Las revelaciones del abogado de Dieguito Fernando: el entorno de Maradona, la marihuana y la pelea por las marcas en poder de Morla

Mientras los fiscales avanzan en la investigación por el homicidio culposo con fuertes pruebas contra Luque y la psiquiatra Cosachov, Mario Baudry retrata los últimos días de un Diego adormecido al filo de la muerte y separado de su familia. La fuerte desmentida al neurocirujano

Mario Baudry, abogado en la causa que investiga la muerte de Maradona.

A fines de noviembre pasado, Mario Baudry se convirtió en el primer abogado en ser parte de la causa que investiga el posible homicidio culposo de Diego Armando Maradona. Lo hizo como particular damnificado, representante de Diego Fernando, el último heredero del mayor jugador de todos los tiempos y como abogado de su madre, Verónica Ojeda.

Hoy, poco más de dos meses después, el expediente instruido por los fiscales de San Isidro que avanzan en su recolección de pruebas hacia una junta médica a cargo de resolver efectivamente si Diego sufrió o no una mala praxis por negligencia u omisión de los médicos que debían tratarlo -que estará integrada por especialistas de la Asesoría Pericial de la Procuración junto a los especialistas que propongan las partes y aún sin una fecha definida- contiene información alarmante: los análisis a información en teléfonos secuestrados al neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov, al menos 400 gigabytes de información, muestran un destrato a su paciente, negarse a atender síntomas básicos mientras anticipaban su autopsia meses antes de su muerte.

Hay, también, otra historia. Las pericias revelaron a un Luque atribulado: a su paciente estrella, a su botín de selfies en Instagram, el entorno final le daba de fumar marihuana. Diego la pedía, suministrada supuestamente por Charly, un familiar indirecto de su ex pareja, Rocío Oliva.

Así, Baudry se convierte en una de las figuras más pujantes de la causa, hoy en un punto medio: entre la prueba fuerte y la carrera al cierre de la imputación.

“En la causa están todos los elementos para llamar a indagatoria a Luque”, afirma Baudry.

Tiempo antes del final: Diego Armando y Dieguito Fernando.
Tiempo antes del final: Diego Armando y Dieguito Fernando.

-¿Por qué el entorno le daba marihuana y alcohol a Maradona?

-La verdad, no lo sé. Esto surge de las pericias a los teléfonos de Luque y Cosachov además de una presentación que hacemos nosotros. De hecho está denunciado por Verónica; lo constató en septiembre del año pasado. Pone en resalto el descuido que había hacia a la figura de Diego en los últimos meses que terminaron con su muerte.

Por lo pronto, la junta médica será la que resuelva si el consumo de cannabis del mayor ídolo de la historia argentina efectivamente fue parte de la ecuación de su muerte, con un corazón marcado por microinfartos. No se detectaron moléculas de marihuana en la pericia toxicológica a las muestras recolectadas en la autopsia del 25 de noviembre en la morgue de San Fernando, tampoco alcohol. Se encontró, en cambio, una extensa batería de psicofármacos presuntamente administrados por la psiquiatra Cosachov: antipsicóticos, antidepresivos, anticonvulsivos, al menos uno de ellos, la venlafaxina, sospechan los fiscales, contraindicada para las cardiopatías que sufría el Diez.

“Tengo cagazo de que me quieran empomar por la medicación”, aseguraba la psiquiatra a Luque el día después de la muerte, poco antes de que encriptara uno de sus teléfonos iPhone, lo que demoró la marcha del expediente.

No es claro cuándo termina la marihuana en la historia de Diego, pero sí se sabe cuándo empieza la medicación. Lo que revela Baudry es sumamente llamativo: “Lo hacen después de la internación en la clínica Ipensa, a donde Diego va solamente a hacerse un chequeo. Al día siguiente, Luque dice que necesita una operación porque había que sacar los gases de la inflamación que tenía. Allí, lo llevan a la Clínica Olivos para operarlo. Después de que fallece Diego, nos enteramos de que no era operable la afección que tenía y que habían también recomendado no operarlo. También, que el que lo había operado no había sido Luque. O sea, Luque nos mintió”.

Baudry, por lo pronto, no fue notificado del inicio de la junta médica ni pudo aportar hasta ahora a sus especialistas.

Morla, último apoderado de Maradona.
Morla, último apoderado de Maradona.

El abogado ve en el horizonte otro frente de tormenta: Matías Morla, a quien se cree Luque respondía o reportaba, es abogado también en la causa. Baudry no cree que el último apoderado de Maradona pueda ser imputado por un delito, no por las pruebas que hay. “No surge ningún elemento, no sé qué podrán encontrar los fiscales más adelante”. Fuentes en los tribunales de San Isidro aseguran que la acusación, en una actual hipótesis de trabajo, no se extendería más allá de quienes estaban a cargo de la primera línea de defensa inmediata para cuidar la salud de Diego, sean personal médico o no, algo en lo que Baudry coincide.

