Qué reveló un informe global sobre el cáncer: avances históricos en tratamientos y una alarmante proyección para las próximas décadas

El documento fue divulgado por una asociación de Estados Unidos. Nuevas terapias y mejoras en la detección conviven con una tendencia que inquieta a los expertos

Ilustración 3D de células inmunes esféricas, brillantes con núcleos morados atacando y fragmentando células oscuras e irregulares en un fondo azul y morado.
El informe anual 2026 de la AACR confirmó avances en la comprensión, la detección y el tratamiento del cáncer, pero advirtió que la enfermedad causará más de una muerte por minuto en Estados Unidos. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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La Asociación Estadounidense para la Investigación del Cáncer (AACR) publicó su Informe Anual sobre el Progreso 2026, un documento que confirma avances sustanciales en la comprensión, detección y tratamiento de esta enfermedad a nivel global.

El trabajo alerta que el cáncer cobrará más de una vida por minuto solo en Estados Unidos durante todo este año. La cifra, lejos de ser anecdótica, resume la tensión que atraviesa todo el reporte: por un lado, décadas de inversión científica que salvaron millones de vidas; por otro, una carga que sigue creciendo y que amenaza con agravarse en las próximas décadas.

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Keith Flaherty, doctor en medicina y presidente del Comité Directivo del informe, lideró junto a un grupo de colegas la elaboración del documento, que además de repasar los hitos regulatorios del último año ofrece herramientas de apoyo para pacientes y sobrevivientes.

Según explicó Flaherty en un comunicado, “el progreso en la lucha contra el cáncer avanza rápidamente, con nuevos avances en el horizonte”. Y agregó una advertencia que funciona casi como el eje del informe: “No podemos detenernos aquí. Ahora es el momento de invertir en investigación médica, fomentar la colaboración entre laboratorios y disciplinas, y apoyar a la próxima generación de científicos especializados en cáncer”.

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Una médica con bata y estetoscopio sostiene una carpeta y apoya su mano sobre la mano de una paciente en un consultorio.
La FDA aprobó once nuevos tratamientos contra el cáncer entre julio de 2025 y junio de 2026 y amplió usos de terapias, dispositivos e inteligencia artificial para diagnóstico precoz. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Once nuevos tratamientos aprobados en un año

Entre el 1 de julio de 2025 y el 30 de junio de 2026, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos aprobó once nuevos tratamientos contra el cáncer. Entre ellos figura una terapia dirigida molecularmente para un tumor cerebral raro y agresivo asociado a una alteración genética específica, el primer inhibidor de puntos de control inmunitarios autorizado para cáncer de ovario y la primera aprobación de una quimera dirigida a la proteólisis para pacientes con cáncer de mama.

La agencia regulatoria no se detuvo ahí. En el mismo período, amplió los usos autorizados de cinco terapias contra el cáncer que ya contaban con aprobación previa, dio luz verde a un dispositivo portátil no invasivo para el tratamiento del cáncer de páncreas y habilitó distintas herramientas basadas en inteligencia artificial destinadas a mejorar la detección y el diagnóstico precoz de la enfermedad.

Según detallan los autores del informe, la inmunoterapia “continúa transformando la atención del cáncer”, con decisiones regulatorias que ampliaron las poblaciones de pacientes que pueden acceder a estos tratamientos. Además del inhibidor para cáncer de ovario, el documento destaca la primera aprobación de un tratamiento para retrasar la progresión del mieloma múltiple latente de alto riesgo hacia la enfermedad activa, y la primera terapia de células T con receptor de antígeno quimérico (CAR) autorizada para el linfoma de la zona marginal, un cáncer de la sangre poco frecuente.

Dos científicas con batas y gafas de protección manipulan pipetas, placas y monitores en un laboratorio.
La inmunoterapia amplió su alcance con nuevas aprobaciones para cáncer de ovario, mieloma múltiple latente de alto riesgo y linfoma de la zona marginal. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una carga que crece pese a los avances

Pese a estos progresos, la magnitud del problema no cede. Los expertos de la AACR estiman que en 2026 se diagnosticarán 2.114.850 nuevos casos de cáncer y morirán 626.140 personas por esta causa solo en Estados Unidos. La proyección hacia adelante tampoco es alentadora: se espera que la incidencia anual pase de 2,1 millones de casos en 2026 a 2,5 millones en 2050, impulsada principalmente por el crecimiento poblacional y por el aumento de personas mayores de 65 años, el grupo con mayor riesgo de desarrollar la enfermedad.

A escala global, la tendencia es similar. El informe proyecta que la incidencia de cáncer en el mundo aumentará casi un 65% entre 2024 y 2050. En 2024, y sin contar los cánceres de piel no melanoma, se registraron 19,5 millones de nuevos casos y 9,7 millones de muertes relacionadas con la enfermedad en todo el planeta. Asia concentró el 50,7% de los casos y el 56,5% de las muertes, una proporción que, según los autores, refleja en parte que la región alberga cerca del 60% de la población mundial.

