Hace diez años, el hombre que Normi Titti creía que era su padre le confesó en su lecho de muerte que no los unía un vínculo biológico. Le reveló que era hija de un hombre llamado Pedro Titti, quien vivía en la localidad de La Para, a 150 kilómetros de Córdoba. Un proceso de filiación llevado a cabo en 2009 determinó que eso era efectivamente cierto.

En consecuencia Normi, quien trabaja como empleada doméstica y en un kiosco, se convertiría en la heredera de su padre, quien soltero y sin otra descendencia poseía parte de un campo junto a sus dos hermanos. Se trata de una extensión de terreno de 88 hectáreas con un valor aproximado de USD 800.000.

Desde que se enteró de su vínculo, Normi mostró interés en mantener una relación con su padre, pero asegura que esto siempre le fue impedido. Sucede que poco después del trámite de filiación, uno de los dos hermanos, Isidro Titti, se casó a los 77 años con Liliana Basualdo, de 22.

Basualdo se convirtió en la administradora de la porción del campo de su marido y en 2010, luego de que falleciera el tercer hermano, se hizo del segundo tercio, previa escritura de donación por parte del fallecido.

Transcurrieron los años y Normi siguió sin poder entablar una relación con su padre. Y en 2016, a la ya compleja situación se le agregó otra arista: un tribunal declaró inhábil a Pedro Titti por una "afectación psicocognitiva" y restringió su capacidad de administrar y disponer de sus bienes.

A pesar de que Normi fue designada como su curadora, asegura que nunca pudo efectivizar el mandato por un cerco montado por Basualdo y su abogado. Pocos meses después la situación se complicó aún más: la hermana de Liliana Basualdo, Nilda (27), se casó con Pedro, lo que técnicamente la convertiría en su heredera.

Sin embargo, Normi pidió la nulidad del matrimonio, asegurando que su padre nunca prestó consentimiento. En agosto del año pasado un juez de familia sostuvo que estaba en lo cierto y declaró nulo el casamiento. Su resolución fue apelada y una cámara tendrá la palabra final.

"Demostré que soy la hija, que mi papá era inhábil y se aprovecharon para casarlo", le dijo Titti a El Doce. Respecto de las hermanas Basualdo, Titti dijo que ellas se burlan, se ríen y la insultan a través de las redes sociales. "Me dicen que soy una interesada y que sólo me interesa la plata", dijo.

Sin embargo, Titti contrarrestó los embates en los tribunales: también en 2016 denunció penalmente a las dos hermanas y a su abogado. La causa está próxima a dirimirse. Si Titti consigue sentencia favorable en ambas sedes, se convertirá legalmente en la única legitimada a reclamar esa herencia millonaria.