Casas y negocios a oscuras, una postal que se repite en La Plata
Casas y negocios a oscuras, una postal que se repite en La Plata

Son las dos de la tarde en Camino Centenario y Arana, en Villa Elisa, y los tenues rayos del sol apaciguan el frío polar del invierno. Adentro, sin embargo, parece de noche. Facundo abre las puertas de su parrilla al paso. El sonido estentóreo de un pequeño generador a nafta, colocado en la vereda, compite con el rumor del viento.

-Acá estoy, en la dulce espera de la luz –dice con tono socarrón, en completa soledad, y luego se sienta en una de las mesas. El panorama es desolador: las heladeras apagadas, el salón vacío, la cocina abandonada en la más absoluta penumbra desde el sábado a la noche.

El corte de luz que azota a la zona norte de La Plata comenzó a partir de ese día y se prolonga hasta tiempo indefinido. Nadie sabe, en efecto, qué ocurrirá en las próximas horas. En un último comunicado oficial, la empresa EDELAP confirmó que la obra de reparación que inició para el retorno del servicio culminará el jueves. En la calle hay tanta incertidumbre como en las oficinas del palacio: rumores que hablan de rescisión del contrato de la empresa de energía, rumores que dicen que con la instalación de generadores enormes traídos desde Rosario la luz regresará a los hogares. Ninguna certeza.

Facundo no puede abrir su parrilla debido al apagón
Facundo no puede abrir su parrilla debido al apagón

Hasta el momento son más de 60 horas de apagón con 100 mil usuarios afectados, generadores que no funcionan, 30 escuelas sin clases y la incertidumbre de no saber cuándo volverá a hacerse la luz. Sentado en su negocio, mientras prende una vela, Facundo dice que todo empezó el sábado a la noche: había clientes que estaban en la parrilla y ante el corte se retiraron inmediatamente. "Si bien tengo un generador que permite tener la luz prendida y el funcionamiento de las heladeras más importantes, les agarró pánico. Acá cuando hay apagones masivos se corre la bola de los robos y desde el sábado tengo el negocio cerrado, perdí más de 150 mil pesos en mercadería".

Sin luz, sobrevino otro flagelo: tampoco sale agua de las canillas. "El problema es que la cooperativa de agua que hay en Villa Elisa funciona con una bomba y sin electricidad, no se activa. Así que de nada sirve tener un generador bueno, que encima sale 350 mil pesos y es imposible de comprar. Con el que tengo apenas mantengo unas horas en funcionamiento la cadena de frío y después lo tengo que apagar. Pero de nada sirve tenerlo prendido para el salón si no puedo recibir a la gente porque no tengo una gota de agua", dice Facundo, cuarentón, de barba negra, y muestra la lobreguez de la cocina.

El comerciente debió tirar varios kilos de carne, pastas, cremas y salsas
El comerciente debió tirar varios kilos de carne, pastas, cremas y salsas

Entra a tientas, como si fuera un desconocido. Se huele a podrido. Dice que regaló cajones de bondiola, vacío y asado a los amigos, pero que kilos y kilos de carne se le perdieron junto a las pastas, las cremas y las salsas.

-Ayer un grupo de vecinos cortó la calle para reclamar y les alcancé a unas madres dos cajones de pollo. Por lo menos, lo aprovecharon –se consuela Facundo, que agarra su celular y lee los mensajes de un grupo de comerciantes.

Dice que se turnan para vigilar las calles. Temen nuevos robos. "La policía llegó porque la gente se cansó y ayer le quemaron el auto a la delegada municipal. Pero a nosotros nadie nos protege, si no nos organizamos para pasar por los locales y ver que todo esté en orden, estamos en tierra de nadie. Es estresante".

La policía cuida las calles de La Plata por temor a que haya robos o disturbios
La policía cuida las calles de La Plata por temor a que haya robos o disturbios

Villa Elisa cuenta con una población cercana a los 20 mil habitantes y es la zona más castigada por el corte de luz. Hay patrulleros apostados en las esquinas, escopetas en mano. Personal de tránsito dirige la circulación y el ánimo es hostil, los autos pasan a velocidad y casi sin mirar a los costados. En el cuartel de Bomberos, que también está sin luz, habilitaron un generador que donó Defensa Civil: allí los vecinos van a cargar sus celulares. "Por lo menos, algo es algo", dice un oficial del cuartel, con una sonrisa de lado.

En la vereda hay estacionados dos camiones cisterna. Si bien el agua no puede beberse, sirve para limpieza y aprisionamiento de los centros asistenciales de la zona. "No recuerdo haber vivido algo así, porque cuando se corta, la luz vuelve enseguida –continúa el oficial-. Pero esto ya es grave. Le pedimos paciencia a la gente, pero están nerviosos, armando piquetes. Todo es un descontrol".

Muchos comercios cuentan con grupos electrógenos, pero no alcanza para abrir al público
Muchos comercios cuentan con grupos electrógenos, pero no alcanza para abrir al público

A varias cuadras de allí, en las torres de un monoblock, la joven Catalina, de 28 años, vive en calle 3 y 43, cerca de unas vías. Tiene un hijo de 7 años, otro de 2 y un bebé de cuatro meses. "Es la tercera vez en los últimos dos meses que pierdo todo el stock de leche materna", se lamenta, con tono amargado.

El drama de Catalina es vivir a oscuras en un cuarto piso con tres hijos, sin luz ni agua. Por eso decidieron mudarse a lo de sus parientes. "El sábado a la noche se nos cortó la luz, y en las torres automáticamente que se corta la luz se corta el agua. Así que el domingo nos fuimos a lo de mis suegros donde nos tuvimos que quedar dos días. Durmiendo con los bebes en una cama de una plaza y mi marido en el sillón", dice, en la puerta de su casa, aprovechado la luz natural de un invierno que languidece tempranamente.

