Poco antes de las dos de la tarde del sábado, Agustina Ferró, una empleada de una concesionaria de la ciudad de Mar del Plata de 35 años, acudió al bar La Vereda de Vicente, en pleno barrio de Punta Mogotes, junto a su marido y a sus dos hijas, Emma de 9 años (de un matrimonio anterior) e India, de 3.

La familia era conocida como "los Luzardi" y solían acudir al establecimiento gastronómico ubicado en la esquina de las calles Puan y Acevedo al menos una vez por mes. Eran conocidos por los empleados del lugar.

El clima entre la familia era cálido, alegre. Hacía menos de una semana habían festejado el cumpleaños de tres de India, la más pequeña de la familia. Los cuatro llegaron al bar para almorzar, hacer un poco de tiempo y luego volver a "bajar" a la playa de Punta Mogotes, a la que acudían regularmente durante todo el año.

La familia Luzardi se sentó en dos mesas ubicadas en la vereda. Pidieron el almuerzo para cuatro personas y aguardaron que trajeran los platos para comer. Durante ese pequeño lapso de tiempo, Agustina les ofreció a sus dos hijas cruzar la calle Acevedo e ir a mirar las vidrieras de los locales ubicados en la cuadra siguiente de la calle Puan. Desde hace días que quería comprarse unos zapatos y esperaba poder definirse. India, la más pequeña, decidió acompañarla; la hermana mayor amagó con levantarse de la silla, pero luego decidió quedarse en la mesa junto a su papá.

El infierno tardaría así unos pocos segundos en desatarse en esa soleada tarde marplatense.

"Se sintió como si hubiera sido una explosión. El ruido fue estruendoso. Nos asustamos todos y salimos corriendo hacia afuera", le relató Oscar, uno de los empleados del bar La Vereda de Vicente, a Infobae.

Agustina Ferró tenía 35 años; India, 3 recién cumplidos (Facebook)
Agustina Ferró tenía 35 años; India, 3 recién cumplidos (Facebook)

Ese sentimiento de explosión era al derrumbe de los balcones de cemento de tres pisos de un edificio ubicado justo encima de las vidrieras que Agustina e India habían ido a ver. Nadie lo llegó a ver, pero todos sospechaban que la madre y la hija habían quedado atrapadas debajo de los escombros.

"El padre estaba desesperado. Ahí todos los vecinos nos fuimos a la otra esquina a retirar cascotes y tratar de ver si la mamá y la nena estaban ahí abajo. Al principio, nos fijamos si estaban dentro de los locales abiertos de esa cuadra y después las empezamos a buscar ya entre los escombros", afirmó Oscar.

Debido a la magnitud y al peso de los escombros, los cuerpos de Agustina e India fueron encontrados recién con la llegada de la policía local y de personal de Defensa Civil. Asimismo, mientras se llevaba a cabo todo el procedimiento, la hija mayor de la mujer se quedó dentro del bar al cuidado de una de las camareras del lugar. La empleada todavía hoy conmocionada, prefirió no hablar sobre lo sucedido durante esas horas.

A lo largo de la mañana de hoy, se difundieron las imágenes de video del trágico derrumbe de los balcones. En el documento, también puede percibirse cómo una mujer se salvó de milagro. La caída de los bloques de cemento se produjo justo cuando ella estaba a punto de subirse a la vereda, tras cruzar la calle.

(Christian Heit)
(Christian Heit)

La familia Luzardi, que vive cerca del hotel Costa Galana, había celebrado el cumpleaños de India el 24 de diciembre. Para eso había contratado a un servicio de "Candy Bar" a una empresa de alimentos dulces y repostería.

"Ellos nos habían contactado vía redes. Le habíamos llevado los productos del Candy Bar alrededor del 20 o 21 de diciembre. Yo estoy conmovida por esta noticia. Uno entra en las casas de la gente, de manera física a veces y otras con nuestros trabajos y genera un relación", le comentó a Infobae la encargada de la empresa de dulces, Daiana Acosta.

La misma compañía publicó en las redes sociales un mensaje de condolencias y apoyo a la familia de la madre e hija fallecidas.

Bomberos y personal de Guardia Civil trabajaron durante horas removiendo los escombros (Christian Heit)
Bomberos y personal de Guardia Civil trabajaron durante horas removiendo los escombros (Christian Heit)

La investigación quedó en manos del fiscal Pablo Cristoldi, quien ordenó de manera inmediata la evacuación de todo el edificio.

El fiscal tendrá que analizar ahora si el edificio contaba con la habilitación y los controles de seguridad actualizados y buscará los correspondientes responsables de la doble tragedia.

También se deberá estudiar si la edificación contaba con los hierros correctos para poder sostener los balcones. En una ciudad costera y tan cercana al mar, resulta imprescindible apelara al material de construcción adecuado.

"En Mar del Plata, al ser un balneario costero, suelen oxidarse los hierros más rápido y se necesita otro tipo de construcción. Hay que hacer una investigación correcta para determinar responsabilidades penales porque no estamos hablando de un derrumbe producto de la naturaleza. Fue un desplome repentino", afirmó Cristoldi ante la prensa marplatense.

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