Cómo educar a un hijo sin reproducir el patriarcado

En diálogo con Infobae, el psicoanalista infantil Juan Carlos Volnovich aseguró que "todo se juega en la incorporación de los varones en la crianza" y reflexionó sobre las cualidades que se precian de los hombres en la actualidad

Guardar

La escena se repite en cada estadio de fútbol, cada fin de semana, en cada división: padre e hijo en la popular o en la platea alientan, sufren y festejan cada gol del equipo de sus amores, en un rito que incluye insultos y burlas al rival focalizadas en su eventual debilidad y en la diferencia que exista en el historial de partidos entre ambos equipos, el propio y el ajeno. Sea de un modo un otro, el éxito en la cultura del fútbol argentino (y posiblemente en varias otras a lo largo del mundo) solo lo consigue el varón, el macho que no flaquea y que hace alarde de su -no casualmente llamada- paternidad.

"Si un padre es hincha de Boca, por ejemplo, no puede aceptar que su hijo varón no sea hincha de Boca. Piensa que si es bueno para él, también será bueno para el hijo. Pero resulta que toda esa cultura incluye una denigración no solo hacia lo femenino, pese a que van muchas mujeres a la cancha, sino también hacia los niños. Porque uno de los insultos de la cancha es 'hijo'. Van los padres con los hijos, y ambos para burlarse del adversario le cantan que los tienen de hijos", dice Juan Carlos Volnovich, médico y psicoanalista infantil. En la cancha, y en muchos otros territorios todavía, se concreta esa construcción colectiva a la que llamamos Varón, que excede desde ya lo corporal, la biología del varón, para desarrollarse en los campos de la historia y de la cultura.

"Ser varón implica cumplir con algunos de los preceptos que la cultura impone", explica Volnovich, autor de El niño del siglo del niño y Claves de la infancia, entre otros libros. Y continúa: "La ley primera para ser un varón es no ser mujer, no ser frágil, débil. La segunda es no ser un niño, no ser un bebé apegado a la mujer.  Quiere decir que ser varón, desde el punto de vista cultural, supone alguien que tiene cuerpo de varón, que es independiente, autónomo, racional, pero también rudo y fuerte". En diálogo con Infobae, Volnovich reflexionó sobre los modos de educar a los niños varones para que puedan generar un pensamiento crítico sobre el sistema patriarcal en el que vivimos: "El machismo es casi como una caricatura. Es la exageración de los rasgos masculinos".

—¿Cuál es la diferencia entre masculinidad y machismo?

—La diferencia es solo de grado. Cuando se utilizan algunos rasgos de la masculinidad para ejercer violencia sobre las mujeres, sobre todo para ejercer el poder sobre los niños de manera despótica, esa condición machista no es otra cosa que una exageración, una cuestión de grado.

—¿Y teóricamente como debería ser la masculinidad?

—Habría que preguntarse si existe una masculinidad. La masculinidad es algo que se ha construido culturalmente, y, como tal, ha tenido ciertos cambios. En este momento estamos asistiendo a un cambio muy significativo. Hasta hace poco tiempo atrás, un varón que se preciara de masculino podía abordar a una muchacha mucho más joven, hasta menor de edad, no solo para decirle piropos sino para proponerle algún tipo de relación sexual, y eso no solo estaba bien visto por el universo de varones sino que era una conducta aceptada y aplaudida. Pero empieza a cambiar algo, porque parecería que las denuncias de acoso sexual ponen en duda cuánto prestigio le da a un varón tener ese tipo de conductas.

—¿Cómo fue cambiando a lo largo del tiempo de ser varón?

—Alguna características se volvieron más rígidas y otras se fueron diluyendo. Pero el sistema patriarcal hace que el dominio de los varones se haya mantenido siempre presente. No hay culturas ni sociedades, en la historia, en las que se conozcan matriarcados. Ha habido culturas matrilineales, sí, pero no matriarcados.

—Pero no podemos negar que hoy en día estamos ante una revolución feminista y repensando el rol del hombre, la mujer y la igualdad.

