kiosquero baleado en un intento de robo a principios de febrero.
La causa, que se lleva adelante en la UFI N.º 5 de la ciudad, tiene a cinco agentes detenidos por el hecho, de los cuales solo dos fueron identificados como los que efectuaron disparos contra el Fiat Palio rojo en el que viajaba la víctima junto a dos amigos.
Se trata del subteniente Juan Molina y el oficial principal Emilio Flores. El primero de ellos es el más complicado: la pericia balística realizada sobre el proyectil que estaba en el cuerpo de Matías determinó que el tiro mortal salió de su pistola –una Bersa Thunder 9PRO– y uno de los testigos del hecho lo reconoció en su declaración como el tirador, según supo Infobae.
Fue Cristian Novas, quien estaba en el asiento de acompañante del vehículo en el que murió la víctima. “Me puedo acordar el momento en el que llegó la Policía y la cara del muchacho que disparó. No me la voy a olvidar nunca. Había una buena luz, pude verle bien la cara”, le dijo al fiscal Alejandro Pellegrinelli. Fuentes judiciales confirmaron a Infobae que se refirió a Molina.
El joven también recordó el momento en el que su amigo Matías Paredes -que viajaba en el asiento de atrás- recibió el impacto de bala y compartió cuál fue la última palabra que lo escuchó decir antes de que falleciera adentro del habitáculo.
“Cuando agarramos la calle Tripulantes (por la que intentaron alejarse de los atacantes) pregunté como estaban y él contestó “sí”, pero sin fuerza. Cuando volví a mirar para atrás, el ‘pitu’ ya no estaba sentado”, señaló Novas este viernes a las autoridades que llevan adelante la investigación.
Antes de él, declaró Emanuel Astete, el conductor del Palio y quien también fue herido de bala durante la persecución de los policías. Tuvo suerte: su lesión no fue grave y, tras unas horas internado en el hospital HIGA, fue dado de alta.
Su tirador no fue Molina, sino el oficial Flores, según se constató en la investigación. Y, aunque su ataque no fue mortal, el abogado que representa a la familia de Matías Paredes, Maximiliano Orsini, quiere pedir que el policía sea imputado por “homicidio en grado de tentativa”.
Frente al fiscal, Astete contó su versión de los hechos y aseguró que quienes los perseguían nunca se identificaron como policías. Por este motivo, tanto él como Matías Paredes y Cristian Novas pensaron que querían asaltarlos.
“Empezaron a tirarnos tiros y yo inmediatamente sentí un impacto. Yo les gritaba que me habían pegado, sentía que me estaba quemando la espalda. La verdad no sabía si tenía la bala adentro y Cristian me decía que siguiera”, relató el joven sobre el ataque contra él.

Esta parte de la historia fue completada luego por su amigo, quien agregó: “Emanuel decía que le dolía la espalda y yo le decía que no frenase porque nos mataban. No sabía ni quiénes eran y le dije que no frene. Emanuel incluso se quejaba y manejaba con una sola mano, se quejaba todo el viaje desde la 39 y Polonia diciendo ‘me dieron, me dieron’”.
Y agregó: “Recuerdo que cuando la policía nos paró decían que eran balas de goma y yo les decía que cómo iban a ser balas de goma si había traspasado la chapa del auto”.
Las declaraciones de ambos sobrevivientes fueron sumados como material a la investigación que encabeza el fiscal Pellegrinelli en colaboración con Lorena Hirigoyen y Daniela Ledesma, que se sumaron el pasado viernes a la causa tras una decisión de la Fiscalía General.
En este contexto, el subteniente Juan Molina y el oficial principal Emilio Flores están imputados por homicidio agravado, como así también sus compañeros: el sargento Juan Rufino Gerez y los oficiales principales Héctor Murray y Javier Massia, quienes declararon que ni siquiera se bajaron del auto y se comprobó que no cometieron disparos.
Por este motivo, la semana pasada, la defensora de Massia y Murray había solicitado la libertad de sus clientes por falta de mérito. El pedido, no obstante, fue rechazado por la Justicia de Garantías.
“Lo hasta aquí actuado no me permite descartar la posible participación de los imputados Masia y Murray cuando intervinieron en una especie de emboscada al encerrar el auto Fiat Palio sin móvil ni prendas identificables como policías en una zona alejada de la ciudad en horas de la madrugada y sin dar la voz de alto o alguna señal de reconocimiento como policías más allá que el material probatorio de momento pueda individualizar a Molina y Flores como posibles autores de los disparos”, resolvió la Justicia en un documento al que accedió Infobae.
Por el momento, los cinco policías partícipes del crimen de Matías Paredes continuarán presos.
Últimas Noticias
La confesión del sospechoso del crimen del bebé de un año y medio en un ataque a una barbería de Rosario
A Mario Antonio Kevin Portillo (24) y Alan Nahuel Vallejos (21) les endilgaron el homicidio de Gian Mastrocola y quedaron presos con preventiva. Falta detener por lo menos a tres sospechosos

Juicio a Felipe Pettinato por la muerte de su neurólogo: el acusado no quiso ver las fotos del cuerpo y qué dijeron los peritos
El proceso contra el imitador de Michael Jackson avanzará la próxima semana con los alegatos ante el Tribunal N°14

Cayó el prófugo del robo que frustró un policía que estaba en el baño de un supermercado de Boedo: el video
El sospechoso de 34 años fue detenido en Ciudad Evita tras un operativo de la Policía Federal Argentina. Su cómplice ya estaba preso

María Cash: la jueza se quiso apartar del caso por “violencia moral” y la Cámara de Salta le dijo que no
Los jueces le ordenaron a Mariela Giménez que continúe a cargo de la investigación que lleva 14 años. El motivo del conflicto

“Es una burla”: la indignación de los padres de Matías Berardi con una fiscal por acceder a que una de las condenadas viaje por vacaciones
María José Meincke Patané consideró factible el permiso pedido por el defensor de Alexa Yamila Souto Moyano, sentenciada a seis años y ocho meses de prisión y con domiciliaria. Qué dijo el tribunal


