Hospital Fernández: un médico residente del servicio de anestesiología se contagió coronavirus y hay otros 18 profesionales aislados

El director de la institución, Ignacio Previgliano, descartó que la transmisión del virus haya sido intrahospitalaria y confirmó que se siguen haciendo cirugías. Además, sostuvo que desde que se decretó la cuarentena obligatoria, la demanda en urgencias del hospital disminuyó un 70%. “Pasamos de atender 390 consultas diarias por guardia a 30”, dijo

En diálogo con Infobae, el director de la institución Ignacio Previgliano, confirmó que se siguen haciendo cirugías. "En este momento están operando a un paciente neuroquirúrgico", dijo (Adrián Escandar)
En diálogo con Infobae, el director de la institución Ignacio Previgliano, confirmó que se siguen haciendo cirugías. "En este momento están operando a un paciente neuroquirúrgico", dijo (Adrián Escandar)

La información la confirmó Ignacio Previgliano, el director del Hospital Fernández. “Es el primer caso documentado que tenemos en el hospital”, sostuvo en referencia al residente de anestesiología del segundo año que el 15 de abril empezó con dolor de cabeza, 37,4º de temperatura y dificultad para tragar.

Alertados ante un posible caso de coronavirus, al día siguiente (el 16 de abril), mandaron al médico a realizar un aislamiento domiciliario. "Mientras estaba en su casa, empezó con síntomas más importantes: fiebre más alta y sudoración. Finalmente fue trasladado a la Clínica Bazterrica por su prepaga, se le hizo un hisopado y se confirmó que era un caso positivo de COVID-19. Quedó internado”, expuso Previgliano.

Según el director del Hospital Fernández, ante esta situación, lo primero que hicieron fue estudiar los contactos estrechos que mantuvo el residente 48 horas antes de comenzar con los síntomas del virus. “Nos referimos a aquellos contactos que se dan a menos de un metro y medio de distancia, sin protección y durante más de 15 minutos”, explica Previgliano acerca del trabajo de investigación que realizó el equipo de epidemiólogos de la División Promoción y Protección de la Salud del Fernández.

Automáticamente se dispuso el aislamiento de 18 trabajadores (8 anestesiólogos y 10 residentes) del área de terapia intensiva del hospital, que habían estado en contacto con el anestesista tanto en la guardia como en un curso de RCP. “Están en sus casas cumpliendo con el aislamiento por siete días, como indica el protocolo. Ya sea que presenten síntomas o no, se les va a realizar un hisopado para determinar si están infectados”, detalla Previgliano a Infobae.

Desde que se decretó el aislamiento social, preventivo y obligatorio, la demanda del Hospital Fernández disminuyó un 70%. “Pasamos de atender 390 consultas diarias por guardia a 30”, dijo el director de la institución Médica (Nicolás Stulberg)
Desde que se decretó el aislamiento social, preventivo y obligatorio, la demanda del Hospital Fernández disminuyó un 70%. “Pasamos de atender 390 consultas diarias por guardia a 30”, dijo el director de la institución Médica (Nicolás Stulberg)

“Quiero aclarar que ningún paciente de la institución corrió el riesgo de contagiarse porque, dentro del quirófano, el médico siempre se manejó con el equipo de protección adecuado, es decir, con barbijo Nº 95, guantes, máscara facial, anteojos y una camisolín repelente de fluídos”, agregó el directivo.

Consultado acerca de cómo el residente pudo haber contraído el COVID-19, el director del Fernández, explicó que el contagio no se produjo dentro del hospital. “Tenemos identificados a los pacientes con coronavirus, que en este momento son siete, y sabemos que él nunca los atendió", expuso.

Según pudo saber Infobae, la pareja del anestesiólogo infectado también es médica. “Es probable que la transmisión haya venido por ese lado”, confiaron a este medio.

Acerca del supuesto cierre del Servicio de Anestesiología del Fernández y la suspensión de las intervenciones, tanto el Ministerio de Salud de porteño, como el director de la institución lo desmienten. “En este momento están operando a un paciente neuroquirúrgico”, dijo Previgliano y destacó que, desde que se decretó el aislamiento social, preventivo y obligatorio, la demanda del hospital disminuyó un 70%. “Pasamos de atender 390 consultas diarias por guardia a 30”, dijo.

Al cierre temporal del servicio de Anetesiología del Hospital Fernández, se le suma el de la terapia intensiva del Hospital Zubizarreta, luego de que la jefa de este sector contrajera COVID-19 (Nicolás Stulberg)
Al cierre temporal del servicio de Anetesiología del Hospital Fernández, se le suma el de la terapia intensiva del Hospital Zubizarreta, luego de que la jefa de este sector contrajera COVID-19 (Nicolás Stulberg)

EL DEL HOSPITAL FERNÁNDEZ, NO ES UN CASO AISLADO

La lista de profesionales de la salud que contraen COVID-19 crece a diario. Según el Ministerio de Salud de la Nación, desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró al coronavirus como pandemia, ya son son 431 los infectados. De esa cantidad, según el sistema de vigilancia epidemiológica, 130 contrajeron el virus trabajando en establecimientos de salud y cuatro fallecieron por la enfermedad (los casos fueron en Brandsen, provincia de Buenos Aires; en la ciudad de Resistencia, Chaco; en La Rioja; y en Cipolletti, Neuquén). El resto tiene antecedentes de viaje o estuvo en contacto estrecho con viajeros.

Según la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI), hay sólo 1.350 médicos preparados para esa especialidad. Para paliar ese déficit, el Ministerio de Salud convocó a distintos profesionales de la salud y, días pasados, el número de anotados ascendía a 3.122.

Al cierre temporal del servicio de Anetesiología del Hospital Fernández, se le suma el de la terapia intensiva del Hospital Zubizarreta y el del servicio de Neonatología del Ramos Mejía. Todos tuvieron que cerrar provisoriamente las áreas y aislar profesionales para prevenir el contagio de coronavirus. Algo similar sucedió en el Sanatorio de La Providencia (ubicado en Tucumán al 1800) y en el Hospital Italiano. En estas últimas dos instituciones, al menos 53 trabajadores contrajeron el virus.

En el interior del país la situación no es mucho mejor. Solo por mencionar un ejemplo: en la provincia de Chaco el 52,7% de los infectados de la provincia (105 personas) son trabajadores de salud o empleados relacionados a esos servicios (médicos, enfermeros, kinesiólogos, técnicos y administrativos). El mayor número de contagios corresponde al Hospital Julio C. Perrando, el principal de la provincia, cuya propia directora resultó positiva de COVID-19. Allí se registraron, entre profesionales de la salud y personal administrativo, 60 personas contagiadas.

Más al sur, en la ciudad rionegrina de Cipolletti, tuvieron que clausurar de manera preventiva el Sanatorio Río Negro porque se infectaron 14 trabajadores.

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