Un estudio relaciona el clima frío con un aumento del riesgo cardíaco en adultos

Un análisis basado en dos décadas de registros determinó que existe una suba significativa en decesos por enfermedades cardiovasculares cuando la temperatura desciende, especialmente entre personas mayores o con afecciones crónicas preexistentes

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Mujer joven, pálida y con expresión de frío, abraza sus brazos vestida con un suéter grueso. Un brillo rojo emana de su pecho; al fondo, una ventana.
El frío extremo causa unas 40.000 muertes cardiovasculares adicionales al año en Estados Unidos, según un estudio (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un nuevo análisis realizado en casi el 80% de la población estadounidense mayor a 25 años, atribuye a las bajas temperaturas la responsabilidad de aproximadamente 40.000 muertes cardiovasculares adicionales anuales. Estas cifras, pertenecientes a un estudio del congreso 2026 del American College of Cardiology y divulgadas por EurekAlert!, informan sobre el efecto del clima frío en el sistema cardiovascular, elemento que hasta ahora ha recibido menor atención en estudios de salud pública vinculados al clima.

Aunque ya existían investigaciones que mostraban la relación entre el frío extremo y el aumento de la mortalidad cardiovascular, el estudio liderado por Pedro Rafael Vieira De Oliveira Salerno —médico residente en NYC Health + Hospitals/Elmhurst y la Icahn School of Medicine at Mt. Sinai— constituye la revisión más amplia realizada en Estados Unidos.

Salerno afirmó: “Esta es la primera vez que disponemos de cifras para la mayor parte de Estados Unidos, y hallamos que el peso de las muertes relacionadas con el frío es considerable”.

Impacto del frío en mortalidad cardíaca anual en Estados Unidos

El estudio utilizó datos de 819 localidades entre 2000 y 2020 y analizó la relación entre temperatura media mensual y fallecimientos por enfermedades cardiovasculares. Los investigadores identificaron que la menor incidencia de muertes se registró a 23 °C (74 °F); a medida que la temperatura se alejaba de ese punto, tanto hacia el frío como hacia el calor extremo, el riesgo de mortalidad aumentaba, formando una curva en forma de “U” asimétrica.

La investigación estimó que el exceso de fallecimientos por frío representó un 6,3% del total de muertes cardiovasculares anuales en las dos décadas estudiadas, lo que suma cerca de 800.000 casos en ese período, de acuerdo a los datos divulgados. En contraste, el calor extremo fue responsable de apenas 2.000 muertes adicionales por año —un 0,33% del total en este grupo de causas—, es decir, 40.000 muertes en todo el período.

El análisis de dos décadas de registros médicos evidenció que la mortalidad por infarto, accidente cerebrovascular o enfermedad coronaria se incrementa notablemente durante episodios de frío. Según la información, cada año se producen 40.000 muertes más por causas cardíacas asociadas a bajas temperaturas en comparación con los meses templados.

Primer plano de una mujer adulta con expresión de angustia, sentada, tomándose el pecho con ambas manos sobre una luz roja intensa.
Los fallecimientos por enfermedades cardiovasculares aumentan tanto con el frío como con el calor extremo (Imagen Ilustrativa Infobae)

Vulnerabilidad y mecanismos durante olas de frío

Los investigadores explicaron que la exposición al frío desencadena distintos mecanismos fisiológicos, como procesos inflamatorios y vasoconstricción, que elevan la posibilidad de eventos cardiovasculares adversos.

El riesgo aumenta en personas mayores o con enfermedades crónicas como diabetes, insuficiencia cardíaca o enfermedad renal crónica. Salerno advirtió que el incremento en la prevalencia de estas afecciones hace prever una mayor cantidad de individuos susceptibles a la influencia de las temperaturas extremas.

El estudio plantea que es necesario que los planes de salud pública reconozcan los peligros del frío. Salerno puntualizó: “Tendemos a centrar la atención en los impactos del calor relacionados con el cambio climático, pero el cambio climático también implica frío extremo. Debemos implementar medidas de mitigación tanto para el calor como para el frío”.

El equipo señaló que estos hallazgos pueden orientar a hospitales y servicios sanitarios, que deberían prepararse para un mayor número de emergencias cardiológicas durante olas de frío. Salerno destacó: “Es fundamental para la planificación de la salud pública y para que las instituciones anticipen más llamadas a servicios de emergencia y un aumento de la mortalidad hospitalaria en períodos fríos. Nuestros sistemas deben estar preparados para ese incremento de pacientes”.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Personas mayores y pacientes con diabetes, insuficiencia cardíaca o enfermedad renal crónica son los más vulnerables ante las bajas temperaturas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Limitaciones de la investigación y próximas etapas

Entre las limitaciones del trabajo, los autores precisaron que su análisis se basó en datos de temperatura mensual, no diaria, y que los resultados se evaluaron a nivel poblacional, no individual. Informaron que el próximo estudio relacionará la temperatura ambiente con el número de activaciones de servicios médicos de urgencia por eventos cardiovasculares.

Por lo pronto, el estudio titulado County-Level Temperature-Attributable Cardiovascular Disease Mortality in the U.S. será presentado oficialmente por Salerno el próximo 30 de marzo durante el certamen Young Investigators Award Competition del congreso ACC.26, que reunirá a especialistas cardiovasculares de todo el mundo en Nueva Orleans.

El artículo fue publicado en línea simultáneamente en la revista científica American Journal of Preventive Cardiology al momento de la presentación.