Navila se encontraba desaparecida desde el martes pasado. Su cadáver fue encontrado ayer.
Navila se encontraba desaparecida desde el martes pasado. Su cadáver fue encontrado ayer.

Navila Garay, de 15 años, oriunda de Chascomús, se encontraba desaparecida desde el martes pasado. Su cadáver fue encontrado ayer en una casa de fin de semana en la calle Mercedes al 700 en la misma ciudad luego de que la dueña del inmueble hiciera una denuncia en la Estación Policial Comunal de Chascomús. Efectivos de Policía Científica llegaron al lugar y exhumaron el cuerpo, enterrado en la propiedad.

Así, los restos de Navila fueron remitidos a la morgue judicial de Dolores, en el marco del expediente que investiga el femicidio a cargo de la UFI N°9 de Chascomús con la fiscal Daniela Bertoletti. Infobae accedió a los resultados de la necropsia: Navila fue golpeada en la cabeza hasta morir. Múltiples fracturas en el cráneo le causaron una hemorragia cerebral masiva, para luego desembocar en un paro cardiorrespiratorio.

Según fuentes policiales, no se encontraron signos de violencia sexual.

Por el caso fue detenido Néstor Alfredo Garay, de 56 años, empleado según registros previsionales del Círculo de Suboficiales de la Policía Federal, que tendría un posible parentesco con la víctima. Ya había sido allanado en dos ocasiones en el marco de la causa, sin resultados.

Néstor Garay, el principal sospechoso.
Néstor Garay, el principal sospechoso.
 

Fue la dueña de la casa de la calle Mercedes quien expuso a Néstor Garay, cuando aseguró que el miércoles 11, un día después de la desaparición de Navila, el sospechoso le pidió permiso para "enterrar un perro", según fuentes policiales, en el patio de la propiedad.

Luego de que la Policía Científica excavó el patio se encontró el cadáver de Navila. Garay fue aprehendido de inmediato. Se esperan los resultados de su indagatoria.

La adolescente había salido de su casa el martes pasado a las 18 “en un remís hasta el domicilio de un hombre de 51 años que no es familiar”, ubicado en Machado “casi llegando a Inmigrantes Árabes”, del barrio El Hueco, según dijo su mamá Débora Garay.

“El remisero que la llevó dijo que esperó hasta que mi hija entrara y se fue, casualmente la última conexión de su celular es de 45 minutos después de haber ingresado a esa casa”, agregó.

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