
La Justicia de Mar del Plata investiga si un jugador de rugby que forma parte del plantel de la primera división de un club de la URBA participó de la agresión a un grupo de doce amigos que denunciaron que unos 20 jóvenes los golpearon a la salida del boliche La Caseta y luego los persiguieron por las calles de la ciudad cuando trataban de alejarse de los disturbios.
El deportista acusado es Felipe Máscolo, quien se desempeña como wing en el Buenos Aires Cricket & Rugby Club (B.A.C.R.C.).
De acuerdo a la denuncia que las víctimas realizaron el jueves por la mañana, todo comenzó minutos antes de la 1 de ese día, en el local bailable ubicado a la altura del kilómetro 14 de la ruta 11, en el acceso al barrio Alfar. Allí, cuando la disco ya estaba por cerrar, se produjo una discusión que derivó en corridas y golpes de puños.
Según contaron los denunciantes, entre los cuales figura el hijo de un funcionario judicial de la fiscalía descentralizada de Ezeiza, ellos quisieron evitar la gresca e intentaron irse del lugar sin que la situación pase a mayores. Se dispersaron como pudieron: algunos se subieron a un remís, otros a autos particulares y los restantes se tomaron un colectivo de línea 221.
Sin embargo, la situación no finalizó allí. En su relato a la policía, contaron que dos de los 20 agresores -señalaron a Máscolo y a otro sujeto- los persiguieron a bordo de una camioneta Renault Kangoo. Estos alcanzaron al colectivo y le cruzaron el vehículo para interrumpir su marcha. Luego se subieron al transporte público con intenciones de retomar el enfrentamiento. Pero en ese momento intercedió el chofer del ómnibus y los hizo retirarse, informaron fuentes policiales a Infobae.

Los denunciantes aseguraron que tras ello Máscolo continuó persiguiéndolos con su vehículo durante varias cuadras hasta que se cruzaron con un patrullero. Las víctimas aprovecharon la presencia policial y se bajaron del colectivo. Les contaron lo sucedido a los policías, que fueron tras la camioneta pero no lograron detenerla.
El grupo de amigos se dirigió a la Comisaria Primera, donde no les recibieron la denuncia “por no corresponder jurisdicción” y les dijeron que tenían que regresar a Playa Serena -el lugar donde habían comenzado los incidentes- para hacer allí la presentación.
Por las agresiones, cuatro jóvenes sufrieron lesiones de distinta consideración. Uno de ellos perdió piezas dentarias. Al efectuar la denuncia en Tribunales apuntaron contra Máscolo. Dijeron que lo habían reconocido previamente en el boliche. También presentaron la patente de la camioneta involucrada. Así, posteriormente se conoció que ese vehículo está registrado a nombre del padre del rugbier.
La fiscal Andrea Gómez, de la UFI Nº 4 de la ciudad balnearia, busca determinar los pormenores de la gresca en una causa por lesiones leves y amenazas. Para ello pidió el relevamiento de cámaras de seguridad de la ciudad. También por orden de la funcionaria judicial, la DDI de Mar del Plata está buscando al jugador de rugby acusado, adelantó el diario La Capital. Fuentes policiales confirmaron la información a Infobae y acotaron que un grupo de efectivos estaba yendo este sábado a la casa del deportista, en la localidad bonaerense de Tigre.
Además, por el caso se inició otra investigación: la fiscalía de Delitos Económicos interviene en la posible comisión del delito de incumplimiento en los deberes de funcionario público del personal policial de la comisaría primera que no habría aceptado tomar la denuncia pese a la condición de los jóvenes agredidos.
Por el momento no hay personas imputadas. En las próximas horas la fiscal Gómez indagará al chofer del colectivo.

El hecho ocurrió solo dos días después del ataque a Matías Montín, también en Playa Grande. En este caso fue en el boliche Ananá, donde el joven de 20 años fue brutalmente herido tras recibir un botellazo en la cabeza, luego de una pelea entre dos grupos que se encontraban en el lugar. Montín todavía continúa internado en el Hospital Privado de Comunidad (HPC).
Seguí leyendo:
Últimas Noticias
Ataque en la Escuela 40 de San Cristóbal, Santa Fe: identificaron a la víctima y confirmaron que el tirador no tenía antecedentes
Un chico de 15 años mató a tiros a Ian Cabrera, de 13. Además, hirió a otros ocho adolescentes. El atacante fue reducido por un asistente escolar. En esta nota en vivo, todas las novedades del caso

“No hay registro de bullying entre la víctima y el tirador”, según los investigadores
Fuentes del caso pudieron reconstruir que el menor disparó sin reparar a quién le estaba tirando

Ataque en la Escuela N°40 de San Cristóbal: así escaparon los alumnos tras escuchar los primeros disparos
Una cámara de seguridad ubicada en la entrada del establecimiento mostró cómo, entre corridas y gritos, los adolescentes buscaron refugio y los vecinos los ayudaron

La historia íntima del alumno tirador del colegio Mariano Moreno de San Cristóbal
Los investigadores del caso trazan el mapa de la vida del chico de 15 años detenido por balear a sus compañeros en Santa Fe. Qué se sabe hasta ahora

“Estaba abstraído, en shock”: el estremecedor relato de una docente sobre cómo vio al alumno que disparó
La profesora describió cómo se encontraba el estudiante tras el ataque. Aseguró que no pudo determinar si comprendía lo ocurrido y relató los momentos de tensión dentro del colegio mientras intentaban contener la situación hasta la llegada de la policía