La enfermera Dahiana Madrid, presente en el día de la muerte, que declaró que mintió en un reporte a pedido de su jefe, “tuvo el coraje de decir la verdad, vino y nos lo contó a nosotros”, dice el abogado: “La causa toma impulso porque vino a contarme a mí y a Verónica cuando todos ocultaban la verdad”.

Morla, asegura Baudry, sabía de Charly y de la marihuana. “Tenía conocimiento de que existía droga en la casa de Diego, pero no amerita una responsabilidad médica”, dice.

En paralelo, existe la disputa por la herencia, de la cual Dieguito Fernando es parte como hijo natural de Maradona. Baudry asegura que no existe un cálculo patrimonial, que apenas se contaron algunos autos, que el inventario de bienes venidos de Dubai, 250 en total, es poco comparado a lo que Verónica Ojeda conoce, que Morla y su abogado dicen “muchas cosas”. La disputa por el dinero del futuro es un interrogante más difícil.

El 23 de diciembre pasado, a menos de un mes de la muerte de Maradona, el Boletín Oficial reflejó la composición del directorio de Sattvica, la firma que entre 2016 y 2018 concentró en su poder todas las marcas de la imagen de Maradona: su propio nombre en todas sus variantes populares, “El Diez”, “La Mano de Dios”. Morla es su presidente, Maximiliano Pomargo, su cuñado, director suplente. Hay más de 170 actas en registros del Instituto Nacional de la Propiedad Intelectual que reflejan cómo Maradona se convirtió en cedente de su propia leyenda. El potencial de licencia es casi ilimitado: desde videojuegos hasta raspaditas de lotería.

La ley argentina establece que las marcas son atribuibles y es al menos difícil que los herederos de quien generó esa marca las puedan disputar. Baudry lo sabe, pero también plantea la chance de que Maradona no haya firmado por estas cesiones, dada la presunta falsificación de la firma de Luque, de trámites supuestamente hechos con “un poder”. El abogado, por lo pronto, asegura que logró bloquear en favor de los herederos un trámite en Europa para que Sattvica operara con la marca Diego Armando Maradona.

Baudry sobre el final de Diego: el luto de Dieguito Fernando y la manipulación del entorno.

Mientras tanto, está el luto. Y el luto esconde historias.

-¿Cómo procesan Dieguito Fernando y Verónica la muerte?

-Mal, a medida que se van enterando de todo lo que iba viviendo Diego y que Diego por ahí no contaba. Le pasaba a Verónica cada vez que iba con Dieguito y le pasaba a sus otros hijos que lo iban a ver y estaba borracho en un sillón. Y por ahí no quería estar así. Un día Verónica llevó a Dieguito, Maradona estaba muy bien anímicamente, esperaba a una de las hijas que venía a la tarde y se puso a tomar su sopa. La tomó con una copita de vino, dos centímetros, porque no quería tomar para no estar con sus hijos. Terminó la copa y estaba borracho en el sillón. Después nos enteramos que eran los medicamentos que le daban. Se peleó con una de las hijas por esto, que le preguntó por qué estaba borracho. Esto es parte de todo lo que pueda salir en un juicio oral, parte de las miserias humanas.

-¿Ve un juicio muy arduo por delante? ¿Con jurados?

-Ojalá que sea por jurados, para que la gente pueda emitir opinión. Va a ser muy duro, no por lo técnico, por las cosas probadas, sino por lo degradante en cómo trataron a Diego en el último tiempo. Va a ser muy duro para la familia, para la gente, cuando sepan todas las cosas que padeció Diego y que no mereció padecer.

-¿Qué pensaba Verónica Ojeda de Luque en los meses previos a la muerte? ¿Qué sabía de lo que pasaba en la casa del country? ¿O qué le dejaban saber?

-Cuando lo internan en Ipensa, Luque la llamaba a Verónica porque no se animaba a decirle a Diego que se tenía que hacer un chequeo. Es Verónica quien lo convence. Lo que nunca supo es que lo operaron a Maradona de algo que no tenían que operarlo. A partir de ahí, a Verónica no la dejan entrar más. No lo puede ver más. Diego la llama, habla con Verónica, enojado porque no le había llevado a Dieguito a la clínica. “Pero acabo de volver y no me dejaron entrar”, le contestó. Siempre había una excusa, la última era por el COVID, cosa que no era cierta porque en la habitación de Diego había varias personas. No la dejaban entrar las otras hijas y Luque.

-¿Qué pregunta Dieguito hoy?

-Pregunta por qué se murió su papá, por qué se tenía que morir. Para él no era su ídolo, no sabe que era un gran jugador. Era su papá. El día del cumpleaños de Diego, un señor muy amablemente le regaló una camiseta a Dieguito en la cancha de Gimnasia. Corrió a mostrársela a su papá. Estaba feliz. No sabía que Diego era un ídolo del fútbol. En ese momento fueron felices los dos.

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