(Télam)
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El gobierno porteño comenzó a aplicar medidas para poder bajar el gasto que representan las expensas en la propiedad horizontal. Anteayer emitió una resolución que elimina de los requisitos que tienen que cumplir los consorcios: el Libro de datos periódicos y el certificado de "Edificio Seguro".

El argumento oficial explica que "ambos contenían información redundante y que con esta quita que ya rige, un edificio tipo de 10 pisos, con 20 unidades, ahorrará unos 13.000 pesos anuales en expensas", según se informó mediante un comunicado.

Estas dos medidas que son parte de un plan con otras 14 disposiciones buscan reducir los costos operativos que tienen los consorcios en la Capital, como la modificación de regulaciones que son obsoletas y fomentan gastos y trámites burocráticos.

 

Una vez aplicadas las 14 medidas, estiman las autoridades que a fin de año el vecino que vive en un edificio tipo de 10 pisos, por ejemplo, podrá ahorrar 4.900 pesos por año de expensas. Implica una expensa menos al año. El cálculo del ahorro global por año para el edificio asciende a 98.000 pesos, en promedio.

"Los vecinos que vivimos en departamentos vamos a pagar menos expensas, manteniendo los mismos servicios. Desde la Ciudad estamos impulsando la reducción de trámites, burocracia innecesaria, certificaciones, todas cosas que lo único que hacen es aumentar las expensas. Bajando estos gastos fijos, se reducirán las expensas", dijo Felipe Miguel, jefe de gabinete de ministros de Horacio Rodríguez Larreta. En la Ciudad el 67% de la población vive en 118.000 edificios.

Para Osvaldo Loisi, presidente de la Liga del Consorcista, estas dos medidas van a tener poco impacto en el resumen mensual de los vecinos: "Es cierto que hay que tratar de simplificar pero no va a redundar en una baja de expensas. Esos son números que sacan de la galera", dijo a Infobae.

Las disposiciones que obligaban a los administradores de consorcios a llevar un libro de datos periódicos (tiene un costo de 1.000 pesos anuales para un consorcio) y gestionar un certificado de edificio seguro (12.000 pesos anuales).

El gobierno porteño, puntualmente la Secretaría de Gestión y Atención Ciudadana, enviará a la Legislatura en las próximas semanas un proyecto de modificación de la Ordenanza 45593/91 para introducir cambios en los controles que se realizan sobre los tanques de agua, otro de los ítems que harían bajar las expensas.

Según esta regulación, vigente desde 1991, los tanques de los edificios son vaciados semestralmente sin antes realizar un análisis del contenido, desperdiciando así millones de litros de agua potable.

"Al impacto ambiental se suma un costo que supera los 12.000 pesos anuales, que los vecinos deben afrontar en sus expensas. Una vez modificada la normativa, el control se realizará en forma anual y comenzará primero con un análisis del agua. Solo en caso de encontrar anomalías se podrá vaciar el tanque para luego realizar las tareas que los técnicos indiquen. Así, los edificios ahorrarán un promedio de 8.000 pesos por año", indicaron en la cartera que encabeza Facundo Carrillo.

También se modificará la obligación de desinfección y control de plagas que hoy se exige una vez por mes, para pasar a ser de una vez por año. En tanto, los vecinos podrán solicitar la cantidad de desinfecciones que requieran, según la situación de cada edificio.

Otras medidas son la eliminación de la obligación de construir edificios con vivienda para encargados, prevista por el Código de Edificación para edificios con más de 15 unidades. Con este cambio el consorcio podrá ahorrar los gastos de contratación de los servicios de un encargado con vivienda incluida.

Para Loisi esa lectura es errónea: "Es falso, porque los propietarios, reunidos en asamblea, en todos los casos pueden decidir si contratan a un encargado con o sin vivienda, aunque en el edificio exista una vivienda vacía destinada al efecto. Dicho más directamente: no existe disposición legal alguna que obligue a nadie a una obligación semejante. Sería violatorio del derecho de propiedad".

En cuanto al control de ascensores y calderas, se establecerán nuevos criterios según la antigüedad de las instalaciones, el uso, sus características y el resultado de las pruebas y análisis que se realicen. Por ejemplo, se permitirá establecer distinciones entre ascensores nuevos y viejos, con uso intensivo (edificios apto profesionales) o residencial en forma exclusiva.

También se implementará la plataforma Consorcio Participativo, que permitirá a los vecinos realizar un control de todos los gastos que hace el administrador y participar en las decisiones que adopte la asamblea de propietarios.

"Estamos desburocratizando la administración de los consorcios y eliminando costos innecesarios que recaen sobre los vecinos", afirmó Carrillo. El funcionario agregó: "La información contenida en el 'Libro de datos' y en el certificado de 'Edificio seguro' que hoy derogamos seguirá siendo evaluada por los organismos de control específicos de la Ciudad".

Además, el Banco Ciudad ofrecerá una cuenta corriente gratuita para todos los consorcios de propiedad horizontal. Mediante esta iniciativa los edificios podrán ahorrar unos 7.200 pesos al año. Esto sí fue bienvenido por Loisi: "Aplaudimos todo lo que nos facilite la actividad. Sin embargo, digamos que las medidas propuestas carecen de toda relevancia en el monto total de gastos de cada consorcio. Las mismas no hacen sino escamotear la raíz del problema de las subas incontrolables de expensas, que son los constantes aumentos de sueldos de los encargados pactados en negociaciones paritarias de jurisdicción nacional, que el gremio determina a su antojo sin control del poder público".

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