Cómo es el innovador modelo del MIT que revoluciona la forma de investigar las enfermedades del hígado

Esta nueva herramienta creada por científicos en Estados Unidos permite observar procesos reales del órgano, anticipar respuestas a medicamentos y comprender desde el laboratorio etapas tempranas de afecciones severas

Guardar
(Imagen Ilustrativa Infobae)
El MIT desarrolla modelos realistas del hígado humano que simulan fielmente procesos metabólicos y enfermedades hepáticas complejas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Estudiar el hígado humano es, para la ciencia, un desafío comparable a intentar entender una ciudad compleja mirando solo un plano incompleto. Aunque cumple funciones esenciales —desde procesar nutrientes hasta filtrar toxinas—, su estructura y dinámica interna son difíciles de reproducir en el laboratorio.

Ahora, un equipo del Massachusetts Institute of Technology (MIT) dio un paso clave al desarrollar modelos avanzados de tejido hepático que imitan de manera muy cercana el funcionamiento real del órgano humano. El estudio fue publicado en la revista Nature Communications.

Estos nuevos sistemas permiten observar cómo se comporta el hígado frente a enfermedades complejas y cómo responde ante distintos medicamentos, incluso antes de que se prueben en personas. Según los investigadores, se trata de una herramienta que puede acelerar el desarrollo de tratamientos y reducir la incertidumbre en una etapa crítica de la investigación médica.

Por qué el hígado es tan difícil de reproducir

El hígado no es un tejido uniforme, sino un entramado de distintos tipos de células que interactúan entre sí y con vasos sanguíneos y células del sistema inmune. Los modelos animales, usados durante décadas para estudiar enfermedades hepáticas, no logran replicar esa organización con precisión. Como resultado, muchos fármacos que parecen prometedores en animales luego fallan en ensayos clínicos humanos.

Monitor médico que exhibe una simulación tridimensional de un hígado humano con áreas coloreadas y múltiples gráficos de datos, utilizados para análisis avanzado y diagnóstico en tiempo real.
Los nuevos sistemas microfisiológicos permiten estudiar la respuesta del hígado a fármacos y enfermedades antes de ensayos clínicos en personas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para superar esta brecha, el equipo del MIT desarrolló sistemas microfisiológicos, comparables a “mini hígados” cultivados en laboratorio. A diferencia de modelos anteriores, estos incluyen células hepáticas humanas, vasos sanguíneos funcionales y componentes inmunitarios, lo que permite recrear con mayor realismo lo que sucede dentro de un hígado enfermo.

La profesora Linda Griffith, autora principal del estudio, explicó que estos modelos funcionan como un “campo de pruebas” mucho más cercano a la realidad humana, donde es posible observar procesos que antes quedaban ocultos.

Qué revelan estos “mini hígados”

Cuando los investigadores expusieron el tejido hepático a condiciones similares a las de personas con obesidad o diabetes tipo 2 —altos niveles de glucosa, insulina y ácidos grasos—, el modelo respondió como lo haría un hígado humano real. Se observó acumulación de grasa, alteraciones en los vasos sanguíneos y señales tempranas de inflamación.

También apareció un fenómeno clave: la llegada de monocitos, células del sistema inmune que suelen ser una de las primeras señales de daño hepático. Esto permitió reproducir las etapas iniciales de la enfermedad hepática asociada a disfunción metabólica (MASLD) y su progresión hacia formas más graves, como la MASH, que puede derivar en fibrosis o cirrosis.

Científico con guantes azules manipula un órgano artificial de colores en una cápsula transparente, rodeado de pipetas y frascos con líquidos de colores sobre una mesa de laboratorio moderna.
Estos modelos avanzados incorporan células hepáticas humanas, vasos sanguíneos funcionales y componentes inmunitarios para mayor realismo en laboratorio (Imagen Ilustrativa Infobae)

En términos simples, el modelo logró “enfermarse” de la misma manera que lo hace un hígado humano.

