
Autoridades del Parque Nacional Nahuel Huapi decidieron cerrar los accesos a lagos y senderos turísticos en las inmediaciones del lugar debido a una invasión de ratas que se registra en la zona de Villa La Angostura y la cordillera patagónica. Se trata de un fenómeno que comenzó a manifestarse en junio pasado y que se repite “cada 50 o 60 años”. La medida preventiva se extenderá por un período de entre tres y cinco semanas.
El cierre abarca el acceso y el tránsito en un total de diez sectores los 110 kilómetros que unen San Martín de los Andes con Villa La Angostura. A través de un comunicado, las autoridades del parque señalaron que “se deben incrementar las medidas de prevención para evitar el contagio de enfermedades zoonóticas como el hantavirus, que es endémica de toda la región, con especial atención en la zona de floración masiva de la caña colihue al noroeste del Parque Nacional”.
Marisa Focarazzo, ministra de Turismo de Neuquén, indicó que la situación está controlada y que se tomarán todas las medidas que sean necesarias en conjunto con el Ministerio de Salud. La funcionaria recomendó, asimismo, no transitar por senderos que no estén despejados y no acampar fuera de los campings habilitados. “Esto es muy importante. La gente tiene que ir a lugares donde se mantiene limpio el espacio”, advirtió.
Según se informó, los sectores restringidos son: balneario y áreas de acceso público del Lago Espejo (en este lago no se puede consumir agua ni bañarse), Última Esperanza, Cascada Ñivinco, Correntoso Espejo, Totoral, Aguada del Burro, Rincón – Panguinal, Lagunas desde 7 Lagos y Camino Viejo desde Correntoso a Cruce 7 Lagos.
“La prevención es el mayor trabajo que debemos hacer desde el Estado, al igual que el sector privado. La gente de zonas rurales es la que corre el mayor riesgo y hay que seguir las indicaciones. Creemos que hasta fin de año vamos a tener esta cantidad de ratas”, señaló la ministra Focarazzo. Entre las especies de roedores detectadas se encuentra el ratón colilargo, transmisor del hantavirus.
Jorge Ninno, subsecretario de Salud de Neuquén, explicó en diálogo con TN que fue la floración de la caña colihue, el alimento de los roedores, lo que provocó el crecimiento de la población de ratas y aclaró que “es un fenómeno que se da cada 50 o 60 años”.
El funcionario explicó que “todo lo que está abierto en Villa La Angostura, que son la mayoría de las actividades, está confirmado que no hay riesgos, ya que se lleva a cabo un monitoreo permanente”.
Mariana Armendariz, del Departamento de Zoonosis de Villa La Angostura, explicó por su parte que “este excepcional abastecimiento de alimento beneficia, entre otros, al ratón colilargo, que es el que transmite el hantavirus, y por esto se adoptan las mayores medidas de prevención”.
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