Rosario: un cachorro de tres meses quedó atrapado en un desagüe y tuvo que ser rescatado por los bomberos

Un llamado de emergencia permitió la rápida llegada de los rescatistas que con la ayuda de vecinos lograron sacar del pozo a “Capitán” que quedó atascado y generó preocupación en todo el barrio

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El perro fue salvado por los Bomberos Voluntarios tras un llamado de su dueño.

Un llamado inesperado alteró la calma de Villa Gobernador Gálvez: un cachorro de tres meses llamado "Capitán" quedó atrapado en un desagüe y movilizó a vecinos y bomberos en un operativo que terminó con imágenes que se viralizaron en las redes. La escena, registrada en un video, mostró la tensión y el alivio de un rescate que mantuvo al barrio en vilo y que dejó más de una anécdota para los protagonistas.

El episodio comenzó cuando el dueño del animal notó que el pequeño animal, de apenas tres meses, había ingresado en un conducto pluvial y no lograba salir. La situación llevó a realizar un llamado de auxilio que activó rápidamente la intervención de los bomberos voluntarios.

Al llegar al lugar, los efectivos constataron que el cachorro se encontraba en un sector de acceso complicado y en riesgo: “El perro estaba acá”, se escucha decir a uno de los rescatistas, mientras otros intentaban abrir una puerta para facilitar el operativo.

La tarea exigió precisión y rapidez. Los bomberos debieron manipular cuidadosamente al animal, que se hallaba cubierto por una sustancia negra y viscosa, similar al petróleo, resultado de la suciedad acumulada en el interior del desagüe. Los vecinos, atentos y dispuestos, colaboraron acercando elementos y asistiendo en cada paso del procedimiento, que incluyó momentos de incertidumbre y frases de ánimo: “Vamos, Capitán, vamos”, corearon entre aplausos al lograr extraerlo.

El cachorro fue contenido y
El cachorro fue contenido y limpiado tras ser extraído del conducto y recuperó la tranquilidad junto a su familia

El video reflejó el clima distendido que invadió a los presentes una vez que Capitán estuvo a salvo. “El capitán ya estaba a salvo”, afirmó uno de los bomberos, mientras otro agregó con humor: “Comienza la etapa de lavado y enjuague de los rescatistas. ¿Cuánto hacía, Mati, que no te bañabas, digo?”. Las bromas y risas acompañaron el momento en el que el cachorro, conocido por su carácter inquieto y popularidad entre los vecinos, fue sometido a una limpieza inicial para retirarle los restos de la sustancia pegajosa.

La rápida reacción de la comunidad y de los efectivos permitió evitar un desenlace trágico y devolver la tranquilidad a la familia del cachorro y a quienes lo ven todos los días en la cuadra. “Nos llamaron porque un amigo de cuatro patas estaba en problemas”, resumió uno de los bomberos durante el rescate.

La participación vecinal fue clave y el episodio volvió a poner en primer plano el trabajo de los bomberos voluntarios y la importancia de la solidaridad en situaciones de emergencia.

El caso de Capitán terminó con un final que celebró todo un barrio: el cachorro ya se encuentra fuera de peligro y en proceso de recuperación, tras recibir la atención necesaria luego de haber permanecido atrapado en el desagüe.

Mendoza: una joven se metió en una acequia llena de barro y rescató a ocho perros

Una mujer se metió en una acequia llena de agua y barro para rescatar 8 perros

Celeste Yañez se convirtió en protagonista y heroína tras descender a una acequia repleta de barro y agua para rescatar a ocho perros. El operativo incluyó la colaboración de la ONG Salvando Patas, vecinos de la zona y los Bomberos del Cuartel Central, quienes lograron poner a salvo a siete cachorros y su madre.

Desde el momento en que conoció la situación, Celeste tomó la iniciativa de presentarse en el lugar de la emergencia, según relató a Radio Nihuil: “Me desperté, vi la noticia y dije hay que hacer algo”, explicó, y añadió que pidió a su pareja que la acompañara pese a las malas condiciones climáticas. También describió su impresión al llegar, al ver a los vecinos, los Bomberos y a Brunela de Salvando Patas: “Nunca pensé que los cachorros y la mamá estaban tan adentro de la acequia”.

La propia protagonista detalló en la entrevista: “No lo dudé ni un segundo, los vi por primera vez por un lado de la acequia. Estaba lleno de barro, agua, y mucha desesperación porque los perritos todavía ni abrían sus ojitos”. Ante la incertidumbre y el miedo, sostuvo: “Soy muy creyente, empecé a rezar un montón porque tenía mucho miedo. Nunca había estado dentro de una acequia, se dificulta la visión por la oscuridad, había bichos, arañas, de todo”.

El proceso de rescate resultó arduo y emocionalmente demandante y requirió la utilización de un secador de pisos para alcanzar a los cachorros y separarlos de su madre en condiciones de alto estrés. Así lo describió la rescatista: “Era mucha la distancia y sacárselos a la madre, ella lloraba, me miraba y parecía que me hablaba. Yo los tenía que sacar con el secador y verlos pasar por el agua era difícil. Yo lloraba, les hablaba y le pedí a Dios que me ayudara, y gracias a Él los pude sacar”.

El tramo final planteó nuevas complicaciones: “A lo último ya no se podía pasar, yo estaba medio atascada. Si no hubiese sido por el barro y que me tenían atada con la soga de los pies, no podría haber salido, estaba bastante complicado”.