Las obras finalizarían el jueves, pero aún no hay certezas de cuándo volvería la electricidad
Las obras finalizarían el jueves, pero aún no hay certezas de cuándo volvería la electricidad

Sus vecinos le cuentan que no pueden salir después de las seis de la tarde porque se les apagan las baterías de las luces de emergencia. "Estar en otra casa implica no tener ropa para cambiarnos, o tener que ir y volver todo el tiempo, subiendo los cuatro pisos. Los chicos fuera de casa no descansan. Y menos apretados como estábamos", cuenta y sus ojos grandes se tornan sombríos. "La plata que perdimos en comida y nafta fue un golpe duro para el bolsillo. Pero lo que más duele es el stock de leche materna, que es irrecuperable. El tiempo perdido, y tener que darle fórmula a tu bebé, cuando no tenés la necesidad, es un shock".

Las historias de zozobra, de cambio rápido de vida en menos de una semana y de pérdidas económicas se multiplican. Cuatro noches y tres días sin luz, en la vida actual, son un calvario a ras del suelo. La rutina cotidiana se convierte en un caos imposible de organizar.

Una versión indica que traerán generadores enormes desde Rosario
Una versión indica que traerán generadores enormes desde Rosario

Santiago es empleado judicial y vive en City Bell, otra de las zonas afectadas por la falta de energía. Además, tiene su emprendimiento familiar de venta orgánica de verduras. Sin luz, la mercadería se le echó a perder. "Al no tener frío no pudimos comprar ni cosechar verduras para la semana. Tuvimos que tirar mucha fruta. Y recién vuelvo del correo argentino y estaba cerrado porque no tienen luz, así que tampoco puedo contar con las bolsas biodegradables que había encargado para trabajar".

Dice que su mamá, que vive a pocos metros de su casa, se hartó y viajó a lo de su otra hija, que vive en Carhué. Gastó 1500 pesos de pasaje con la jubilación mínima. Sus hijos no tuvieron clases. En City Bell, la empresa EDELAP colocó grupos electrógenos pero la energía no llega hasta todas las viviendas.

Santiago tiene un emprendimiento de venta de verduras orgánicas
Santiago tiene un emprendimiento de venta de verduras orgánicas

En la esquina de la casa de Santiago, con el corte de luz, se prendió una alarma que quedó sonando un día entero. "Los vecinos de esa vivienda nunca volvieron y fue ensordecedor. Uno quiere reírse para no llorar pero esto es una verdadera pesadilla", dice y cuenta que tiene tres hijos: Malena, de 17; Félix, de 16, y Manuel, de 13.

Santiago perdió días de descanso: la fruta se le pudrió en los cajones y debió limpiar el enchastre. "La verdura orgánica es cara, perdimos envíos, como no tuvimos internet los pedidos se demoraron 48 horas. Para nosotros, es un problema trasladarnos a un lugar con luz y con internet. Las secuelas del corte van a durar una semana más, por lo menos. Vamos a laburar mucho al pedo".

Los vecinos platenses arden en las redes con mensajes de ironía y de hastío ante el intendente Julio Garro y la empresa EDELAP. La productora musical Marieta Vagnoni escribió ingeniosamente en su Facebook: "Festi Edelap 2019 * Line up * Sáb 22.06 / 21:45 hs / Corte total de suministro Dom 23.06 / 20hs / La gobernadora M.E. Vidal no hace declaraciones Lun 24.06 / 22hs / Explicación técnica a cargo del intendente J. Garro / Charla sin debate. Mar 25.06 / 9am / La gobernadora M.E. Vidal continúa sin hacer declaraciones Mar 25.06 / 11 am (60hs después) / Restitución del servicio con baja tensión, con picos de baja y alta, A.K.A. quema de electrodomésticos Mar 25.06 / 11:03 am / Nuevo corte por tiempo indefinido SIN FECHA / Cierre sorpresa:
toca GRUPO ELECTRÓGENO (cumbia pop) feat LA VELA PUERCA
SIN FECHA – no importa cuando leas esto – / La gobernadora M.E. Vidal continúa sin hacer declaraciones Capacidad mínima: 20000 pax 2 baños quimicos / 2500 pesos la boleta mensual / no hay puestos de hidratación".

El comerciante debió perder la mercadería por no poder conservarla
El comerciante debió perder la mercadería por no poder conservarla

Según la Defensoría del Pueblo de la Provincia, el sector más golpeado fue el comercio. Cada familia habría perdido entre 2 mil y 3 mil pesos. El Ente calculó en casi mil millones de pesos las pérdidas por el apagón. En un recorrido por la zona norte, las calles lucen vacías y hay comerciantes que se pasan cables para prestarse la electricidad. Se escucha el sonido de los generadores. Las patrullas de EDELAP y de Defensa Civil pasan raudamente. Y la mayoría de los negocios están a oscuras, con las persianas bajas.

Santiago mira hacia el suelo. Sus ojos verdes lucen cansados, y con voz rasposa cuenta que se enteró que un par de familias afectadas por el corte alquilaron departamentos en el centro de La Plata por unos días. "En esta zona hay gente de plata que puede hacer ese gasto, pero también estamos los laburantes, que somos los más damnificados. Perdí 3000 pesos en mercadería. Al no poder comprar, tampoco tengo para vender. Me estropeó la semana. Tuvimos que ir hasta WalMart varias veces en estos días para usar el baño. Así no se puede vivir".

FOTOS: Nicolás Aboaf