
¿Histeria colectiva? ¿Fenómeno paranormal? Todos tienen sus teorías, pero hasta ahora nadie sabe a ciencia cierta lo que ocurre en una escuela rural del departamento santiagueño de Salavina, donde once alumnas de entre 17 y 19 años están realizando una serie de manifestaciones extrañas durante el horario escolar y al mismo tiempo. Ahora se sumó un nuevo testimonio: un cura confesó que fue testigo del inexplicable caso que es noticia a lo largo y ancho de la provincia.
Una de las mujeres afectadas fue la primera en comenzar con estas manifestaciones en el Agrupamiento Nº 86.166 con sede en la escuela Nº 1.037 Palma Sollazo de Gramajo, de la localidad de Varas Cuchuna. El pasado 25 de octubre, la joven fue hasta Los Telares, la cabecera departamental, y se entrevistó con el médico David Maldonado, a quien le dijo que tenía "síntomas raros". ¿En qué consistían? Primero le dolía la cabeza, luego le daba náuseas y al final se desmayaba. "Tengo movimientos involuntarios hasta que el cuerpo me queda rígido", le contó. "Entre cuatro varones no podían sostenerla", corroboró el doctor en una entrevista con El Liberal.
"El 31 de octubre me comentó una mamá que tuvieron una demostración de educación física y en la que la misma chica chica de siempre empezó primero, hizo arqueo del cuerpo, una fuerza bastante anormal, y no la podían tener entre 3 y 4 personas, e inmediatamente otras cinco chicas manifiestaron que algunas quedaron con una ceguera transitoria y después también se desmayaron. Estuvieron presentes varios padres y se asustaron mucho", abundó el profesional.
El doctor Maldonado atendió a tres de las jóvenes, la mitad de las que hasta ese momento habían sufrido las extrañas manifestaciones. El examen clínico neurológico de todas fue absolutamente normal, aunque ya pidió más estudios. Sí le llamó la atención que los extraños comportamientos sólo ocurrieran en horario escolar. De ahí su conclusión a prima facie: "Para mí, es un cuadro de histeria colectiva, en masa", aventuró.
Lo cierto es que el caso llamó la atención de los medios de Santiago del Estero y otras provincias, y alarmó a la comunidad escolar. Ya hubo varias reuniones de padres, que creen que hay algo en la escuela. Las hipótesis van desde magia negra hasta alguien que sufrió o murió ahí. Salavina -recuerdan- es una de las poblaciones más antiguas de la zona, incluso anterior a la llegada de los españoles.
Fue en ese marco que a la escuela llegó el sacerdote Lázaro Leiva, párroco de la iglesia de San Pedro de Guasayán. El cura conoce la zona y a sus vecinos, ya que trabajó allí durante muchos años. Ayer a las 7 de la mañana partió hacia el pueblo Carreta Paso, cerca de Los Telares, donde celebró una misa. Desde allí fue a la casa de la primera de las ocho jóvenes que hasta ese momento padecían las manifestaciones. La adolescente no lo quiso recibir.
El padre Leiva decidió entonces visitar la escuela, convencido de que algo raro estaba pasando. En poco tiempo, cientos de personas se hicieron presentes, entre alumnos, familiares y curiosos. Primero, el cura tuvo una charla con los jóvenes y les leyó un pasaje de la Biblia. "Con Dios no se jode, con el diablo tampoco, él entra donde se le da lugar", les dijo.

Luego, en compañía de otro cura y un fraile, el sacerdote sacó agua bendita para bendecir a los presentes. "Comenzaron a formar filas y cuando le tocó el turno a la chica que había sido la primera en manifestarse, cayó al suelo y comenzó a sacudirse como víbora. Entre seis no la podían contener", recordó el sacerdote. La secuencia se repitió con las otras alumnas cuando fueron rociadas con agua bendita. Fueron 20 minutos de una situación alejada de lo usual en medio de fuertes gritos guturales. A esa altura eran 11 las alumnas con extrañas manifestaciones.
Cuando la situación se calmó, el padre reunió a las alumnas afectadas y les hizo la unción de los enfermos. Las extrañas manifestaciones se repitieron en dos de las jóvenes.
Muy lejos del alarmismo paranormal, el cura pidió la ayuda de profesionales. "Esto recién comienza y vamos a continuar el trabajo espiritual, pero también tienen que recibir asistencias de la ciencia, contención psicológica", opinó.
No obstante, aclaró que podría ser obra del demonio. "No puedo adelantar nada, pero el mal existe. El diablo es un león herido y atado; alguien le está acercando a las chicas para que las capte, pero no voy a dejar que eso suceda. Ellas están siendo usadas por alguien", sostuvo.
En resumen, las manifestaciones existen. Hay cientos de testigos. No es una cuestión de fe. Pero las preguntas siguen siendo las mismas. ¿Histeria colectiva? ¿Fenómeno paranormal?
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