Rocío, la joven que sobrevivió a la tragedia de San Miguel del Monte, está grave
Rocío, la joven que sobrevivió a la tragedia de San Miguel del Monte, está grave

Rocío Guagliarello, la chica de 13 años que sobrevivió a la tragedia de San Miguel del Monte, continúa luchando. Así lo reflejó el parte médico difundido este viernes por las autoridades del Hospital de Alta Complejidad El Cruce, en Florencio Varela, donde se encuentra internada.

Rocío está grave, alojada en la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica. Continúa "mecánicamente ventilada, con altos requerimientos ventilatorios debido a distrés respiratorio agudo en curso", se informó. Además, presenta "un cuadro compatible con sepsis" que se está combatiendo con medicamentos.

El pronóstico es reservado.

Esta joven es la única persona que puede contar qué pasó durante la persecución policial que provocó la muerte de sus cuatro amigos: Gonzalo Domínguez, Camila López, Danilo Sansone y Aníbal Suárez.

Las pericias y las investigaciones internas determinaron que durante el operativo hubo oficiales que les dispararon a los chicos. Por esas circunstancias y por las maniobras realizadas para encubrir lo que había sucedido, el Ministerio de Seguridad desplazó a 13 oficiales, siete de los cuales están detenidos.

El auto en el que viajaban los cinco jóvenes, un Fiat 147, fue perseguido por dos móviles de la Policía Bonaerense e impactó contra un camión detenido en el kilómetro 111 de la colectora 9 de Julio, que desemboca en la Ruta 3 y quedó dividido en dos partes, que quedaron separadas a 50 metros una de la otra.

Los cuatro menores eran amigos, se conocían porque compartían clases en la Escuela Media de San Miguel del Monte y, de acuerdo con lo que contaron sus familiares, solían juntarse en la zona de la costanera en su tiempo libre para rapear y andar en skate.

Ese día Camila había estado toda la tarde con su mejor amiga Rocío y le había pedido permiso a su mamá para que se quedara a dormir en su casa y pudieran ir juntas al colegio al otro día. A la noche se habían quedado sentadas en la vereda, que era donde tenían mejor señal con sus celulares, riéndose y conversando.

Después de un rato y como una travesura, Rocío y Camila -que hacía muy poco se había cambiado a ese colegio- se fueron con sus dos otros amigos a "dar una vuelta" en el auto de Aníbal, que era más grande que ellos, pero era primo de otro de sus compañeros de colegio.

Lo que pasó durante ese paseo en auto es lo que investiga la Justicia.  Detrás de eso, está el reclamo de un pueblo que llora a cuatro de sus hijos y se rebeló ante la impunidad.