El papa Francisco ingresa hoy al club de los octogenarios influyentes

Cada vez son más los líderes y referentes que siguen activos más allá de los 80, como Jorge Bergoglio que los cumple este 17 de diciembre en el centro de la escena

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Francisco, Henry Kissinger, Zygmunt Bauman,
Francisco, Henry Kissinger, Zygmunt Bauman, George Soros, la reina Isabel y el rey Abdalá bin Abdelaziz, todavía influyentes más allá de los 80

A medida que aumenta en el mundo la esperanza de vida, son más y más numerosos los políticos, empresarios y otras personalidades de las ciencias y el arte que integran este grupo etario que, proporcionalmente, es el que más crece en el mundo.

Si la salud acompaña, la experiencia es tal vez una ventaja imbatible para estos octogenarios que siguen activos en ámbitos tan vastos como la política, la economía, las finanzas, la diplomacia, la ciencia, el arte e incluso, en aquellos que han amasado grandes fortunas, la filantropía.

Algunos ocupan aun posiciones de relieve y poder -como Isabel II que a sus 90 años aún no se decide a abdicar-; otros ejercen la autoridad acumulada en una trayectoria notable, como Henry Kissinger quien, a los 93, sin cargo formal alguno, juega un destacado rol diplomático para su país y posiblemente sea el cerebro detrás del reposicionamiento internacional de Estados Unidos.

El caso del Papa es especial, un estatus único tal vez. Lìder espiritual de una Iglesia de vocación universal, es también cabeza de un Estado que, aunque casi sin territorio, mantiene relaciones diplomáticas con casi todos los países del mundo.

Jorge Bergoglio parece incluso rejuvenecido desde que la Providencia -los incrédulos dirán la suerte- le ha asignado una alta misión de proyección planetaria. Los resultados de sus afanes están a la vista: puso en la Santa Sede una mesa a la que casi todos se quieren sentar. Último puente tendido: la reunión del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, con su antecesor Álvaro Uribe, en El Vaticano.

Francisco reunió a Santos y
Francisco reunió a Santos y a Uribe en El Vaticano (EFE)

La ONU pronosticó que en el año 2050 habrá en el mundo 400 millones de personas mayores de 80 años, es decir, 4 veces más que las que había en la primera década de este siglo.

Los obstáculos de la edad avanzada, que en otros tiempos imponían un retiro, hoy son superados en muchos casos gracias a los adelantos de la medicina, extendiendo los límites temporales de la vida activa.

Así vemos a personas de diferentes ámbitos, profesiones e ideologías, como el financista George Soros (86 años), el cineasta Clint Eastwood (86), el dictador Raúl Castro (85), el multimillonario y filántropo Warren Buffet (86), el filósofo y lingüista Noam Chomsky (88), el cantante Charles Aznavour (92), o el ex consejero de Seguridad Nacional Zbigniew Brzezinski (88 años), que han sido testigos y protagonistas de los principales acontecimientos del siglo pasado, proyectar su influencia en estas primeras décadas del siglo XXI.

Charles Aznavour, el longevo cantante
Charles Aznavour, el longevo cantante francés de origen armenio, nació el 22 de mayo de 1924

Aunque algo afectado por escándalos de escuchas ilegales en 2011, también Rupert Murdoch (1931), australiano nacionalizado estadounidense, dueño de uno de los mayores imperios mediáticos del mundo, es ejemplo de una vejez que ya no es sinónimo de retiro.

Mijail Gorbachov (1931), último secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética; el banquero David Rockefeller (1915), exponente vivo de una famosa dinastía petrolera, y que ya superó la centuria; Hugh Hefner (1926), editor de la revista Playboy que a los 90 años hace circular fotos con su joven esposa para desmentir malignos rumores; el físico y filósofo argentino Mario Bunge (1919), su compatriota premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel (85 años)  y el ex titular de la Reserva Federal de los EEUU, Paul Volcker (1927) son otros tantos exponentes de un grupo humano que irá ganando relevancia a medida que se afiance la tendencia moderna de vivir más y mejor.

David Rockefeller, con 101 años
David Rockefeller, con 101 años (nació el 12 de junio de 1915), es el decano de este grupo

Entre nosotros, tenemos el ejemplo de Mirtha Legrand (de inconfesables 89), que sigue ocupando la escena televisiva con envidiable agudeza. Y en el vecino Uruguay, dos ex presidentes aún influyentes son Julio María Sanguinetti, que cumplirá 81 en enero, y José Mujica, de 81.

Una lista a la que habría que sumar al filósofo y economista indio Amartya Sen (83 años), Nobel de Economía 1998, al filósofo alemán Jurgen Habermas (87), a la antropóloga y etóloga Jane Goodall (82), célebre por su defensa de los chimpancés; al sociólogo polaco Zygmunt Bauman (91), autor del concepto de "modernidad liquida"; o a Abdalá bin Abdelaziz, rey de Arabia Saudita con 90 años.

Jane Goodall, 82 años, defensora
Jane Goodall, 82 años, defensora de especies en riesgo de extinción

En algunas sociedades, los ancianos son muy valorados. En Occidente no siempre es así. Un culto a la juventud lleva en ocasiones a despreciarlos y relegarlos.

El papa Francisco, batallador contra esa "cultura del descarte", los ha convertido en uno de los tópicos de sus predicaciones. En una homilía en Santa Marta, decía, por ejemplo: "Acuérdense de sus mayores, que les han predicado la Palabra de Dios. La memoria de nuestros antepasados nos lleva a la imitación de la fe. Verdaderamente la vejez tantas veces es un poco fea, ¿eh? Por las enfermedades que trae y todo esto, pero la sabiduría que tienen nuestros abuelos es la herencia que nosotros debemos recibir. Un pueblo que no custodia a los abuelos, un pueblo que no respeta a los abuelos, no tiene futuro, porque no tiene memoria, ha perdido la memoria".

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“Un pueblo que no custodia
“Un pueblo que no custodia a sus abuelos no tiene futuro, porque no tiene memoria”