
La pandemia desatada por el COVID-19 puso en alerta a la población y especialmente a la comunidad científica, que aún con la relajación del aislamiento y de los contagios continúa investigando la actividad de diversos patógenos. En ese marco, un reciente estudio científico realizado por expertos del Centro de Investigación de Virus de la Universidad de Glasgow, en Escocia, encontró que el virus de la influenza A y el virus respiratorio sincitial (VSR) pueden fusionarse para formar un agente híbrido que puede evadir la respuesta del sistema inmunitario y afectar a las células pulmonares en un cuadro de coinfección. Este hallazgo es revelador ya que es el primero en observar esta clase de interacción viral.
“Estos virus respiratorios existen como parte de una comunidad de muchos virus que se dirigen a la misma región del cuerpo, como si fuese un nicho ecológico”, detalló la doctora Joanne Haney, una de las autoras de este trabajo. Y agregó: “Necesitamos entender cómo ocurren estas infecciones dentro del contexto de cada una para obtener una imagen más completa de la biología de cada virus individual”.
De acuerdo a estos especialistas, las interacciones entre virus respiratorios durante una infección afectan a la dinámica de transmisión y a los resultados clínicos. “Las coinfecciones por más de un virus representan entre el 10% y el 30% de todas las infecciones virales respiratorias y son muy comunes entre los niños”, indicaron en la investigación, que fue publicada en la revista especializada Nature Microbiology.

Para llegar a estos resultados, los científicos infectaron células pulmonares con los dos virus en cuestión. Posteriormente, encontraron que en lugar de competir entre sí -como suele suceder en la mayoría de los casos- se unieron para darle forma a un nuevo patógeno. “Este tipo de virus híbrido nunca se había descrito antes. Estamos hablando de virus de dos familias completamente diferentes que se combinan con los genomas y con las proteínas externas de ambas partes. Es un nuevo tipo de virus patógeno”, reconoció Pablo Murcia, otro de los expertos a cargo del estudio, en diálogo con The Guardian.
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Anualmente, el virus de la influenza A afecta a 5 millones de personas en el planeta Tierra, mientras que el VSR, que genera la bronquiolitis, suele infectar a niños menores de cinco años que, ante este cuadro, pueden sufrir problemas en el tracto respiratorio. En ese sentido, el hallazgo de estos expertos pone sobre la mesa una posible explicación para las coinfecciones que provocan enfermedades exponencialmente más graves como la neumonía. Es que esta unión de fuerzas podría permitir que se infecte un área más amplia del organismo, teniendo en cuenta que la influenza suele afectar a las células de la garganta, la tráquea y la nariz, y que el VSR tiende a ir hacia los pulmones.
Según los especialistas de Glasgow, “el impacto clínico de las coinfecciones virales no está claro: mientras que algunos estudios indican que no alteran el resultado de la enfermedad, otros informan una mayor incidencia en la neumonía viral”. De todas formas, una de las conclusiones a la que arribaron plantea que las interacciones “directas entre virus dentro de células coinfectadas pueden dar lugar a nuevas variantes con potencial pandémico como el SARS-CoV-2 y los virus de la gripe A pandémica”.

El médico infectólogo Ricardo Teijeiro (MN 58065) analizó los resultados de este estudio junto a Infobae y consideró: “En realidad lo que pasa -y pasa más de una vez- es que dos virus pueden actuar en el mismo momento en la misma persona. No es que se mezclan o se fusionan y se genera un nuevo virus a partir de esto, sino que pueden infectar a un un mismo individuo. Entonces, esos dos virus están en la misma célula humana y se pueden multiplicar, pero esto no implica que se pueda crear un nuevo virus ni que haya un mayor riesgo”.
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Por su parte Mario Lozano, virólogo e investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), dialogó con Infobae sobre la coinfección y añadió “La conjunción de dos enfermedades es una casualidad y se da con dos enfermedades cualquiera. Cuando uno se enferma suele suceder que, si te encontrás con otro bicho, también te pueda infectar. No hay una particularidad, pero a veces esta doble enfermedad genera un cuadro un poco más grave y aparece, por ejemplo, lo que se llamaba flurona: la gripe junto con el coronavirus o el coronavirus con el dengue, que fue el coronadengue”.
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