
Un nuevo estudio internacional publicado en el American Journal of Gastroenterology advirtió que un mayor consumo de cereales ultraprocesados casi duplicó el riesgo de padecer enfermedad inflamatoria intestinal (EII), un conjunto de trastornos crónicos del tubo digestivo que incluye principalmente la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.
Los autores aclararon que se trató de un análisis observacional, por lo que el hallazgo describe una asociación. En paralelo, sumar pan fresco y arroz a la alimentación se vinculó con un posible efecto protector.
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En el mismo campo de investigación, un estudio previo del consorcio PURE publicado en BMJen 2021 ya había asociado un mayor consumo de alimentos ultraprocesados con un riesgo más alto de EII, lo que reforzó el interés por identificar qué componentes de estos productos se vinculan con el inicio de la enfermedad.
El trabajo indicó que consumir más de 19 gramos diarios de cereales ultraprocesados incrementó de forma marcada la probabilidad de desarrollar EII. En contraste, quienes priorizaron alimentos como pan fresco y arroz mostraron menor riesgo de presentar el cuadro.

El análisis, basado en datos del estudio PURE (Prospective Urban Rural Epidemiology), incluyó a 124.590 participantes en 21 países con distintos estilos de vida y patrones dietarios, según detalló el American Journal of Gastroenterology.
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El equipo dirigido por Neeraj Narula utilizó cuestionarios de frecuencia alimentaria validados para cuantificar la ingesta y ajustó por variables como edad, sexo, tabaquismo, otros componentes de la dieta y actividad física, con el objetivo de aislar la asociación específica entre este tipo de alimentos y la salud intestinal.
En el artículo, los autores consideraron “cereales ultraprocesados” a productos a base de granos elaborados con formulaciones industriales que suelen incluir ingredientes refinados y aditivos.
Los resultados mostraron que quienes consumieron al menos cinco raciones diarias de cereales ultraprocesados registraron un riesgo casi cuatro veces mayor de desarrollar EII, en comparación con quienes ingirieron menos de una ración al día.
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Detalles del estudio internacional sobre cereales ultraprocesados
La investigación publicada en el American Journal of Gastroenterology se apoyó en datos de personas residentes en zonas urbanas y rurales de Europa, Asia, América y África. Los autores clasificaron la ingesta de cereales ultraprocesados en tres niveles para comparar el impacto de mayores y menores exposiciones sobre el desarrollo de EII.

A través de modelos estadísticos que comparan el riesgo a lo largo del tiempo, el equipo identificó que, tras el ajuste por factores de estilo de vida, el consumo elevado de estos cereales se asoció sobre todo con la aparición de enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa. Este tipo de productos, por su composición, concentró la atención de los investigadores por su posible impacto en la salud digestiva.
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El estudio planteó que detectar factores dietarios específicos, como el consumo de cereales ultraprocesados, puede aportar evidencia para futuras recomendaciones nutricionales y políticas de salud pública orientadas a reducir la incidencia global de la EII.
Implicancias para la alimentación y recomendaciones de salud pública
Los autores destacaron la necesidad de impulsar estrategias de educación alimentaria que limiten la ingesta de cereales ultraprocesados y favorezcan alternativas como pan fresco y arroz en la dieta diaria. Las autoridades sanitarias podrían considerar esta evidencia al diseñar campañas y políticas de prevención en regiones donde crece el consumo de productos industrializados.

Optar por opciones menos procesadas no solo supone un cambio de costumbres: también puede traducirse en beneficios concretos para la salud poblacional. En esa línea, los investigadores recomendaron moderar la presencia de ultraprocesados y priorizar ingredientes básicos.
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Como señaló el American Journal of Gastroenterology, los autores consideraron prioritario profundizar la investigación para determinar qué componentes específicos de los cereales ultraprocesados contribuyen al desarrollo de la EII. Ese conocimiento permitiría orientar mejor tanto a profesionales de la salud como al público general.
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