Christoffer Persson y su pareja María Izzo
Christoffer Persson y su pareja María Izzo

El sueco Christoffer Persson, un ingeniero de 36 años que trabaja en una compañía de pagos móviles, estaba de vacaciones en la Argentina. Vino junto a su pareja María Izzo, de nacionalidad italiana, desde Estocolmo, donde viven. Los extranjeros eligieron la Argentina como plan para pasar las fiestas de Navidad y Año Nuevo, además de festejar el cumpleaños de él, el 24 de diciembre.

Arribaron al Aeropuerto de Ezeiza el 17 de diciembre. Se instalaron en una residencia de San Telmo. Estuvieron cinco días y luego cruzaron hasta Colonia del Sacramento, en Uruguay. De allí se dirigieron a Bariloche, donde se instalaron otros cinco días antes de volver a Capital Federal, esta vez a ocupar un hotel del barrio porteño de Monserrat.

Su idea era hacer base la ciudad de Buenos Aires y desde allí viajar a distintos puntos del país. Tenían programado conocer el norte, visitar Iguazú e ir a Córdoba. Sin embargo, los planes se derrumbaron la noche del domingo 30, cuando un delincuente los asaltó en la vía pública y le disparó a Persson en la rodilla derecha, hecho por el que luego debieron amputarle la pierna.

El ataque ocurrió cerca de las 23, en la esquina de Tacuarí y Venezuela, a dos cuadras de donde se alojaba la pareja. De acuerdo al relato de María ante los medios ambos salieron de cenar y cuando su pareja sostenía el teléfono en la mano, mirando el mapa para saber dónde ir, se les apareció un joven armado -de unos 22 años, según estima la mujer- que quiso quitarle el celular.

"Le apuntó a la cara, Christoffer reaccionó, le empujó la mano con el arma y se escuchó el disparo. El delincuente huyó y se subió a un auto. Estaba como asustado, creo que no tenía intención de disparar", contó la turista.

Persson fue asistido por algunos ciclistas y vecinos, y luego fue trasladado de urgencia al Hospital Argerich, donde se encuentra recuperándose desde entonces. María recuerda que fue vital aquella noche la ayuda de una mujer llamada Analía, quien hizo un torniquete para cortar la hemorragia. "Sin ella probablemente se hubiera muerto", expresó.

En el hospital lo operaron cuatro veces entre la noche del 30 y del 31. Trataron de evitarlo, pero tuvieron que amputarle la pierna derecha desde debajo de la rodilla derecha debido a los daños arteriales.

El encargado de la intervención quirúrgica fue Yamil Ponce, quien también operó a Joe Wolek, el turista estadounidense apuñalado en La Boca. También trabajó en la operación el cirujano Iván D'Alessio.

María comentó que su pareja estuvo todo el tiempo consciente. Ella lo define como a una persona muy optimista y positiva. Dice que a pesar de lo que sucedió "está de buen humor y tiene buena pinta". "Está agradecido de estar vivo. Esa es su actitud, es una persona muy vital, positiva", agregó la mujer a Telefé Noticias.

Persson está ahora acompañado también por sus padres, quienes llegaron este jueves al mediodía desde Suecia. Por el momento se encuentra bajo observación. "Tenemos que esperar la evolución para saber si está fuera de riesgo de infecciones", aclaró María.

Para el futuro, ella aseguró que no van a dejar de viajar, como ya lo han hecho por México, Cuba, Tailandia y varios destinos de Europa. "Somos aventureros, vamos por el mundo", comentó.

Y por otra parte, sostuvo que lo que les pasó será una nueva manera de vivir a la que se acostumbrarán. Sin rencores, recomendó a otros extranjeros a visitar Argentina, aunque informándose en las embajadas sobre los lugares más seguros.

SEGUÍ LEYENDO: