Rocío Villarreal (25), la sargento que fue baleada en la toma de la comisaría de San Justo, presenta un "daño importante" en la médula, aunque por fortuna "no es total". Así lo indicó el último parte médico, brindado por el director de la clínica Fitz Roy, Mario Shusterhoff. "El daño que tiene es importante porque la bala hizo un desastre", dijo el facultativo.

Si bien el director del sanatorio no confirmó si la oficial va a caminar nuevamente, remarcó que "se hará todo lo posible para rehabilitarla". "El pronóstico no es bueno pero no es cataclísmico, porque está afectada una parte importante de esa médula. Reitero, es una bala que hizo estragos. Pero habiendo filetes que se mantienen vamos a tener alguna esperanza de rehabilitación. En nuestra clínica tuvimos varios baleados cuya pérdida en la médula fue total pero se recuperaron", agregó Shusterhoff.

Sostuvo entre otras cosas que la rehabilitación comenzará el próximo lunes y que va a ser "un camino duro". "La recuperación va a comenzar el lunes en cuanto baje la inflamación. Es larga, tediosa y requiere de un gran esfuerzo. Necesitamos la colaboración de la paciente y de la familia. No les puedo dar grandes esperanzas pero sí esperanzas de que la ciencia va a hacer todo lo posible", dijo.

El episodio ocurrió alrededor de las 5 de la madrugada del lunes pasado, cuando cuatro hombres disfrazados de policías entraron a la Comisaría 1° de San Justo con el objetivo de llevarse a Leandro Aranda, preso por el homicidio de Nicolás Ojeda en La Matanza, en el marco de lo que habría sido un "ajuste de cuentas" vinculado al narcotráfico.

La banda no tardó en ser descubierta dentro de la seccional y la secuencia derivó en un tiroteo con los oficiales. En total, ya son seis los capturados, entre ellos dos adolescentes: uno de 15 capturado ayer y otra de 19 años identificada como Zahira Ludmila Bustamante, novia del delincuente que estaba arrestado en esa dependencia y quien habría encabezado el golpe comando.

Seguí leyendo