El kirchnerismo blanqueó el perfil de candidato que quiere para 2027 y crece el malestar dentro del PJ

Teresa García, cercana a Cristina Kirchner, explicitó que si próximo presidente es peronista debe responder a la ex Jefa de Estado

Teresa Garcia
Teresa García junto a Mayra Mendoza
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Ruido. Mucho ruido. Y desazón. Y enojo. Mucho enojo. Eso fue lo que generó la declaración que emitió Teresa García, el último viernes, en la que aseguró que lo ideal sería, según su mirada, que el próximo presidente que pueda poner el peronismo en la Casa Rosada sea similar al ex mandatario Héctor Cámpora, quien fue, en los hechos, un delegado en el gobierno de Juan Domingo Perón. De allí aquella histórica frase que sintetiza ese fragmento de la historia: Cámpora al gobierno, Perón al poder.

La definición de García, que es actual senadora provincial y una de las dirigentes más cercanas a Cristina Kirchner, además de una militante ferviente de la campaña “Cristina libre”, tuvo eco en todas las terminales del peronismo por dos motivos concretos: su lugar en el círculo político del cristinismo y el contenido de su mensaje. “¿La idea para vos es que se consiga a un nuevo Cámpora?“, le preguntó la periodista Nancy Pazos. ”Sí. Es lo que va a pasar", respondió García.

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La expresión no dejó lugar a múltiples interpretaciones. En su cabeza, el próximo presidente del peronismo tiene que ser un delegado de la ex presidenta, a la que considera injustamente presa, y la debe indultar. Eso fue lo que entendió la mayoría dentro de la fortaleza justicialista. “Necesitamos que Cristina esté libre. No hay posibilidad, para alguien que vaya a gobernar este país desde el peronismo, que no tenga en cuenta los dos períodos de Cristina y las razones por las que está detenida, que es la pelea con el poder real”, precisó en una entrevista con C5N.

La idea expresada por Teresa García fue tomada como una falta de autocrítica dentro del kirchnerismo respecto al último gobierno del Frente de Todos, donde Alberto Fernández fue designado por Cristina Kirchner como el candidato a presidente del peronismo. Esa delegación de poder generó una convivencia inviable entre las distintas tribus y el fracaso de la gestión, atravesada por una fuerte interna política.

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La entrevista de la diputada Teresa García en C5N donde admite que el kirchnerismo quiere "un Cámpora" para Cristina Kirchner

“Lo que dijo Teresa sincera lo que esperaban de Alberto. Esa fue la eterna tensión que destruyó al gobierno del Frente de Todos. Querían que fuera un delegado y acate órdenes”, sostuvo un ex funcionario de primera línea del último gobierno peronista. En ese sentido, reflexionó: “Hace 20 años que el peronismo terceriza la política en CFK, mientras se acertaba tenía sentido, el punto es que ese método nos hace perder una tras otra”.

“Ya no saben qué hacer. Está terminado ese debate”, aseguró un importante intendente del conurbano bonaerense, que está en las filas del Movimiento Derecho al Futuro (MDF). Otro, que es parte del cristinismo, fue crítico y afirmó: “Teresa hizo una declaración para la tribuna, para no quedar mal con los que estaban por encima. Pero ella sabe que no va a ser así. Es una locura”.

Lo que planteó García, entienden en distintas vertientes peronistas, es lo que piensan en el sector más duro del cristinismo. Es una representación del concepto que tienen en el mundo K respecto a cómo se debe organizar el peronismo y el rol que debe tener CFK. Mayra Mendoza y Facundo Tignanelli, dos dirigentes camporistas del círculo más chico de Cristina y Máximo Kirchner, defendieron y respaldaron en las redes sociales el discurso de la legisladora provincial. Hubo cierre de filas.

“Está muy bien lo que dijo Teresa. Los argentinos necesitan saber. Ahora ya sabemos que el candidato de Cristina gana para indultarla y renunciar. Se llame Kicillof, Uñac, Pichetto o Juan Manuel Olmos. Es un buen punto de partida”, sentenció, con un alto grado de ironía, un referente importante del kicillofismo. El malestar quedó impreso en cada palabra.

Axel Kicillof y Héctor Daer en Córdoba
Axel Kicillof libró una batalla política con Cristina Kirchner para no ser su delegado en el poder

En la gobernación hace tiempo que explican que, la decisión de Kicillof de discutir poder con CFK, tiene que ver, entre tantos argumentos existentes, con la decisión de no ser un delegado de su dedo. Kicillof no quiere ser el candidato de Cristina, sino que apela a ser el candidato del peronismo. Buscó condicionar el dedo todopoderoso y no repetir la historia de Alberto Fernández. Ese argumento calzó a la perfección con lo que dijo García.

“El planteo que hacen es el de una minoría. No quieren ser una mayoría en el país. Es un delirio”, explicó un importante representante del peronismo federal presentado en Parque Norte. Un dirigente sindical de mucho peso en la CGT siguió el mismo camino. “Se autoflagelan. Se van a ir achicando cada vez más así. Quieren construir una épica y no pueden. Lo único que les interesa es Cristina”, indicó.

García planteó también sus diferencias con Carlos Bianco, jefe de Gabinete bonaerense, quien aseguró que CFK está proscripta pero el peronismo, no. “Está proscripta Cristina pero el peronismo no está libre. Si la gente no puede elegir a la dirigente que más le gusta…”, explicó.

Existe una diferencia clara entre aquellos que quieren poner en foco la libertad de Cristina Kirchner, los que tratan de evitarla y los que le dan una identidad relativa. Las diferencias empezaron a generar tensiones internas cada vez más fuertes. El cristinismo pide memoria respecto al pasado y condescendencia con la figura de la líder peronista. El resto de las tribus, sigue adelante en búsqueda de un nuevo horizonte. La quieren contener electoralmente, pero no militarán su causa como una prioridad de la agenda política.

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