Semanas atrás, P. llamó al teléfono de línea del departamento privado de la avenida Libertador al 1100 para pedir un servicio, por así decirlo, especial. 

Pidió por una chica en particular, con el seudónimo de Y., que había visto en un aviso online en una página que publicita trabajo sexual, atraído por sus fotos. Lo atendió esa misma chica, con voz amable, o al menos alguien que decía ser ella.

"El servicio es completo y el arancel que estoy manejando es de 1500 pesos", aseguró la joven del otro lado del teléfono. P. tenía cierta prisa, buscaba cerrar un turno lo antes posible, la joven le aseguró que tenía sus citas cubiertas "hasta mañana", que le podía ofrecer "otra chica", "una rubia" que "baila, que le puede hacer un baile".

P., entusiasmado, preguntó:

—¿Con o sin?

—¿Qué? ¿Con o sin forro?

—Sí.

—Mirá, si tenés buena higiene, no tengo problema.

Al final, no cerraron el turno, quedaron en hablar. Las cosas en el teléfono, por otra parte, no eran como parecían: la telefonista no era la chica del aviso sino una estudiante de Derecho, mayor de edad, hija de la proxeneta que regenteaba el privado.

La chica del aviso estaba en el departamento, abusada por clientes de lunes a sábado: tenía apenas 15 años.

Durante la tarde de este miércoles, la Departamental Berazategui de la Policía Bonaerense allanó el departamento por orden del fiscal Daniel Ichazo y el juez de garantías Marcelo Goldberg, un procedimiento en el que intervino Prefectura. Encontraron y aprehendieron a Karina, de 40 años, la proxeneta que regenteaba el lugar, a tres mujeres de entre 21 y 40 años oriundas de zonas como Wilde y Berazategui, cien preservativos, lencería, juguetes eróticos, fustas sadomasoquistas. También se encontró a la pareja de Karina, el encargado de trasladar a las mujeres al lugar.

El domicilio de Karina también fue allanado en la zona de Ezpeleta: aprehendieron a quien sería la telefonista, se incautaron dos escopetas tipo itaka, cartuchos, una pistola 9 milímetros.

Allanamiento en el prostíbulo de Libertador al 1100.
Allanamiento en el prostíbulo de Libertador al 1100.

La menor, por lo pronto, está a resguardo. Ya con 16 años de edad, pudo declarar frente a la Justicia asistida por psicólogas. El engaño que atravesó fue de una crueldad particular: oriunda de Quilmes, fue contactada por un falso productor que le ofreció trabajo como modelo y le tomó fotos, una producción que no fue más que un book de escort para páginas de prostitución.

Armas y juguetes sexuales encontrados en el operativo.
Armas y juguetes sexuales encontrados en el operativo.

Así, la adolescente terminó sometida en el privado de Karina, con libertad para moverse casi nula. "Iba seis días de la semana, si se quería ir la amenazaban", asegura un investigador. El calvario fue largo: la menor estuvo en el prostíbulo, según esta fuente, desde principios de año.

El allanamiento en Ezpeleta reveló otro detalle llamativo: el libro de cuentas del lugar. Las ganancias eran importantes: 75 mil pesos en cuatro días a fines de julio pasado.

Cuentas: el libro de pases del lugar.
Cuentas: el libro de pases del lugar.