—Estamos en un momento de grandes cambios. Pero habiendo pasado varias décadas de militancia junto al feminismo, diría que el patriarcado tiene una capacidad de reciclaje y de captura de los movimientos que se le oponen que funciona bajo la lógica de que algo cambia para que todo siga igual. Hay que estar alertas con respecto a los cambios que se están dando ahora, porque el patriarcado tiene muchos recursos para neutralizar los cambios y los avances con respecto a la correlación de fuerzas entre varones y mujeres. Un ejemplo: hubo una época en que las mujeres no podían entrar a la universidad. En la facultad de medicina, la primera mujer, Cecilia Grierson, en 1906, se graduó de médica y no tuvo título más que académico  porque una mujer no podía tocar el cuerpo de un varón. Hoy las mujeres han invadido la universidad, son casi la mitad del padrón estudiantil en la UBA, por ejemplo. Sin embargo, esto que podría pensarse como un avance, fue rápidamente neutralizado porque ya el poder no pasa más por la universidad. Algo ocurre: cuando las mujeres acceden a actividades tradicionalmente masculinas, y por lo tanto prestigiadas, estas se denigran.

—Y en este contexto, ¿qué tiene que hacer un padre para criar a sus hijos y que no sean machistas?

—Fundamentalmente transmitir algo del orden del respeto, del respeto al otro. Aceptar que a ese sujeto que uno tiene como hijo, que tiene cuerpo de varón, no necesariamente hay que imponerle todo el decálogo de la masculinidad tradicional. Porque ese decálogo viene absolutamente asociado a características machista. Ese es el gran problema que tenés en la educación de los varones y las nenas en la actualidad. Por ejemplo, ¿qué tiene que hacer ese papá con su hijo varón? Llevarlo a la cancha. Pero ya se sabe lo que es la cancha, esa cultura y sus subculturas. Si un padre es hincha de Boca, no puede aceptar que su hijo varón no sea hincha de Boca. Piensa que si es bueno para él, también será bueno para el hijo. Pero resulta que toda esa cultura incluye una denigración no solo hacia lo femenino, pese a que van muchas mujeres a la cancha, sino también hacia los niños. Porque uno de los insultos de la cancha es 'hijo'. Van los padres con los hijos, y ambos para burlarse del adversario le cantan que los tienen de hijos"  Así que es muy difícil.

—Pero entonces, siguiendo con el mismo ejemplo, ¿cómo hacemos para que ese padre pueda llevar a su hijo a la cancha sin continuar reproduciendo el modelo patriarcal?

—Debemos ofrecerle a nuestros hijos una visión crítica de esa misma experiencia. Otro ejemplo: la iniciación sexual de los chicos. Hay padres que tienen mucho temor porque sus hijos no sean heterosexuales. Sobre todo en esta época donde hay  una especie de publicidad de las distintas sexualidades, de la homosexualidad, de lo trans. Entonces, la vieja costumbre de iniciar a los chicos sexualmente para garantizar que los chicos sean heterosexuales (acompañarlos a que inicien con prostitutas), es algo que se ha reactualizado de una manera fenomenal. Enseñar ese respeto y esa transmisión van de la mano. El respeto al semejante -sea a los varones, a las mujeres, a los niños, a los trans, a los homosexuales. Y la transmisión de los valores que a ese padre le parecen bien, pero también una transmisión crítica. Que es inevitable, porque en este momento hay una crítica cultural a esas conductas tradicionales.

—¿Entonces podemos decir que hay una mayor preocupación de los hombres por ser más conscientes de la igualdad entre el hombre y la mujer?

—Por momentos me ilusiono, y me parece que sí, pero por momentos empiezo a dudar. Hay algo que es bastante cierto: todo se juega fundamentalmente en la incorporación de los varones en la crianza. La gran diferencia que existe entre  varones y  mujeres es qué posición toman frente a la crianza de los niños y de las niñas. Eso siempre fue así: como las mujeres son las encargadas de parirlos, las mujeres también han sido, durante toda la historia y en todas las culturas, las encargadas de criarlos. Algunos varones se involucran, sí, no solo para ayudar sino también para colaborar eficazmente, comparten las tareas de crianza. Y eso es muy bueno: muy bueno para los niños, para las niñas y para los propios varones. Desde ya, también para las mujeres, que pueden tener un compañero que comparte con ellas esas tareas. Esto podríamos pensarlo como un avance. Sin embargo, yo tengo una experiencia personal. Cuando mis hijos eran chicos, había una juguetería al lado de nuestro edificio. En esa juguetería había góndolas que estaban separadas por edades. Mis hijos crecieron, hoy en día tengo nietos, pero la juguetería sigue estando. Mis nietos van a la juguetería, pero ya no hay góndolas separadas por edades sino por sexos: princesas para acá, piratas y spidermans para allá. Con los años, la diferencia de género subordinó la diferencia de edad, y ahora prevalece

—¿Cuál es el efecto de eso?

