El padre Grassi durante su juicio.
El padre Grassi durante su juicio.

El cura Julio César Grassi no pudo decir que no esta vez.

Luego de negarse a entregar su muestra de ADN para el Registro Nacional de Datos Genéticos del Ministerio de Justicia, que recopila perfiles y muestras de condenados por abuso sexual de todo el país para intentar esclarecer casos irresueltos, el sacerdote -condenado a 15 años de cárcel por abusar de menores de su fundación Felices Los Niños- abrió su boca en su celda del penal de Campana y permitió que técnicos del Registro, conducido por el genetista Jorge Dotto, recolecten la muestra con un hisopo. 

Tal como adelantó Infobae ayer, la orden para la extracción realizada hoy provino del Tribunal Oral Criminal Nº1 de Morón luego de que Dotto alertara a los jueces de la primera negativa del cura. En la nueva orden, firmada el día 1º de este mes, los jueces autorizaron al personal penitenciario a usar la fuerza si es que el cura se negaba. 

Grassi, vestido de sacerdote con un collarín en su camisa, hizo algunas preguntas sobre el marco legal de la extracción. Su condena ya fue ratificada por la Corte Suprema. 

El Registro busca incluir los perfiles de más de 22 mil condenados por abuso, ya dentro del sistema penal o con sus penas cumplidas. Más de 100 de ellos encerrados en las cárceles de Campana y Junín ya entregaron sus muestras en lo que va del año.

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