El alimento que puede aumentar las ganas de orinar durante la noche y alterar el descanso, según urólogos

Especialistas explicaron cómo ciertos ingredientes de la cena pueden irritar la vejiga y provocar urgencia urinaria. Qué revela la evidencia científica sobre esta relación y cuáles son las recomendaciones para reducir las visitas al baño

Un dormitorio a oscuras con un reloj digital que marca las 3:42 y un hombre con pantalón de pijama frente al baño iluminado.
Levantarse dos o más veces durante la noche para orinar se clasifica médicamente como nocturia (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Es pasada la medianoche y la vejiga vuelve a despertar antes que la alarma, con una urgencia que obliga a levantarse para orinar. Si la escena se repite dos, tres o más veces cada noche, no se trata de un capricho del organismo ni de una consecuencia inevitable de la edad, sino de una señal concreta de que algo está alterando el funcionamiento del sistema urinario. Para especialistas en urología citados por la revista Parade, el culpable puede estar en lo que se sirvió en el plato de la cena.

“La mayoría de las personas consideraría normal levantarse una vez durante la noche. Pero tener que hacerlo dos o más veces puede considerarse excesivo”, precisó el doctor Christopher Chermansky, urólogo del Centro Médico de la Universidad de Pittsburgh. Cuando ese patrón se vuelve habitual, los profesionales de la salud lo clasifican como nocturia, un trastorno que va mucho más allá de una simple molestia nocturna.

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Para identificar el origen del problema, los médicos suelen dividir las causas en dos grandes grupos. Por un lado están las alteraciones estructurales del aparato urinario: una próstata agrandada, debilidad en el piso pélvico o una vejiga hiperactiva. Por otro, factores externos al tracto urinario —desde enfermedades como la diabetes hasta hábitos alimentarios— que obligan a los riñones y la vejiga a trabajar de más cuando el cuerpo debería estar en reposo.

El plato de la cena, más culpable que el agua

La sospecha habitual recae sobre el vaso de agua o la taza de té que se toman antes de dormir. Sin embargo, la doctora Maheetha Bharadwaj, residente de urología en la Universidad de Washington y candidata a doctorado en la Escuela de Medicina de Harvard, señaló que una causa frecuente y poco considerada de la nocturia no urológica es la comida picante.

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Una persona frente a un plato de vegetales sostiene un tenedor sobre una mesa con una copa de vino tinto, un vaso de agua y un tazón de salsa.
La doctora Maheetha Bharadwaj identificó a la comida picante durante la cena como un factor desencadenante de la irritación vesical (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según la especialista, los compuestos presentes en estos alimentos actúan como irritantes sobre la mucosa vesical. Esa irritación desencadena contracciones y una urgencia que no se corresponde con el volumen real de orina almacenada. Cuando la cena picante se consume pocas horas antes de acostarse, el efecto se multiplica y las interrupciones del sueño se repiten a lo largo de toda la noche.

La evidencia científica respalda el vínculo: una revisión publicada en la revista científica International Journal of Environmental Research and Public Health documentó que las comidas picantes contienen capsaicina y otros compuestos que activan los receptores TRPV1 —canales de potencial transitorio— presentes en las terminaciones nerviosas de la vejiga. Estos receptores son los mismos que provocan la sensación de ardor en la boca, pero cuando se estimulan en el tejido vesical generan irritación, inflamación y una percepción de urgencia urinaria que no se corresponde con la cantidad real de orina almacenada.

No obstante, la ciencia aún no ofrece un veredicto definitivo para la población general. Una revisión sistemática realizada por investigadores de la Universidad Johns Hopkins, que analizó 51 estudios, no halló una asociación consistente entre las comidas picantes y los síntomas de vejiga hiperactiva en personas sin patologías previas.

Pese a ese matiz, las guías clínicas siguen incluyendo los alimentos picantes entre los irritantes vesicales que conviene evitar como primera medida preventiva, en línea con lo que recomiendan los especialistas consultados por Parade.

Un hombre vierte salsa de una botella de vidrio sobre un cuenco con carne y verduras junto a un vaso de agua.
La capsaicina de los alimentos picantes activa los receptores TRPV1 en las terminaciones nerviosas de la vejiga (Imagen Ilustrativa Infobae)

Tres ajustes sencillos antes de acudir al especialista

Dado que determinar la causa exacta de los despertares nocturnos no siempre es sencillo, Bharadwaj recomendó comenzar con tres cambios simples en la rutina diaria:

  • Eliminar los alimentos o ingredientes picantes de la cena.
  • Reducir la ingesta de líquidos en las tres horas previas al descanso, con especial atención al alcohol, que también estimula la producción de orina.
  • Vaciar la vejiga justo antes de ir a la cama.

Si tras aplicar estas medidas las visitas nocturnas al baño persisten, tanto Chermansky como Bharadwaj coincidieron en que el paso siguiente debe ser una consulta con un urólogo. Solo un especialista puede descartar condiciones médicas subyacentes y diseñar un tratamiento que devuelva al paciente lo que la nocturia le quitó: una noche de sueño sin interrupciones.

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