Uno de los principales temas que dominó la conversación pública durante el pasado martes fue la muerte de un hombre, Jorge Martín Gómez, como consecuencia de una patada en el pecho recibida por parte de un oficial de la Policía de la Ciudad.

Las primeras imágenes que circularon del hecho fueron captadas por una cámara de seguridad: muestran cómo cuatro policías porteños lo rodeaban y, tras lo que parece ser un breve intercambio de palabras, cuando Esteban Armando Ramírez –con rango de oficial inspector y más de 20 años como policía- le da la patada que le causaría la fractura de cráneo que terminaría siendo mortal.

Fuentes policiales habían indicado que se presentaron en el lugar de los hechos -Carlos Calvo al 2600- luego de que una mujer en un colectivo denunciara que un hombre estaba "obstruyendo el tránsito".

Después de que la muerte de Gómez tomara estado público, se conocieron imágenes del momento en el que el hombre efectivamente se encuentra parado enfrente de un colectivo y blande un objeto que parece ser un cuchillo.

En diálogo con Telefe, Ariel Gómez, hermano de la víctima, concedió que Jorge tenía problemas de adicción y que solía estar armado con un cuchillo. "Los fines de semana salía de gira y terminaba mal", describió Ariel, aunque lejos de estar justificando el accionar policial, dio cuenta de que su hermano no representaba un riesgo y estaba indefenso.

En relación al cuchillo, agregó que lo llevaba siempre con él porque "ya le habían robado a la salida del trabajo" en el pasado.

Inmediatamente después de caer al pavimento, Gómez fue asistido rápidamente por los servicios de emergencias, murió poco después en la guardia del Hospital Ramos Mejía. No obstante, falleció a causa de la herida.

Por su parte, Ramírez fue detenido inmediatamente por Gendarmería y puesto a disposición de la Justicia. Tras pasar la noche en la dependencia de la fuerza federal, fue trasladado a la alcaidía de Tribunales para declarar en el Juzgado Nº8 a cargo de la jueza Yamile Bernán.

La defensa

El policía Ramírez enfrenta una causa según datos de la Cámara Criminal y Correccional por "homicidio preterintencional", previsto en el artículo 81 inciso B del Código Penal y que sanciona a quien "con el propósito de causar un daño en el cuerpo o en la salud, produjere la muerte de alguna persona, cuando el medio empleado no debía razonablemente ocasionar la muerte". Ramírez, por su parte, no tiene causas penales en Capital Federal o en la provincia de Buenos Aires.

La causa recayó en el Juzgado Nº 8 de la doctora Yamile Bernán. Ramírez, en tanto, es representado por los abogados Raúl Alcalde y Manuel Ramallo y hasta donde se pudo saber todavía no fue indagado. Sí en cambio se le tomó durante más de dos horas declaración a su compañera de la Policía de la Ciudad, testigo del hecho.

Fuentes cercanas a la defensa manifestaron sobre la secuencia que, cuando Gómez se negó a detenerse, "Ramírez le intentó sacar el aire para inmovilizarlo y dominarlo en el piso. Pero que en vez de trastabillar y caer, cayó como una tabla y se golpeó la nuca".

La defensa pedirá ahora una prueba toxicológica de la víctima y alegará una legítima defensa en cumplimiento del deber. "La víctima estaba a distancia de una pierna y a menos de 6 metros un cuchillo es considerado un arma letal", expresaron las mismas fuentes, aunque en el video no se advierte la presencia de un arma blanca.

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