
En las próximas horas se verá en Pinamar si lo del último fin de semana fue una ilusión óptica generada por una nueva oleada de microveraneantes, o si la segunda quincena viene con otra dinámica, más parecida a lo "normal" y sin dudas más esperanzadora que la que acaba de pasar.
Durante los primeros quince días del año, el comentario cotidiano que cualquier visitante de estas playas hizo con mozos, kiosqueros, vendedores o cajeras de supermercado -amén del clima- fue el referido a un arranque de temporada demasiado quieto. La esquina de Bunge y Libertador tuvo veranos cuyo movimiento era similar al de la salida de un recital en el Luna Park. Este año, no estuvo ni cerca. Sucede en todos los rubros. Se consigue carpa, salvo excepciones no se espera para comer en ningún lado y en los mercados o despensas o cajeros automáticos las filas para pagar son normales, cuando en una temporada buena son insoportables.
En la medida que no hay cifras oficiales de ningún tipo (tampoco serían una garantía), el éxito de una temporada se mide por la percepción o el ánimo de los pinamarenses. Manuela, mesera de un parador cercano al muelle, dice que la afluencia al restaurante donde trabaja es buena pero que las carpas están menos ocupadas que otros años. Según cifras de la Asociación de Concesionarios de Playa, durante la primera quincena 3 de cada 10 carpas estuvieron vacías (un 70% de ocupación, cuando lo habitual es un 90%). Y se espera que para la otra mitad del mes levante apenas un poco. La sombra en los paradores pinamarenses cuesta alrededor de 15 mil pesos la quincena. Algunos balnearios mantuvieron el precio de 2016 y ni así terminan satisfechos con el primer balance.

Para José María Ludueña, presidente de la Asociación, "no viene siendo un verano 10 puntos pero tampoco está tan mal". Admite que algunos balnearios están "preocupados" pero que es lógico. "Muchos aprovecharon cuotas para viajar al exterior y lugares donde el clima es mejor. A veces pasa. La hiperinflación y el 2001 fueron peores", dice a Infobae. "Tenemos que seguir trabajando duro".
Según Mariano Mariani, del Centro de Profesionales de Martilleros y Corredores Público de Pinamar, en cuestión de alquileres de casas y departamentos fue un buen verano, con una ocupación que en la segunda quincena llega al 80%, contra un 55% de la primera mitad, donde los protagonistas fueron los veraneantes de fin de semana. También tiene una buena perspectiva para febrero, ya que los precios bajan un 40%.
Además de las dificultades económicos coyunturales, los analistas del turismo en esta ciudad coinciden en que el nuevo estilo de vacaciones diversificadas a lo largo de todo el año generó períodos de descanso más cortos. Para estas dos semanas de enero que empezaron ayer, las propiedades más alquiladas son los duplex de la zona céntrica, por encima de los departamentos tradicionales y las casas.

Los más afectados en la primera quincena, y los menos optimistas para el final de enero son los hoteleros, que califican la temporada como muy mala. "El balance es absolutamente negativo con respecto al año pasado", afirma Alberto Salvemini, secretario de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica local. Según sus relevamientos, tuvieron en hoteles y aparts una ocupación del 40% de lunes a jueves y un 60% los fines de semana. "Diciembre fue un desastre, los fines de semana sin asueto en Navidad y Año Nuevo perjudicaron muchísimo a las economías regionales como esta, que vive del turismo", protestó y se preocupa por el futuro de la próxima temporada: "No tenemos rentabilidad y va a ser difícil invertir para mejores servicios el próximo verano".
Las impresiones oficiales desde el Municipio son dispares respecto de la percepción de los empresarios y comerciantes. Según su propio relevamiento, los hoteles, aparts y hosterías estuvieron en un 75% llenos y calculan la misma proporción para la parte final del mes. "Aunque hay que agregarle a los que vienen y alquilan directamente y consiguen mejores precios", explicó Eduardo Isach, para quien la temporada pasada "fue peor" y hay un nuevo perfil de veraneante en Pinamar: "El que, como viene menos tiempo busca departamentos con servicios en lugar de casas, que por eso se alquilaron poco".
El contraste de cifras entre los diferentes sectores expone la virtud subjetiva. Sin embargo, lo que se palpa en la calle suele ser poco discutible. "Está claro que vino menos gente y trabajamos peor que otros años. Lo notamos cada noche, pero este fin de semana levantó mucho. No podemos perder la esperanza de que sea un buen augurio", comentó Florencia, vendedora de ropa en en uno de los paseos comerciales de Bunge.
Últimas Noticias
Paloma Valencia dijo que “milagrosamente” la tarima que usó el Ministerio de Salud en Bogotá también fue usada para cerrar campaña del Pacto Histórico
Las dudas acerca de la ejecución y cobertura de estrategias estatales en salud, sumadas a la polémica por su asociación a un acto político, incrementaron la presión sobre el Gobierno y reavivaron reclamos de supervisión institucional

Alianza Lima 0-0 UTC EN VIVO HOY: minuto a minuto del partido por la fecha 5 del Torneo Apertura de la Liga 1 2026
El estadio Héroes de San Ramón vivirá un duelo directo por el primer lugar de la tabla de posiciones. Sigue todas las incidencias

Colombianos en Baréin e Israel relataron cómo viven los momentos de angustia tras el ataque que Irán lanzó contra bases militares de Estados Unidos en esos países
La jornada estuvo marcada por la evacuación de bases militares, rutas bloqueadas y cierre de servicios esenciales, con la incertidumbre dominando el ambiente en ambos paíse

De Monte Grande a Bangkok: el viaje silencioso de Erick y la batalla de su mamá para vencer un diagnóstico desafiante
El niño, de casi seis años, posee el síndrome PURA, una enfermedad poco frecuente. En esta nota, su madre detalla cómo son las largas jornadas de terapias y cuáles son las opciones de tratamiento fuera del país. Cómo ayudarlos

Comprar vivienda en zonas exclusivas de Bogotá y Medellín ya cuesta lo mismo, o más, que en áreas premium de Miami, Estados Unidos
El alza sostenida en barrios de alta valorización en Colombia redujo la brecha frente a sectores consolidados del sur de Florida. El debate ya no es solo de precios, sino de moneda, liquidez y riesgo