Los tumores que más casos nuevos aportaron a nivel global fueron el de pulmón, el de mama en mujeres, el colorrectal, el de próstata y el de estómago, con el 12,8%, 11,8%, 9,9%, 7,5% y 4,7% del total, respectivamente. En cuanto a mortalidad, el cáncer de pulmón también encabezó la lista, con el 19,1% de las muertes por cáncer, seguido del colorrectal (9,4%), el de hígado (7,5%), el de mama en mujeres (7,1%) y el de estómago (6,6%).

Imagen de un hombre fumando un cigarrillo, con una superposición transparente que muestra los pulmones y una red brillante. Un círculo ampliado revela una masa tumoral.
La AACR estimó que en 2026 habrá 2.114.850 nuevos casos de cáncer y 626.140 muertes en Estados Unidos, mientras la incidencia global crecería casi 65% hacia 2050. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Tres décadas de descenso en la mortalidad

El informe pone en contexto estas cifras con un dato que funciona como contrapeso: la mortalidad total por cáncer en Estados Unidos cayó 35% entre 1991 y 2024, lo que equivale a más de 4,8 millones de muertes evitadas. La supervivencia relativa a cinco años para todos los tipos de cáncer combinados pasó de 49% a mediados de la década de 1970 a 71% en el período 2016-2022.

Esa mejora, para los autores, se explica “ante todo” por el descenso del tabaquismo, sumado a mejores métodos de detección y tratamiento para los cánceres de pulmón, mama y colorrectal. Como resultado, el número de sobrevivientes de cáncer en Estados Unidos alcanzó los 18,6 millones en 2025 y se proyecta que supere los 22 millones en 2035.

Sin embargo, los resultados varían de forma extrema según el tipo de tumor y el estadio en que se detecta. La supervivencia a cinco años es de apenas 13,7% en cáncer de páncreas y 6,6% en glioblastoma, frente al 91,9% en cáncer de mama y el 98,2% en cáncer de próstata. Cuando la enfermedad se presenta en estadio metastásico, esas cifras caen drásticamente: 33,8% en mama y 40,1% en próstata.

Las disparidades persisten

El Informe de Progreso sobre las Disparidades del Cáncer de la AACR 2026, publicado de forma reciente, documenta que los grupos minoritarios raciales y étnicos, junto con otras poblaciones con acceso insuficiente a atención médica —incluidas las que viven en zonas rurales— continúan soportando una carga desproporcionada de la enfermedad en Estados Unidos.

Un médico con bata blanca y una paciente sentados frente a un escritorio de madera. En el portátil se muestra una imagen de un colon. Hay una ventana al fondo.
La mortalidad por cáncer en Estados Unidos cayó 35% desde 1991 y la supervivencia a cinco años subió a 71%, aunque persisten brechas por tipo de tumor, estadio y acceso a la atención médica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según los autores del informe principal, la AACR está “firmemente comprometida con comprender y abordar los factores biológicos, estructurales y sociales que impulsan las disparidades relacionadas con el cáncer”, con el objetivo de que la equidad en salud se convierta en una prioridad nacional a través de la investigación, las políticas públicas y la defensa activa.

El fenómeno del cáncer en no fumadores

Uno de los apartados del informe se detiene en un cambio de patrón que preocupa a los especialistas: aunque el tabaquismo sigue siendo la principal causa de cáncer de pulmón, la frecuencia de diagnósticos en personas que nunca fumaron está en aumento. A nivel mundial, se estima que entre el 15% y el 20% de los casos de cáncer de pulmón ocurren en personas sin antecedentes de tabaquismo.

Estudios recientes citados en el documento muestran que este tipo de cáncer difiere del asociado al tabaco tanto en las características del tumor como en los patrones de la enfermedad. Suele tratarse de adenocarcinomas, que se originan en las células productoras de moco, y se presenta con mayor frecuencia en mujeres y en personas de ascendencia asiática. Además, con frecuencia contiene alteraciones genéticas específicas que pueden abordarse con terapias dirigidas molecularmente.

El cáncer de aparición temprana, una tendencia que no cede

Otro fenómeno que inquieta a los expertos en salud pública es el aumento constante de ciertos tipos de cáncer entre personas de 18 a 49 años, lo que se conoce como cáncer de aparición temprana. Este grupo etario es el único que registró un incremento sostenido en la incidencia general de cáncer en Estados Unidos entre 1995 y 2021. A escala global, la incidencia de cáncer en menores de 50 años aumentó casi un 80% entre 1990 y 2019.

Una flecha brillante de energía azul se dirige y ataca células rojizas, mientras otras células azules más pequeñas se ven al fondo.
El cáncer de pulmón lideró la incidencia y la mortalidad global, seguido por tumores de mama, colorrectal, próstata, hígado y estómago, según el informe de la AACR. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El informe agrega un dato que profundiza la preocupación: en 2023, la incidencia de cáncer en mujeres menores de 50 años fue 78% mayor que en hombres del mismo grupo de edad.

