
(Enviada especial a San Cristóbal). Chicharras. Lo que más se escucha en esta cuadra de este pueblo que hoy es el kilómetro cero de la tragedia nacional es el sonido agudo y acompasado de las chicharras. Es la cuadra de Sarmiento al 1000, la de la Asociación Mutual de Socorros Funerarios de San Cristóbal, Santa Fe. Hay, sólo contando las que están del lado de afuera de la sala velatoria, más de cien personas. Pero se escuchan las chicharras porque lo que más hay en esta cuadra es el silencio que retumba cuando no hay palabras.
Desde hace algunas horas, la Asociación Mutual de San Cristóbal es el lugar en el que se lleva a cabo el velatorio de Ian Cabrera, el nene de 13 años que este lunes por la mañana entró a la escuela y, apenas un ratito después, fue asesinado a escopetazos por otro chico dos años mayor que él. A las 10 de la mañana de hoy, su cuerpo será trasladado al Cementerio Municipal de esta localidad, cuyo nombre rebotó a lo largo y a lo ancho del país.
PUBLICIDAD
Ahora en la vereda de la mutual hay chicharras, silencio, algunas motos que aminoran la velocidad como muestra de respeto y para mirar a quienes están acompañando a la familia del nene asesinado, y algunas bicicletas apoyadas contra las ochavas. Sin candado, como todavía quedan las puertas de muchas casas en este pueblo en el que, según el último censo nacional, viven unas 15.000 personas. Todas ellas podrían llenar (y solo en una función) el Movistar Arena.

Cada algunos minutos, el silencio atronador de esta cuadra en la que el verano decidió quedarse se interrumpe porque alguien se sorbe con fuerza uno de esos llantos que vienen con angustia. Alguien convida un pañuelito o una caricia en la espalda.
PUBLICIDAD
El silencio también se interrumpe cuando, varias veces en apenas un rato, una mamá o un papá le dicen “vamos, vamos” a un hijo de la edad de Ian. Un hijo que sale de la casa velatoria caminando despacito y que, probablemente, acaba de ver el primer ataúd de su vida. El de un amiguito de su tamaño. La mamá o el papá apuran el paso hasta un auto o una moto para irse lo más rápido posible de esta cuadra, y en ese apuro entran la desesperación por contener a su hijo y el horror de que el ataúd tiene su mismo tamaño.
“Acá pasaron muchas cosas, como en todos lados. Hace algunos años, uno se puso cada vez más violento con la ex novia, que le había dicho que ya no quería estar con él. La hostigó, la hostigó, la hostigó, y finalmente, la mató. Hace más años todavía, una mujer supo que su marido la engañaba y mató a hachazos a la amante. Pero esto es otra cosa. Estos son dos chicos: uno de 15 matando a otro de 13, nada menos que en la escuela”, le dice a Infobae un nacido y criado en San Cristóbal. “Por eso hoy este pueblo está triste y conmocionado, y por eso están todos ustedes acá”.
PUBLICIDAD
En la esquina de la casa velatoria, tres motos de la Guardia Urbana Municipal (GUM) con las balizas prendidas y un ploteado con el nombre del intendente dan cuenta de que esta despedida no es como todas las demás. Tampoco es una noche como las demás sobre la ruta provincial 4, el acceso principal a este pueblo. Un móvil de la Policía de Santa Fe frena a los autos que llegan, pide documentos y pregunta para qué vienen a San Cristóbal.

En la cuadra de Sarmiento al 1000, algunos chicos y chicas se sientan solos en algún pedacito de vereda que les deje ver lo que pasa a su alrededor. Otros se sientan en grupos chiquitos, de a dos o tres, y hacen un rato de silencio juntos. En una esquina, uno de los niños -que tal vez tenga 14 años, tal vez 12, anda por ahí- se les impone a las chicharras y dice lo mismo que dice el silencio que ocupa toda la cuadra: “¿Cómo pudo pasar esto?”. Ninguna otra cosa importa tanto ahora mismo en San Cristóbal. Ninguna otra pregunta sobrevuela tanto en el aire.
PUBLICIDAD
A unas diez cuadras largas de la sala velatoria, cuatro globos blancos a medio inflar cuelgan de la puerta de la Escuela Normal Superior Nº 40 “Mariano Moreno”, donde este lunes bien temprano un alumno de 15 años abrió fuego con una escopeta, mató a Ian e hirió a otros ocho estudiantes. Ahora hay velas encendidas, otras que ya se apagaron y varios carteles que dicen lo mismo que este pueblo va a repetir apenas pueda salir del shock y del silencio: “Justicia por Ian”.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
El diputado libertario del Tesla había comprado otra unidad igual por casi 300 mil dólares, pero nunca se la entregaron
Manuel Quintar realizó la operación en 2025. Pagó en efectivo y con transferencias, aunque jamás la recibió. En abril de este año radicó la denuncia contra la concesionaria por estafas. En las últimas horas hubo allanamientos de la Policía Bonaerense

Feroz incendio en un histórico hotel turístico de Bariloche: el fuego habría comenzado por una quema de hojas secas
Se trata del Hotel Huemul, que está ubicado sobre la avenida Bustillo, frente al lago Nahuel Huapi. El siniestro comenzó alrededor de las 15. Dos bomberos fueron hospitalizados por precaución y una mujer fue asistida por inhalación de humo

El avance del mar arrasó la playa en Mar del Tuyú y amenaza las casas costeras
El fenómeno ocurrió tras las recientes tormentas y una pleamar inusual, que aceleró el deterioro de la línea costera del balneario perteneciente al Partido de la Costa. Vecinos apuntan contra el desarrollo urbano

La era digital y el declive de la conexión humana: consecuencias de la presencia tecnológica en la vida social
La proliferación de dispositivos móviles y la comunicación superficial transforman la calidad de las relaciones personales

Quién era el hombre que murió tras ser atropellado en la autopista Perito Moreno cuando revisaba su camioneta
Damián Irungaray murió en el acto, mientras que su hijo Álvaro fue internado en grave estado tras ser embestidos por otra camioneta. Se dirigían junto a otros familiares a Campo de Mayo a disputar un torneo de pato. La Policía secuestró el auto del conductor, que huyó pero se entregó horas después del hecho



