Agregar Infobae enGoogle

El MIT conectó bacterias para construir circuitos biológicos capaces de realizar cálculos

Los investigadores diseñaron transistores bacterianos que, enlazados entre sí, pueden realizar operaciones lógicas y sumar señales

Placa de Petri con cultivo blanco en primer plano sobre mesa de laboratorio. Al fondo, científicos con trajes y guantes trabajan con microscopios y equipo.
El MIT diseñó bacterias que funcionan como transistores y las conectó para formar circuitos biológicos capaces de hacer cálculos (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

Investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) diseñaron bacterias que funcionan como transistores —componentes que en electrónica actúan como interruptores de señal— y las conectaron para formar circuitos bacterianos capaces de hacer cálculos, un avance que apunta a llevar control computacional a sistemas biológicos como hojas y raíces de plantas para detectar sequía, plagas u otros tipos de estrés y responder ante ellos, informó MIT News, el portal de noticias del instituto.

El circuito más grande que mostraron reúne 24 colonias bacterianas conectadas entre sí para sumar dos entradas. Cada cálculo tarda unas ocho horas, un ritmo muy inferior al de la electrónica convencional pero que, para aplicaciones biológicas, los autores consideran suficiente.

PUBLICIDAD

El trabajo, publicado en la revista científica Nature Chemical Biology, describe dos transistores biológicos y tres cepas bacterianas que actúan como relés —intermediarios que transmiten la señal de un transistor al siguiente—. Con esas cinco variantes celulares, el equipo considera que el sistema es altamente versátil. “Construimos algunos componentes iniciales de arquitectura computacional que se usan de manera habitual, pero cualquier operación puede construirse con estas cinco cepas”, indicó Hamid Doosthosseini, investigador posdoctoral del instituto y autor principal del estudio.

Vista superior de una placa de Petri con sesenta y cuatro colonias circulares blancas y verdes dispuestas en una retícula sobre agar
El circuito biológico más grande del MIT reúne 24 colonias bacterianas conectadas para sumar dos entradas en unas ocho horas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las bacterias emplean señales químicas, no eléctricas

En un circuito electrónico, un transistor actúa como un interruptor que enciende o apaga el paso de corriente. En la versión biológica creada por el equipo, ese papel lo cumple una bacteria que controla el flujo de moléculas pequeñas, las señales que luego activan los componentes que siguen en la cadena.

PUBLICIDAD

El grupo eligió la bacteria Pantoea agglomerans, que suele crecer sobre superficies, incluidas las plantas. A partir de ella desarrolló dos tipos de transistores que pueden activarse o desactivarse con una molécula llamada OC-6.

Uno de esos transistores se enciende con esa entrada y el otro se apaga. Ambos también detectan la presencia de una molécula objetivo, en este caso OC-12, y según esa combinación producen una molécula de salida llamada OHC-14.

Para enlazar unos transistores con otros, los investigadores emplearon tres cepas adicionales de Pantoea agglomerans como relés. Esas cepas traducen la señal OHC-14 a una salida que puede alimentar otro transistor, del mismo modo en que una placa electrónica conecta componentes distintos.

Las colonias bacterianas se imprimieron sobre placas con agar, una gelatina que sirve de sustrato para su crecimiento, a una distancia de unos 5 milímetros de la colonia más cercana. Ese diseño permite que la señal llegue solo al vecino inmediato, que la retransmite a la siguiente colonia, y así la información avanza en una sola dirección.

El sistema realizó sumas y operaciones lógicas básicas

En el estudio, los investigadores mostraron un transistor capaz de realizar distintas operaciones lógicas según su posición dentro del circuito, entre ellas compuertas de múltiples entradas, “o” e “implica” —tipos de operaciones lógicas que determinan bajo qué condiciones se produce una señal de salida—.

También combinaron esos transistores para construir circuitos más complejos. Entre ellos figuran sistemas que suman dos o tres entradas, procesan varias señales al mismo tiempo o funcionan como un demultiplexor, es decir, un circuito que toma una señal entrante y la dirige a uno de varios destinos posibles en función de una señal de control.