Uno de los momentos más reveladores del estudio ocurrió al probar resmetirom, un fármaco ya aprobado para tratar la hepatitis esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASH). En la práctica clínica, solo una minoría de pacientes responde bien a este tratamiento, pero hasta ahora no estaba claro por qué.

Al aplicar el medicamento en el modelo hepático, los investigadores observaron que, en algunos casos, en lugar de reducir la inflamación, el fármaco activaba señales inmunitarias asociadas al daño. Según Dominick Hellen, autor principal del trabajo, este hallazgo podría explicar por qué el medicamento beneficia solo a ciertos pacientes y no a otros.

Este tipo de respuestas contradictorias es difícil de detectar con modelos animales, pero se vuelve visible cuando se trabaja con sistemas que reproducen mejor la biología humana.

Qué implica este avance para la medicina

Varios científicos con batas blancas y guantes azules trabajan en un laboratorio. Uno de ellos observa a través de un microscopio mientras una pantalla muestra imágenes detalladas de tejido hepático teñido, rodeados de instrumentos y frascos científicos.
Detectar respuestas adversas a medicamentos en modelos de hígado humano facilita ajustar terapias específicas y reducir riesgos en investigación médica (Imagen Ilustrativa Infobae)

La posibilidad de observar cómo responde un “hígado humano” en laboratorio permite anticipar tanto los efectos positivos como los riesgos de un tratamiento antes de llegar a los ensayos clínicos. En lugar de avanzar a ciegas, los investigadores pueden ajustar estrategias, identificar perfiles de riesgo y diseñar terapias más específicas.

Estos modelos no reemplazan los estudios en personas, pero sí mejoran de forma sustancial la etapa previa, reduciendo costos, riesgos y fracasos. En enfermedades frecuentes y con pocas opciones terapéuticas, como las patologías hepáticas metabólicas, esta diferencia puede ser decisiva.

Para el equipo del MIT, este enfoque no solo transforma la investigación del hígado, sino que también abre el camino para aplicar estrategias similares a otros órganos complejos. Comprender una enfermedad desde sus primeras etapas, con herramientas que imitan fielmente al cuerpo humano, podría cambiar la forma en que se desarrollan los tratamientos del futuro.

Últimas Noticias

El cerebro tras un ACV: un estudio afirma que algunas regiones rejuvenecen para compensar el daño

La investigación internacional, publicada en The Lancet Digital Health, analizó imágenes de resonancia magnética en pacientes de 8 países y detectó que áreas intactas pueden adoptar estructuras biológicas más jóvenes, lo que abre nuevas posibilidades para la rehabilitación neurológica

El cerebro tras un ACV: un estudio afirma que algunas regiones rejuvenecen para compensar el daño

7 vegetales al día: la clave para un mejor descanso, según la ciencia

Investigadores de King’s College London encontraron que incorporar estos alimentos potencia el sueño, al tiempo que contribuye a la salud cardíaca y al bienestar general

7 vegetales al día: la clave para un mejor descanso, según la ciencia

Por qué se pierde el apetito durante una infección: descubren una señal entre el intestino y el cerebro

La investigación, realizada en modelos animales, permite comprender cómo el organismo prioriza sus defensas al ajustar el consumo de alimentos frente a la presencia de párasitos

Por qué se pierde el apetito durante una infección: descubren una señal entre el intestino y el cerebro

Nuevo hito del Garrahan: cómo fue el doble trasplante simultáneo que se realizó durante la madrugada

Más de 50 especialistas trabajaron para completar con éxito dos intervenciones inéditas en un nene de 7 años y un adolescente de 14. Jefes médicos contaron a Infobae los detalles

Nuevo hito del Garrahan: cómo fue el doble trasplante simultáneo que se realizó durante la madrugada

Testosterona y envejecimiento masculino: cómo afecta la salud integral y qué hacer ante su descenso

Valores insuficientes pueden reducir la motivación y alterar la concentración, mientras hábitos diarios y la actividad física contribuyen a preservar el bienestar integral

Testosterona y envejecimiento masculino: cómo afecta la salud integral y qué hacer ante su descenso