Un try contra la homofobia: la historia de Ciervos Pampas Rugby Club, el primer equipo de diversidad sexual de Latinoamérica

Desde 2012, ocupa las canchas tradicionalmente pensadas para que se despliegue “un juego de villanos jugado por caballeros”. Con sus uniformes de arcoíris, Ciervos Pampas propone transformar un deporte que acumula un frondoso prontuario de discriminaciones, violencias y homofobia

Guardar
Google icon
(Foto: Franco Fafasuli)
"En Ciervos Pampas no hablamos de inclusión, sino de transformación de nuestro deporte y de la sociedad", dijo el presidente del club Caio Varela

“Not All Men” se suele escuchar frente al escozor que dan las cifras en aumento de la violencia machista. Lo sabemos. No todos los hombres son violentos. Los hay alegres, compañeros, vanidosos, cariñosos, pacíficos, buenas y malas personas. También se sabe que no todos los hombres rankean igual al interior de la cofradía. Como prologa Luciano Fabbri en el libro La Ilusión masculina: “Masculinidades hay muchas pero no todas tienen acceso a subirse al pony, ni siquiera para dar una vueltita”. Pero, precisamente, para liberar accesos se creó Ciervos Pampas Rugby Club, el primer equipo de rugby de diversidad sexual de América latina. Un espacio libre de discriminación que entiende el deporte como una importante herramienta de transformación social.

“En Ciervos Pampas participan chicos que jugaron al rugby en otros clubes u organizaciones deportivas pero sufrieron discriminación y abandonaron, y ahora sienten que pueden retornar al rugby. Chicos que nunca tuvieron experiencias deportivas porque ni siquiera lo intentaron por la homofobia que existe en los deportes en general. Otros hoy se acercan por curiosidad, porque ven en Ciervos un lugar seguro para aprender y disfrutar de una disciplina deportiva. Y tenemos compañeros heterosexuales. Trabajamos con la diversidad”, describe Caio Varela, presidente del club que tiene como misión la promoción, reflexión, divulgación, respeto y valoración de los derechos de las personas lesbianas, gay, bisexuales, trans e intersex (LGBTI).

PUBLICIDAD

(Foto: Franco Fafasuli)
Ciervos Pampas es un equipo que lucha por la visibilización de la diversidad sexual y que se presenta como un espacio libre de discriminación y de violencias

Pero que la diversidad sea el leitmotiv no lo hace exclusivo para el colectivo. Así lo explica Caio: “Nosotros decimos que ser putos no depende de la orientación sexual de uno. Puto es una forma de pararse en la sociedad, de mirar el mundo. Y hay compañeros heterosexuales que comparten la mirada y por eso se suman. Ciervos Pampas no es un club gay, sino un club que defiende la bandera de promoción de la diversidad sexual y la lucha contra la homofobia”. Rugby para todes. Sin etiquetas de género u orientación sexual, pero tampoco de clase. Rugby a disposición del valioso deseo de aprender y jugar.

En este deporte la desigualdad es de género, de orientación sexual, pero también de clase, de raza, de origen. Y Ciervos Pampas está marcado por el conjunto de estas variables. Muchos somos migrantes de otros países y de otras provincias argentinas, varios vienen a entrenar desde barrios populares del AMBA. Somos un club popular. Y aunque nuestro objetivo central sea la población LGBTIQA+, lo que estamos haciendo es batallar para que el rugby no sea el privilegio de algunos, con “o” mayúscula. Sino un derecho de todes”, resalta Caio.

PUBLICIDAD

(Foto: Franco Fafasuli)
Ciervos Pampas surge un 30 de junio de 2012 a través de una convocatoria de la Asociación de Deportes por la Inclusión (ADAPLI): cinco años después pudieron fundar su propio club

Militar un inicio de abrazos

Ciervos Pampas entrena en la semana en el polideportivo de Parque Avellaneda y en los tiempos en que no existía una pandemia participaron del Torneo Empresarial de la Unión de Rugby de Buenos Aires (URBA) y del Torneo de Rugby Inclusivo.