—Se han reforzado los estereotipos tradicionales. Para las niñas, princesas; para los varones, piratas, superhéroes, lo que sea. Esto es complicadísimo a la hora de pensar la educación y la crianza de los niños. Y es negativo para los varones y beneficiario para las niñas. ¿Por qué? Porque a las nenas, además de los atributos tradicionales con los que se van criando -que tienen que ser dulces, obedientes, tiernas , cariñosas- se les ha abierto el menú, el repertorio de rasgos de identificación, y por eso ahora se busca además que también las niñas sean inteligentes, hagan deportes, sean líderes en los grupos, no se dejen abusar, no se dejen pasar por encima: se les han permitido incorporar ciertos atributos tradicionalmente masculinos que sin duda les ha enriquecido su repertorio. En cambio, todavía, como los rasgos tradicionalmente femeninos son negativos para los varones, a ellos no se les permite incorporar la ternura, la sensibilidad.  Y eso se verifica en que si en un jardín de infantes, por ejemplo, una nena salta y trepa por los árboles o dirige al grupo, eso está bien visto por la nena misma, por sus padres y por la maestra. En cambio, si un nene elige vestirse de princesa, la mamá tiembla, la maestra también, y se produce un rechazo.

—En este mismo ciclo de entrevistas, Dora Barrancos dijo que el patriarcado ha sufrido cimbronazos pero que goza todavía de muy buena salud. ¿Cómo te imaginás el patriarcado vos, de ac´ña a cincuenta años?

—En principio, coincido. Es muy difícil que cambie. Los cambios son muy lentos y pueden darse solamente si vienen asociados a otro tipo de cambios vinculados con ciertas igualdades referidas a las clase sociales. Es decir, los cambios en el patriarcado no pueden darse si no hay cambios en el capitalismo, tal cual está instalado actualmente. De manera tal que me temo que esos cambios, realmente como cambios significativos, se van a demorar mucho. No obstante, puede ser que nos sorprendamos: en este momento hay algunas cuestiones, sobre todo en los movimientos de mujeres, la participación de la mujeres en el espacio público, que son muy auspiciosas.

Últimas Noticias

¿Dar de baja el RUC de un establecimiento permanente es lo mismo que extinguir una sociedad?

La Autoridad Tributaria ha decidido igualar la situación de baja definitiva –extinción del RUC– con un procedimiento societario de disolución, liquidación y extinción

¿Dar de baja el RUC

Habla el esposo de víctima del accidente en Panamericana Sur: “Era su segundo día de trabajo”

La tragedia en la carretera dejó a dos menores huérfanos y expuso la precariedad laboral de los trabajadores de mantenimiento vial. Las familias exigen que se esclarezcan las responsabilidades y que los culpables enfrenten la justicia

Habla el esposo de víctima

Lluvias en Perú EN VIVO: huaicos y precipitaciones ponen en alerta roja a varias regiones, advierte el Senamhi

Autoridades activan protocolos de emergencia mientras crece la preocupación por posibles desbordes, deslizamientos y afectación a vías clave en regiones bajo monitoreo constante

Lluvias en Perú EN VIVO:

Junior vs. Santa Fe EN VIVO: siga el minuto a minuto de la SuperLiga 2026

El campeón del segundo semestre de la Liga BetPlay I-2025 recibe en el estadio Metropolitano de Barranquilla al campeón del primer semestre del campeonato del año pasado, en busca del primer título del 2026

Junior vs. Santa Fe EN

Economista alertó del desastre financiero de Petro con la deuda externa: “Pagar la hipoteca con tarjeta de crédito es mala idea”

Luis Alberto Rodríguez, académico en MIT, comparó la maniobra fiscal del presidente como si estuviera pagando a punta de “tarjetazos”, que para el futuro solo provocaría el aumento de impuestos

Economista alertó del desastre financiero