Candia tras ser detenido por la Policía de Investigaciones de Santa Fe.
Candia tras ser detenido por la Policía de Investigaciones de Santa Fe.

Alejandro Andrés Candia fue uno de los nueve presos que se fugaron de un móvil del Servicio Penitenciario de Santa Fe el míercoles pasado en un confuso episodio a la altura de Granadero Baigorria que la Justicia todavía investiga.

Detenido en el penal de Coronda como el resto de los internos, Candia, de 33 años, había recibido una condena pesada: diez años y cuatro meses por robo a mano armada y evasión, una pena supervisada por el Juzgado de Ejecución Penal de Coronda. Estaba marcado dentro del Servicio Penitenciario como un preso conflictivo. Su pena, hasta ese entonces, vencía en mayo del año próximo. Quizás podía esperar en vez de fugarse.

Ayer por la noche, la Policía de Investigaciones de la provincia lo detuvo en Rosario, en la esquina de Centeno y Pueyrredón, luego de un seguimiento tras recibir un dato sobre su paradero, una captura a cargo de la fiscal Karina Bartocchi. No se resistió a que lo arresten; había cambiado su aspecto con respecto a su foto penitenciaria, tenía el pelo rubio. Así, fue remitido a la sede de la PDI y se compararon sus huellas.

El jueves pasado, un día después de la fuga, Alberto Augusto Quiroz, condenado a 13 años y ocho meses por robo y homicidio, encargado en el penal de Coronda de trapear galerías y pasillos, cayó en la calle Valparaíso al 2700. Personal de Policía Comunitaria lo reconoció entre un grupo de hombres en medio de un patrullaje. Así, Quiroz fue trasladado a una comisaría y efectivamente reconocido.

Alberto Quiroz, detenido la semana pasada.
Alberto Quiroz, detenido la semana pasada.

Así, quedan cinco presos por recapturar, todos altamente peligrosos, con condenas y acusaciones por delitos como robo a mano armada, amenazas, lesiones graves y homicidio: Leandro Cabalie, Mariano Cardozo, Carlos Dángelo, Hugo Peralta y Patricio Rojas.

La fuga del miércoles terminó con un guardia penitenciario herido de una bala en una pierna; los detenidos se llevaron cuatro pistolas de los carceleros. Así, corrieron a campo traviesa entre pastos altos hacia Granadero Baigorria para ocultarse en casas,también robaron dos vehículos para agilizar su escape.

Los nueve presos de la fuga.
Los nueve presos de la fuga.

Con 120 policías abocados a la búsqueda coordinada por el ministro de Seguridad Maximiliano Pullaro, los dos primeros prófugos fueron encontrados rápidamente: Nahuel Arce, rosarino, de 26 años, condenado por homicidio, encargado de la limpieza del pabellón 2 y Diego Alberto Sosa, del mismo pabellón, destinado al taller de herrería, acusado de robo. Un grupo de hombres también había sido demorado.

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