Detuvieron a dos hermanos acusados de asesinar a un hombre que habría intentado robarles el auto

Cuando el presunto delincuente quiso escapar del lugar, este recibió un tiro en la cabeza que le provocó la muerte

Guardar
Policía bonaerense
La policía detuvo a los hermanos luego de que estuvieran prófugos por casi un mes (Municipalidad de Ituzaingó)

Dos hermanos fueron detenidos luego de que la Justicia los acusó de haber perseguido y asesinado de un tiro a un presunto delincuente que habría intentado robarles el auto en la localidad bonaerense de Ituzaingó. Según un testigo del hecho, este habría querido frenar la persecución, tras notar que el supuesto agresor se encontraba armado.

Los detenidos fueron identificados como Lucas Nazareno Bigolin (26) y Gustavo Matías Nahuel Bigolin (32), quienes se encontraban prófugos desde que fueron imputados por el delito de “homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego”, en perjuicio de Federico Rubén Córdoba (25).

Casi un mes más tarde, los efectivos de la comisaría 2da. de Ituzaingó aprehendieron a los hermanos en las inmediaciones de las calles Patagonia y Coronel Brandsen, ubicadas en el barrio de Villa Ariza, perteneciente a la misma localidad del conurbano bonaerense.

Según las fuentes judiciales a las que accedió Télam, los detenidos fueron sometidos a una indagatoria que estuvo a cargo de la fiscal titular de la Unidad Fiscal de Instrucción (UFI) N°2 descentralizada de Ituzaingó, María Laura Cristini. Días atrás, la investigadora a cargo del caso ordenó la captura de Lucas Bigolin, después de que establecieran que “fue él quien se unió a la persecución de Córdoba con un arma de fuego en la mano”.

Ituzaingó
El lugar en el que los hermanos fueron detenidos por los efectivos policiales (Captura de Google)

Durante la citación, Lucas Bigolin se negó a declarar, mientras que Gustavo Bigolin colaboró con la pesquisa al responder varias preguntas de la funcionaria pública, frente a quien reconoció que persiguió al fallecido, pero que nunca disparó en su contra. A raíz de esto, ambos continuarán detenidos hasta que se realice el juicio.

De acuerdo con la reconstrucción de los hechos que proporcionaron las autoridades, el pasado 28 de agosto, Córdoba habría intentado robar un vehículo Volkswagen Passat de color negro cerca de las 17:30 horas en las calles 26 de abril y San Fernando. Sin embargo, el hecho se habría truncado al ver que el automovilista contaba con un arma de fuego.

En ese momento, el joven de 25 años fue perseguido por unos 100 metros, hasta que el atacante le disparó a la altura de la cabeza y cayó en la vereda de un establecimiento, en donde se festejaba un cumpleaños infantil. Luego de que se diera aviso a los servicios de emergencia, el herido fue trasladado al Hospital Posadas, en donde moriría horas más tarde. En paralelo, el hombre que le disparó a Córdoba se dio a la fuga inmediatamente.

Ituzaingó
La zona en la que ocurrió la persecución y agresión a Córdoba (Captura de Google)

Asimismo, la investigación indicó que el fallecido vivía en el barrio San Alberto y tenía antecedentes por robo mediante la modalidad “escruche”, el cual es un término utilizado para referirse a los robos en los que los atracadores ingresan a un domicilio, sin infringir violencia, en busca de objetos de valor. Aparentemente, este había sido acusado de haber robado en un jardín infantil que se ubicaba en la zona.

La acusación contra los hermanos Bigolin fue ratificada el mismo día del crimen, debido a que estos habrían sido identificados por los testigos y se dieron a la fuga para no afrontar el proceso judicial. En línea con los hechos, la situación procesal de ambos se agravó cuando los agentes policiales acudieron a su domicilio y constataron que no se encontraban en el.

Por otro lado, el testimonio de una de las personas que presenció el hecho podría complicar aún más a los detenidos, debido a que el testigo relató que intentó frenar la persecución apenas notó que el perseguidor tenía un arma de fuego en su poder. “No te metas, este me quiso robar”, citó la respuesta que el presunto homicida le habría dado al intentar convencerlo de que no disparara.