Christopher Voigt, director del Departamento de Ingeniería Biológica del MIT y autor principal del trabajo, explicó: “Este trabajo muestra que podemos avanzar hacia funciones más complicadas enlazando funciones más simples en células individuales”, y añadió: “Desde el punto de vista computacional, no hay nada que tu iPhone pueda hacer que estos circuitos no pudieran hacer”. El objetivo, aclaró, no es sustituir a las computadoras, sino incorporar capacidad de cálculo a la biología.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Los transistores bacterianos también detectan la molécula OC-12 y, según la combinación de señales, producen una salida llamada OHC-14 (Imagen Ilustrativa Infobae)

Plantas detectan estrés y activan respuesta

La limitación que el equipo buscó resolver aparece en los circuitos de biología sintética convencionales, que suelen concentrar toda la lógica en una sola célula. Ese enfoque depende de proteínas y factores de transcripción —moléculas que regulan qué genes se activan en la célula— específicos para evitar interferencias internas, pero la cantidad disponible es limitada y la acumulación de demasiados circuitos puede sobrecargar los recursos internos de la célula.

La estrategia presentada cambia esa lógica: en lugar de insertar un circuito entero en una única célula, reparte funciones entre células que actúan como transistores y luego las conecta. Esa arquitectura permite ampliar la complejidad sin exigir que una sola bacteria haga todo el trabajo.

Voigt afirmó: “No intentamos reemplazar a las computadoras, sino poner control computacional en la biología. Si tienes bacterias en la raíz de una planta, o la propia planta está haciendo la computación, ejecutar un cálculo simple durante la noche es lo bastante rápido en relación con una temporada de crecimiento”.

Si esta tecnología llega a desarrollarse para uso agrícola, los circuitos podrían aplicarse a raíces de plantas para detectar distintos tipos de estrés. Cuando aparezca una entrada determinada, el sistema podría activar una respuesta como la producción de un fungicida.

Además de Doosthosseini y Voigt, el artículo científico incluye como autor a Haorong Chen, exinvestigador posdoctoral del instituto. La investigación recibió financiación parcial de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa y de la Actividad de Proyectos de Investigación Avanzada de Inteligencia de Estados Unidos.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

Qué ocurre en el cuerpo al dejar de fumar en la mediana edad: desde los pulmones hasta el corazón

La exposición prolongada al tabaco afecta distintos sistemas del organismo y sus consecuencias no avanzan al mismo ritmo. Especialistas citados por The Telegraph explicaron los cambios pueden producirse durante los años después de abandonar el hábito

Qué ocurre en el cuerpo al dejar de fumar en la mediana edad: desde los pulmones hasta el corazón

Estados Unidos aprobó un nuevo análisis de sangre para detectar cambios asociados al Alzheimer

La FDA autorizó la prueba Elecsys pTau217 que permite identificar signos tempranos de la enfermedad en personas mayores de 55 años con deterioro cognitivo

Estados Unidos aprobó un nuevo análisis de sangre para detectar cambios asociados al Alzheimer

El aceite de menta podría ayudar a reducir la presión arterial, según un reciente estudio científico

Una investigación de la Universidad de Lancashire observó un descenso significativo en los valores tensionales de adultos con hipertensión leve tras ingerir dosis bajas del extracto durante tres semanas

El aceite de menta podría ayudar a reducir la presión arterial, según un reciente estudio científico

Cuándo una sartén antiadherente deja de ser segura: 5 señales de que hay que cambiarla

Una especialista en nutrición y un estudio científico coinciden en que el riesgo no está en el material nuevo, sino en el recubrimiento dañado, que puede liberar millones de partículas microscópicas durante la cocción

Cuándo una sartén antiadherente deja de ser segura: 5 señales de que hay que cambiarla

Cómo la presencia de bacterias de la boca en el intestino podría ayudar a detectar cáncer colorrectal

Investigadores de Yonsei University analizaron muestras de 507 personas y hallaron patrones microbianos con potencial para orientar estudios posteriores. El trabajo, publicado en Cell Host & Microbe, todavía requiere validación antes de aplicarse en la práctica clínica

Cómo la presencia de bacterias de la boca en el intestino podría ayudar a detectar cáncer colorrectal