Casi cuatro de cada diez casos son prevenibles

Uno de los mensajes centrales del reporte apunta a la prevención: cerca del 40% de los nuevos casos de cáncer en Estados Unidos se atribuye a factores modificables. El tabaco explica el 19,3% de los casos, el exceso de peso el 7,6%, el alcohol el 5,4% y la radiación ultravioleta el 4,6%.

La prevalencia de tabaquismo en adultos estadounidenses descendió de 42,4% en 1965 a 9,9% en 2024, aunque unos 47,7 millones de adultos consumían algún producto de tabaco ese año. Los cigarrillos electrónicos, por su parte, persisten como el producto más usado entre estudiantes de secundaria y preparatoria: cerca del 6% declaró consumo actual en 2025. El informe aclara que estos dispositivos emiten menos carcinógenos que los cigarrillos combustibles, aunque exponen a los usuarios a sustancias tóxicas y metales capaces de dañar el ADN e inducir inflamación.

El consumo de alcohol también aparece señalado como factor de riesgo: eleva la probabilidad de desarrollar al menos siete tipos de cáncer, y el informe subraya que cualquier nivel de consumo incrementa el riesgo de cánceres de cabeza y cuello, esófago, mama y colorrectal.

Una mujer de cabello canoso y ropa deportiva camina por un sendero al aire libre junto al mar con una botella de agua.
Casi cuatro de cada diez casos de cáncer en Estados Unidos se atribuyen a factores prevenibles, mientras la vacunación contra el VPH y el cribado colorrectal muestran impacto desigual en la prevención y detección temprana. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En cuanto al peso corporal, el exceso de peso, una alimentación deficiente y la inactividad física se asociaron con el 15% de los nuevos casos de cáncer y el 14% de las muertes por esta causa en adultos estadounidenses durante 2019. Sobre los agonistas del receptor GLP-1, cada vez más usados para bajar de peso, el informe señala que la evidencia sobre su capacidad para prevenir cánceres asociados a la obesidad es mixta: algunos estudios muestran menor riesgo para tumores específicos, mientras que otros no observan una reducción global e incluso sugieren posibles aumentos en determinados tipos de cáncer. Su papel preventivo a largo plazo, concluyen los autores, requiere más evaluación.

Infecciones, vacunación y el rol de la detección temprana

Las infecciones causan el 3,4% de los cánceres en Estados Unidos y el 10,2% a escala mundial, según el informe. En ese contexto, la vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH) puede prevenir casi todos los cánceres de cuello uterino y una parte importante de los cánceres anales, orofaríngeos, vulvares, vaginales y peneanos. Sin embargo, solo el 63% de los adolescentes estadounidenses tenía el calendario de vacunación contra el VPH al día en 2024.

La detección sistemática, remarca el documento, salva vidas de forma comprobada. Un análisis de nueve ensayos clínicos, con cerca de 830.000 participantes, halló que la sigmoidoscopia flexible redujo un 26% las muertes por cáncer colorrectal. La decisión de reducir la edad inicial para el cribado colorrectal a 45 años tuvo un efecto medible: la participación en personas de 45 a 49 años subió de cerca del 20% al 34% entre 2019 y 2023, mientras que los diagnósticos en estadio temprano crecieron un 50% entre 2021 y 2022.

No todos los programas de cribado muestran el mismo nivel de adopción. En el caso del cáncer de pulmón, la participación sigue siendo baja: solo el 19% de las personas elegibles se sometió a una tomografía de baja dosis en 2024.

Cómo una prueba genómica, inspirada en el cáncer de mama, está cambiando el tratamiento del cáncer de próstata en pacientes masculinos
Los expertos llamaron a no detener los avances y la inversión en investigación (Imagen Ilustrativa Infobae)

El horizonte tecnológico

El informe dedica un apartado a las tecnologías emergentes que, según sus autores, “están abriendo nuevas fronteras en la comprensión, la detección y el tratamiento del cáncer”. La inteligencia artificial aparece como una herramienta con capacidad de transformar todo el espectro de la ciencia y la medicina oncológica, desde el descubrimiento de fármacos y los diagnósticos hasta la toma de decisiones clínicas.

Las biopsias líquidas mínimamente invasivas, centradas en el paciente, prometen identificar tumores en etapas más tempranas y tratables, mientras que los avances en vacunas contra el cáncer podrían prevenir, interceptar y tratar enfermedades hasta ahora difíciles de abordar, como el cáncer de páncreas. A esto se suman las terapias dirigidas molecularmente de próxima generación, entre ellas las moléculas de ARN programables, que amplían la capacidad de atacar objetivos considerados hasta hace poco inalcanzables.

El documento cierra con un llamado explícito a sostener el financiamiento público. De acuerdo con los especialistas, avanzar hacia un futuro en el que el cáncer sea prevenible, detectable, tratable y curable para todos “requiere un sólido compromiso bipartidista para sostener la empresa nacional de investigación médica”.

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