Megaoperativo contra la trata de personas: en menos de 48 horas rescataron a 101 víctimas y detuvieron a 6 personas

Fue luego de una serie de allanamientos en siete provincias, concretados entre el domingo y el martes pasado. Además de la explotación laboral, la investigación se centra en una secta religiosa de San Justo, a la que también se le atribuye lavado de dinero y delitos contra la integridad sexual, la identidad y la vida

El templo de San Justo donde operaba la organización
El templo de San Justo donde operaba la organización

En apenas dos días y luego de 24 allanamientos desplegados en siete provincias del país, un total de 101 presuntas víctimas de trata de personas fueron rescatadas esta semana, en el marco de dos causas en las que intervienen las fiscalías federales Nº1 de Morón y Nº2 de Santiago del Estero, junto a la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX). Luego del megaoperativo llevado a cabo entre el domingo y el martes pasado, seis personas fueron detenidas.

Según publicó el sitio oficial del Ministerio Público Fiscal de la Nación (MPF), en los dos expedientes se investigan los delitos de trata de personas, reducción a la servidumbre, lavado de dinero, y también delitos contra la integridad sexual, contra la identidad y contra la vida.

En una de las causas, a cargo del fiscal Santiago Marquevich, se ordenaron los allanamientos en las localidades bonaerenses de San Justo, Bahía Blanca, San Miguel del Monte, y en las provincias de Neuquén, Entre Ríos, Mendoza, Tucumán, Salta y la Ciudad de Buenos Aires; en los que 69 personas fueron rescatadas. La hipótesis principal de la Fiscalía es que personas menores de edad y mayores fueron sometidas a la influencia de una organización criminal bajo la fachada de “Templo Evangélico Filadelfia”, con sede central en San Justo, a la que se consideró como “secta religiosa”.

“Se estimó que las víctimas padecieron ‘serios y aberrantes ilícitos’: la trata de personas, reducción a la servidumbre y lavado de dinero se añadieron delitos contra la integridad sexual, contra la identidad y contra la vida”, reseñó el MPF en el comunicado. La investigación comenzó el año pasado, y si bien ya se habían realizado allanamientos y otras diligencias, las seis detenciones de los principales acusados se concretaron con los operativos desplegados esta semana.

Según la investigación, la secta desplegó “un plan sistemático de captación, explotación laboral y reducción a la servidumbre”, ya que “cuando los fieles ingresaban a la congregación religiosa Filadelfia, quedaban bajo el dominio exclusivo de las líderes, quienes iniciaban sobre ellos un proceso de persuasión coercitiva, que tenía como finalidad la apropiación de sus voluntades”.

Las detenciones fueron concretadas por el Departamento Unidad Federal de Investigación Sobre Trata de Personas de la Policía Federal Argentina y la Gendarmería Nacional. Asimismo, comenzaron a entrevistar a las 69 posibles víctimas y damnificados de la organización en diversos puntos del país, tarea que lleva adelante el Programa de Nacional de Rescate y Acompañamiento.

“Cuando los fieles ingresaban a la congregación religiosa Filadelfia, quedaban bajo el dominio exclusivo de las líderes, quienes iniciaban sobre ellos un proceso de persuasión coercitiva, que tenía como finalidad la apropiación de sus voluntades. A través de ese proceso, que comenzaba en muchos casos desde la minoría de edad -este era el grupo etario predilecto–, los seguidores terminaban creyendo que las líderes se encontraban revestidas de dotes divinidad, circunstancia que les permitía a estas mujeres realizar todo tipo de acciones, muchas de ellas con tintes o ribetes delictivos, sin recibir algún tipo de cuestionamiento”, describió el fiscal Marquevich, en conjunto con los cotitulares de la PROTEX Marcelo Colombo y Alejandra Mángano.

En ese sentido, agregaron que cada una de las personas que conformaban el “núcleo duro” de la organización consentía y aceptaba los fines propuestos, tendientes a someter a personas vulnerables “a todo tipo de aberraciones, con el propósito de obtener réditos económicos”.

En ese sentido el MPF explicó la secuencia de la forma en la que actuaban: “Identificación de personas vulnerables; captación; traslado; adoctrinamiento teológico; control incesante de cada actividad que desarrollaban las víctimas; falta de alimentación, de descanso y aplicación de castigos físicos y psíquicos, todo lo cual resultó ser terreno fértil y propicio para llevar a cabo los delitos mencionados contra la integridad sexual, la vida y la identidad de los fieles”.

De igual forma, se contó con la colaboración de la Dirección General de Recupero de Activos y Decomiso de Bienes del MPF, en virtud de que se solicitó también una serie de medidas de carácter cautelar sobre el patrimonio de los acusados, ante la posibilidad concreta “de que una eventual sentencia condenatoria resulte ineficaz a los efectos de lograr el decomiso de las cosas que han servido de medio para la comisión del delito y de los bienes que resulten producto o provecho del mismo, como así también para garantizar la pena pecuniaria, especialmente, la reparación económica de las víctimas”.

El procedimiento en Santiago del Estero

Los allanamientos fueron realizados el domingo pasado a unos 50 kilómetros de la ciudad de Añatuya, en la finca conocida como “Palo Verde”. Esa medida fue requerida por la fiscal federal Indiana Garzón, luego de la notificación de una denuncia recibida en la Línea 145 que daba cuenta de una posible situación de explotación laboral. Tras la comunicación telefónica, representantes del Programa de Nacional de Rescate y Acompañamiento y el Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (RENATRE) hicieron una inspección, en la que encontraron a 32 personas en el lugar, y ninguna estaba registrada formalmente.

La víctimas “se encontraban en carpas hechas con bolsas plásticas, sin acceso a agua potable ni baños y dormían y cocinaban sobre el piso. La tarea que desarrollaban se conoce como ”destroncado”: consiste en sacar, manualmente, troncos y raíces de suelos cuyos árboles fueron talados”, agregó el MPF.

La víctimas relataron que fueron llevadas por contratistas que establecían “las condiciones laborales”: “de lunes a lunes entre las 6 y las 11 de la mañana, con una pausa por las altas temperaturas, que superan los 45º, y luego de 16 a 19. El informe de la inspección consignó, además, que los empleadores les vendían los alimentos necesarios para subsistir abusando de los precios”, indicó el comunicado.

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