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El refugio elegido por Liz Solari y Máximo Mazzocco para reconectar cuerpo y mente en el Caribe

Una escapada a República Dominicana permitió a la modelo y su pareja disfrutar de días de descanso, aventura y contemplación. Todas las imágenes

Una mujer con sombrero rojo y pantalón verde camina de espaldas por la arena entre palmeras y reposeras hacia el mar
Liz Solari camina sobre la arena hacia el mar en un entorno natural rodeado de palmeras y reposeras.
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Los días de descanso de Liz Solari y Máximo Mazzocco en República Dominicana, se transformaron en una muestra detallada de actividades de relax, exploración y conexión con la naturaleza. La pareja documentó su viaje, mostrando tanto paisajes impactantes como momentos que reflejan una filosofía personal centrada en el bienestar, la espiritualidad y el contacto con el entorno natural.

El destino elegido fue Samaná, una región que combina playas de arena dorada, aguas cristalinas y una densa vegetación tropical. En este escenario, la modelo y el ambientalista buscaron alejarse de sus obligaciones laborales para sumergirse en una rutina de descanso que priorizaba el disfrute auténtico y la conexión con el entorno.

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Una mujer de espaldas viste ropa blanca y abre los brazos frente a una piscina rodeada de palmeras y cabañas al atardecer
Liz Solari permanece de espaldas con los brazos abiertos frente a una piscina rodeada de palmeras durante su estadía junto a Máximo Mazzocco.

La experiencia de relax comenzó en la playa, donde Liz caminó descalza por la arena, rodeada de palmeras y con vistas al océano turquesa. La imagen de Solari avanzando hacia el mar, con un sombrero rojo y prendas livianas, simboliza el tono descontracturado de la estadía. El alojamiento, emplazado en primera línea de playa, ofreció acceso directo a reposeras y sombrillas, lo que facilitó jornadas de sol y baños de mar en un ambiente apacible y reservado.

Durante su estadía, la pareja alternó momentos de ocio en la piscina del resort, donde Liz se mostró disfrutando del agua al atardecer, con los brazos extendidos hacia el horizonte de palmeras.

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Liz Solari de perfil con el cabello mojado, una flor roja sobre la oreja y palmeras desenfocadas de fondo
Liz Solari posa al aire libre en un entorno tropical con una flor en el cabello durante un viaje de descanso.

El itinerario incluyó diversas actividades físicas y recreativas, siempre en sintonía con la filosofía de vida de ambos. La exploración de cascadas fue uno de los momentos centrales: se los ve acercándose a un salto de agua rodeado de vegetación, contemplando la caída desde la base y finalmente sumergiéndose en las aguas transparentes.

La visita a la cascada no solo implicó la contemplación, sino también el disfrute pleno del entorno natural. El agua clara y la vegetación frondosa enmarcaron una experiencia que se alinea con la búsqueda de bienestar físico y descanso mental que ambos priorizan en su vida cotidiana.

Una mujer de espaldas con ropa de estampado tropical observa una cascada alta que cae sobre un estanque de agua verde rodeado de árboles
Liz Solari contempla una cascada que desemboca en un pozo de agua rodeado de vegetación tropical.

Además del contacto con el agua, la pareja practicó deportes y actividades recreativas. Se documenta a Liz realizando boxeo junto a un instructor, en una plataforma de madera rodeada de palmeras y césped. También se los observa en un circuito de tirolesa, donde la modelo avanza sobre la selva con casco y arnés, guiada por personal local, mostrando su disposición a experimentar sensaciones nuevas y desafiantes.

El kayak en el mar fue otra de las actividades elegidas. Ella aparece recostada en una embarcación roja, vestida con chaleco salvavidas y sombrero, flotando sobre el agua transparente con los brazos abiertos. Esta imagen transmite el espíritu de relax y libertad que buscaban en el viaje, combinando ejercicio suave y contacto directo con el entorno natural.

Un hombre descalzo camina sobre el césped cerca de palmeras y reposeras de playa
Máximo Mazzocco camina descalzo sobre el césped de un complejo turístico frente a una playa con palmeras.

La caminata por la playa completó el repertorio de actividades. Las sombras de la pareja proyectadas sobre la arena ilustraron la complicidad y el tiempo compartido en un entorno sereno, sin distracciones ni multitudes.

El viaje refleja una transformación en la forma de vivir y disfrutar el tiempo libre. Ambos eligieron actividades y destinos que les permitieran fortalecer su vínculo con la naturaleza, alejándose de rutinas urbanas y priorizando la calma del entorno. La preferencia por el contacto directo con los elementos naturales, el mar, la vegetación y los espacios abiertos es un sello de esta etapa.

Dos sombras humanas se proyectan sobre la arena clara de una playa con palmeras bajo un cielo despejado
Las sombras de Liz Solari y Máximo Mazzocco se proyectan sobre la arena de una playa rodeada de palmeras.

La espiritualidad se manifiesta en gestos y actitudes: la contemplación silenciosa ante la cascada, el goce del atardecer en la piscina y la presencia consciente en cada experiencia. Liz, con una flor roja en la oreja y el cabello húmedo tras un baño, encarna esta búsqueda de autenticidad y armonía con el ambiente.

Esta aproximación no se limita al descanso, sino que impregna cada decisión del viaje. La elección del destino, las actividades seleccionadas y la forma de documentar la experiencia muestran un compromiso con una filosofía de vida que prioriza el bienestar integral y la conexión espiritual con la naturaleza.

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