Sudestada en Mar del Plata: cómo fue el fenómeno que dejó sin playa por unas horas algunas zonas de la Costa

La crecida impactó en varias localidades. La fuerza del agua provocó daños, mientras las autoridades recomendaron evitar algunos lugares y respetar las alertas por vientos

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El mar cubrió la franja
El mar cubrió la franja de arena en Mar del Plata y avanzó hasta la línea de carpas y sombrillas

La imagen de Mar del Plata sin su habitual extensión de arena sorprendió a quienes se acercaron durante el primer fin de semana de enero. La crecida del mar cubrió la playa y el agua avanzó hasta las carpas, alterando la fisonomía del principal destino turístico de la costa atlántica bonaerense y dejando postales inesperadas tanto para turistas como para concesionarios. La combinación de una sudestada intensa y una marea extraordinariamente alta llevó el nivel del mar hasta los 2,40 metros durante la mañana del viernes, un registro que los especialistas compararon con la crecida de marzo de 2020.

El avance del mar no se limitó a la pérdida de espacio para el esparcimiento. La fuerza del agua desarmó y dañó numerosas carpas a lo largo de balnearios del sur de Mar del Plata, donde la pleamar alcanzó la base de las garitas de guardavidas y rodeó las estructuras de seguridad. La situación motivó un operativo de monitoreo constante encabezado por Defensa Civil, cuyo titular, Alfredo Rodríguez, confirmó a Ahora Mar del Plata que las recorridas costeras buscaron identificar los daños y anticipar riesgos para la seguridad de los asistentes. “Se están realizando recorridas costeras para evaluar daños”, declaró Rodríguez.

El fenómeno se extendió más allá de Mar del Plata: los reportes de Todo Provincial coincidieron en que el impacto afectó de forma notoria a localidades del Partido de La Costa, como Santa Teresita, Mar del Tuyú y Las Toninas, donde el agua ocupó playas, ingresó en sectores bajos y en algunos casos llegó hasta viviendas y tramos de la costanera.

Las ráfagas de viento, que alcanzaron los 75 km/h, potenciaron la sudestada y complicaron la circulación en zonas urbanas y accesos a balnearios. El avance del agua también provocó la rotura de rampas de acceso y desplazó grandes volúmenes de arena, mientras las estructuras más recientes ubicadas cerca del mar sufrieron daños.

La condiciones del tiempo hicieron
La condiciones del tiempo hicieron que parte de la playa se vea inundada el primer fin de semana del año en la Costa (Foto: Jose Tetty)

El operativo desplegado por las autoridades incluyó el cierre preventivo de balnearios y bajadas, y la recomendación de evitar zonas de rompiente y escolleras mientras persistiera el oleaje. Defensa Civil y el Servicio de Hidrografía Naval emitieron alertas para advertir sobre el peligro de la crecida y la persistencia del viento.

Las recomendaciones incluyeron no dejar vehículos ni pertenencias cerca de la línea de marea y seguir atentamente los avisos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), que mantuvo una alerta amarilla por vientos durante el fin de semana.

El impacto de la sudestada obligó a modificar la disposición de elementos en numerosos balnearios. En sectores como Playa Grande, Punta Mogotes y La Perla, se reubicaron carpas, cabinas de guardavidas y sombrillas, mientras los administradores buscaron mantener zonas de acceso libre y seguro para los visitantes. La reducción del espacio público y los daños en equipamiento motivaron reclamos de vecinos y turistas, quienes señalaron la falta de obras estructurales para ampliar el acceso a la playa sin costo durante la temporada.

La concurrencia de un fin de semana de pleno verano con una marea astronómica alta, reforzada por la luna llena, multiplicó el efecto de la sudestada. Especialistas consultados por Todo Provincial aclararon que la coincidencia de factores naturales no suele provocar por sí sola una crecida extraordinaria, pero el viento sostenido y la baja presión amplificaron el fenómeno. Guardavidas y concesionarios destacaron el carácter atípico del episodio para enero, recordando que este tipo de eventos suele presentarse con mayor frecuencia en otoño.

Jose Tetty
Jose Tetty

Las consecuencias también se sintieron en otros destinos turísticos. En Pinamar, el viento dificultó el tránsito por la playa, y en Cariló, varias casillas de guardavidas resultaron afectadas. En Villa Gesell, el agua desplazó señalizaciones y dejó al descubierto pilotes y bases en sectores bajos, mientras que en Mar del Tuyú, la ausencia de médanos facilitó el avance del mar hasta el frente de viviendas.

El monitoreo y las tareas de prevención continuaron durante la jornada siguiente. El lunes, el SMN anticipó condiciones meteorológicas acordes a la temporada, con temperaturas máximas de 27°C y cielo despejado en Mar del Plata, aunque la playa aún presentaba una fisonomía alterada. De acuerdo con imágenes, el espacio habilitado para el público se vio reducido, y la reorganización de los balnearios se mantuvo como una de las prioridades para administradores y autoridades locales.

Las autoridades recomendaron a quienes viajan hacia la costa desde La Plata y otras ciudades del interior evitar acercarse a zonas bajas y respetar los cierres preventivos mientras persista el oleaje. El fenómeno según registros históricos no tiene antecedentes recientes en plena temporada alta.

Guardavidas y concesionarios coincidieron en que la combinación de marea extraordinaria, luna llena y viento sostenido potenció el fenómeno. El registro de 2,40 metros alcanzado por el mar y el carácter inusual del episodio para esta época del año marcaron la agenda del fin de semana en el principal destino turístico bonaerense.