La falta de agua fue un problema inesperado y que cada hora que pasa suma un nuevo damnificado (Nicolás Aboaf)
La falta de agua fue un problema inesperado y que cada hora que pasa suma un nuevo damnificado (Nicolás Aboaf)

Todo se inició como un conflicto de energía. Pero tras el paso de los días, y sin que apareciera una solución definitiva, emergieron problemas subyacentes. El lado B del drama de los damnificados por el apagón masivo en La Plata no radica sólo en disponer de una heladera para conservar alimentos o poder enchufar un calentador eléctrico, es la falta de agua potable.

Ya pasaron más de 80 horas del apagón del último sábado a la noche que afectó al menos a 50 mil usuarios en localidades del norte platense. De tal manera, ante la falta de suministro eléctrico y la pobre calidad de energía provista por los generadores instalados por la empresa Edelap, la carga de los tanques de agua de domicilios particulares y edificios se frenó y centenares de usuarios se quedaron "a secas".

Uno de los camiones cisterna de 10.000 litros de agua que se mueven por el norte de La Plata para abastecer a los damnificados (Prensa ABSA)
Uno de los camiones cisterna de 10.000 litros de agua que se mueven por el norte de La Plata para abastecer a los damnificados (Prensa ABSA)

Las quejas de los ciudadanos de City Bell, Gonnet, Villa Elisa y las localidades de Hernández, Arturo Seguí y Gorina se hicieron sentir tanto en las redes sociales como en los diversos piquetes realizados en las calles.

Facundo, un comerciante y residente de la región de Villa Elisa, le aseguró a Infobae que la falta de agua potable fue determinante para que no pueda volver a abrir su parrilla al paso, pese a disponer ya de un generador eléctrico.

"El problema es que la cooperativa de agua que hay en Villa Elisa funciona con una bomba, y sin electricidad, no se activa. Así que de nada sirve tener un generador bueno, que encima sale 350 mil pesos y es imposible de comprar. Con el que tengo apenas mantengo unas horas en funcionamiento la cadena de frío y después lo tengo que apagar. Pero de nada sirve tenerlo prendido para el salón si no puedo recibir a la gente porque no tengo una gota de agua".

En las redes sociales se vivió un clima de desesperación y descontento similar. La falta de agua no sólo afecta a la hidratación de los residentes sino también a su higiene.

"Más de 72 horas sin luz ni agua. Edelap, hagan algo, se tuvo que tirar comida. A 4 cuadras de casa hay luz! Tenemos que irnos a bañar a La Plata con mi hijo", reclamó la usuaria de Twitter @Loly_Bolino.

Como si fuera poco, decenas de ciudadanos de las regiones afectadas indicaron que precisamente la falta de agua los dejaba en una situación entre la espada y la pared: debían abandonar sus domicilios para poder asearse o hacer sus necesidades en la casa de un amigo o familiar. Pero, como contraparte, debían dejar sus domicilios vacíos, expuestos a un posible robo. En los últimos tres días, se percibió un fuerte incremento de robos en las zonas que se encuentran a oscuras.

La empresa Edelap, responsable del corte de suministro eléctrico, se puso en contacto con representantes de la compañía Aguas Bonaerenses (ABSA) para poder coordinar un reabastecimiento de agua a la mayor cantidad de afectados posible.

"El programa de cobertura tuvo como prioridad atender los sitios de necesidades esenciales, como son los hospitales, los centros de salud privados, los geriátricos y las escuelas", advirtieron desde ABSA a Infobae.

"Además, colocamos generadores eléctricos junto a perforaciones estratégicas y se desplegó la presencia de camiones cisterna móviles para poder asistir casos en particular", añadieron.

Además, desde ABSA destacaron la dificultad de poder establecer una cifra de los damnificados por la falta de agua debido a que no hay un registro sobre la capacidad y respuesta de los tanques de agua de cada domicilio. Se estima que hay centenares de perjudicados.

Uno de los grupos electrógenos ubicado en las inmediaciones de una de las perforaciones de agua en el norte de La Plata (Prensa ABSA)
Uno de los grupos electrógenos ubicado en las inmediaciones de una de las perforaciones de agua en el norte de La Plata (Prensa ABSA)

La propia empresa ABSA presentó un plan de contingencia en el que se detallaron las posiciones de los grupos electrógenos propios de Aguas Bonaerenses junto a pozos específicos en la zona norte de la región de La Plata:

City Bell

Calle 21, entre 471 y 472
Calle 21, entre 474 y 476
Calle 476, entre 16 y 17
Esquina de calle 426 y 14c

Villa Elisa

Calle 50, entre 19 y 23
Calle 58, entre 10 y 11
Calle 55 y Camino Centenario
Esquina de calle 426 y 28

Gonnet

Esquina de calle 489 y 20

A su vez, Edelap colocó grupos electrónicos en los siguientes puntos:
Calle 489 y 15bis
Calle 462 y 14c
Calle 133 y 439
Calle 55 y 21

Desde ABSA se comunicó que puso a disposición de los afectados dos camiones cisterna de 10.000 litros de agua cada uno, para uso exclusivo de los usuarios de City Bell, Villa Elisa y Arturo Seguí. Aquellos damnificados que necesiten de su asistencia, deberán solicitarla al número 0800-999-2272.

Facundo debió cerrar su parrilla momentáneamente debido a la falta de agua potable (Nicolás Aboaf)
Facundo debió cerrar su parrilla momentáneamente debido a la falta de agua potable (Nicolás Aboaf)

Fabián González, responsable de control de concesiones del ente regulador de la energía eléctrica de la provincia de Buenos Aires (OCEBA), informó que la avería producida en el cable de alta tensión de 132 Kv, que une las subestaciones de Tolosa y City Bell, está arreglada en más de un 90% y se espera que para el jueves pueda restablecerse el servicio eléctrico en la totalidad de la región.

Los representantes de la compañía hídrica advirtieron que, en caso de que ello suceda, la recuperación del agua potable se dará de forma paulatina. Además, recomendaron que si el agua presentara turbiedad, se la deje correr hasta que salga cristalina y recién después consumirla.

La falta de agua afectó a gran parte de los comerciantes damnificados (Salva Santiago)
La falta de agua afectó a gran parte de los comerciantes damnificados (Salva Santiago)

Lo paradójico es que, al menos hasta hoy, miércoles, por la tarde, la solución definitiva para la interrupción de la electricidad todavía no apareció. Y el correr de las horas representa un incremento de los domicilios afectados por la falta de agua. El temor de que los camiones cisterna y los grupos electrógenos junto a los pozos de agua no puedan abastecer al creciente número de damnificados es cada vez mayor.

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