Fue el primer femicidio que se registró en 2019. A sólo 12 horas de Año Nuevo, un policía santiagueño mató a balazos a su pareja y después se suicidó de un disparo en la cabeza.

El hecho ocurrió poco antes del mediodía del martes en el barrio Borges, ubicado en la capital provincial. El oficial Héctor Montenegro, de 24 años, y su pareja Celeste Castillo, de 25, discutían cuando el policía -que momentos antes había cumplido servicios en una comisaría de la zona- extrajo su arma reglamentaria y mató de dos tiros a su mujer.

Inmediatamente, Montenegro se disparó en la cabeza, a la altura de la sien derecha y cayó gravemente herido en el comedor de la vivienda.

Auxiliado de urgencia por vecinos vecinos del lugar, el policía murió una hora más tarde en el Hospital Regional "Ramón Carrillo" de la capital santiagueña.

"Estaba borracho"

Una vecina y amiga de la víctima agregó más detalles en diálogo con Noticiero 7: "Él estaba prestando servicio, no se por qué no cumplió su horario. Se vino borracho acá, tuvieron discusiones, los dos eran muy celosos y terminó así la situación. ¿Cómo un policía que porta un arma sale de su trabajo y anda borracho?".

Por disposición de la Justicia, se ordenó que los cuerpos sean trasladados y sometidos a una autopsia en la Morgue Judicial que funciona en el Hospital Independencia.