Ningún pasajero del crucero que llegó de Brasil presentó síntomas de coronavirus: todos fueron autorizados a desembarcar

A bordo había más de 2.900 personas. Los argentinos ahora deberán permanecer en cuarentena en sus casas durante 14 días. Migraciones coordinará la salida de los extranjeros

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Crucero Musica
El crucero en el puerto de Buenos Aires

Las autoridades sanitarias no detectaron a ninguna persona con síntomas compatibles con coronavirus entre los más de 2.900 pasajeros y tripulación del crucero MSC Música, que llegó esta mañana desde Brasil.

Todos fueron autorizados a desembarcar. Sin embargo, los residentes deberán observar en sus casas la cuarentena obligatoria de 14 días, mientras que los extranjeros se dirigirán directamente al aeropuerto de Ezeiza para retornar a sus respectivos países de origen. Los equipos de salud realizaron exámenes de temperatura y entrevistas personalizadas camarote por camarote.

“Ya finalizó la evaluación de riesgo del crucero que vino de Brasil con argentinos y ciudadanos que provienen de zonas afectadas como Europa y Estados Unidos y no se encontró ningún pasajero o tripulante con síntomas compatibles con el COVID-19”, informó el secretario de Calidad de la Salud, Arnaldo Medina, quien estuvo junto al ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, supervisando las acciones de control sanitario.

La medida de control fue dispuesta tras la inclusión de Brasil como zona con transmisión sostenida del nuevo coronavirus.

Prefectura en el Crucero varado en Buenos Aires

Los pasajeros comenzaron a desembarcar pasadas las 17:30. Los primeros se subieron a los taxis que los esperaban en la puerta. Según explicaron los choferes al canal de noticias TN, desde el Sindicato de Peones de Taxis les habían proporcionado guantes de látex, alcohol en gel y desinfectantes para los vehículos.

El crucero partió de Buenos Aires el sábado 7 de marzo y su primer desembarco fue en Ilha Grande, Brasil. Allí los pasajeros bajaron a la ciudad y pasearon durante varias horas, donde interactuaron con los locales.

El siguiente punto del itinerario era Cabo Frío, pero debido a malas condiciones marítimas, el crucero amarró en la ciudad de Buzios. Luego, la travesía continuó en Río de Janeiro, en Ilhabela y luego ya siguió su rumbo hacia Punta del Este, donde fue rechazado.

Después de haber sido rechazado por el puerto de Punta del Este, de Uruguay, y de pasar toda una noche en el Río de la Plata, entre Montevideo y la ciudad costera del país oriental, el crucero recibió el permiso en Buenos Aires. Llegaron a las 7 e inmediatamente comenzaron las tareas de control sanitario.

Sin embargo, el operativo se demoró debido a que una pasajera sufrió un ACV y tuvo que ser evacuada para recibir atención médica.

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