Caio recuerda algunos de los momentos de competencia: “Obviamente hemos vivido homofobias y sabíamos que eso iba a pasar desde que armamos el equipo. Lo sabíamos porque no es que estemos acostumbrados -nadie se acostumbra a ser discriminado y violentado-, pero no es nada que no conozcamos. Una vez por ejemplo, compartiendo un vestuario, el otro equipo estaba `bautizando´ a un jugador que jugaba por primera vez un partido. Y le pegaban fuertemente en la espalda, le pegaban con muchas ganas. Nosotros mirábamos en pánico lo que estaba pasando. Entonces se acercó uno, nos miró con arrogancia y preguntó: ‘¿Qué hacen ustedes, las maricas, en los bautismos?’. Nosotros nos miramos y dijimos: ‘Nos abrazamos’. Desde ese día el ‘bautismo’ a los jugadores en Ciervos Pampas es un abrazo colectivo. Un abrazo de bienvenida”.

(Foto: Franco Fafasuli)
"Ciervos Pampas no es un club gay, sino un club que defiende la bandera de promoción de la diversidad sexual y la lucha contra la homofobia", expresó el presidente

Ocupar, resistir, transformar: bajo esos tres pilares avanzan los Ciervos. Ocupando las canchas para visibilizar. Resistiendo la discriminación. Transformando la sociedad. Para semejante gesta crearon la Escuela de Formación en Derechos Humanos Ciervos Pampas, que se propone como un ámbito de aprendizaje y de empoderamiento de los jugadores. Además de los entrenamientos, dos veces por mes se abre la escuela.

La movida se hizo extensiva y los Ciervos han sido convocados a dar talleres de género y diversidad sexual en la URBA y en la Unión Argentina de Rugby (UAR).

(Foto: Franco Fafasuli)
"Ciervos Pampas constituye un espacio libre de discriminación para la promoción, reflexión, divulgación, respeto y valoración de los derechos de las personas lesbianas, gay, bisexuales, trans e intersex", reza la descripción oficial (Fotos Franco Fafasuli)

Para Caio se trata de pasos cortitos pero firmes: “Estamos colaborando con otra mirada. En Ciervos Pampas no hablamos de inclusión, sino de transformación de nuestro deporte y de la sociedad. Y creo que empiezan a darse cuenta de que sin la perspectiva social, sin mirar el deporte desde ese lugar, el rugby no se va a mantener. Por eso vamos a seguir ahí, ocupando los espacios y hasta desnudando las incomodidades porque de esa manera estamos generando el debate. Hasta que el rugby deje de ser visto como un negocio, sino como un derecho para todos, todas y todes”.

SEGUIR LEYENDO:

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

Conmoción en Santa Fe: se suicidó el presidente de una mutual y sus ahorristas denuncian fraude millonario

Luego del fallecimiento de su titular, la Asociación Mutual Club Libertad, de la localidad de Nelson, dejó sin acceso al dinero de los socios. Hay cinco denuncias presentadas al Ministerio Público de la Acusación. El reclamo es cercano a los 43 millones de pesos

Conmoción en Santa Fe: se suicidó el presidente de una mutual y sus ahorristas denuncian fraude millonario

Jorge Macri encabezó el acto de promesa de lealtad a la bandera en el Teatro Colón: “Es ese sello de unidad que nos da identidad”

El acto contó con la presencia de más de mil alumnos. También le cantaron el feliz cumpleaños a Lionel Messi

Jorge Macri encabezó el acto de promesa de lealtad a la bandera en el Teatro Colón: “Es ese sello de unidad que nos da identidad”

Los posteos de un menor que se grababa con armas de fuego y disparando en un polígono: “Los policías te revisan la pechera”

Las publicaciones fueron halladas por una mesa de análisis de la fuerza bonaerense creada para detectar, de forma temprana, alertas sobre potenciales tiroteos en escuelas

Los posteos de un menor que se grababa con armas de fuego y disparando en un polígono: “Los policías te revisan la pechera”

Fallo insólito: apuñaló 37 veces a una mujer, pero le dieron la pena mínima porque “pidió sinceras disculpas”

La resolución fue del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 7 de CABA. La víctima del caso logró sobrevivir a la agresión, pero quedó con graves secuelas. Los jueces acreditaron la gravedad del hecho, pero contemplaron que el acusado es “un hombre instruido”

Fallo insólito: apuñaló 37 veces a una mujer, pero le dieron la pena mínima porque “pidió sinceras disculpas”

Cobraron una indemnización de más de $200 millones por error, no la devolvieron y los condenaron a prisión

En 2024, Dany Roberto Sarmiento recibió por error una doble indemnización de la minera para la que trabajaba. Ahora, él y su esposa fueron condenados a tres años de prisión condicional por desviar el dinero para no restituirlo

Cobraron una indemnización de más de $200 millones por error, no la devolvieron y los condenaron a prisión