Cáncer de ovario: cuál es el rol de las trompas de Falopio en su origen

Harvard Health Publishing analiza los hallazgos que cambiaron la comprensión de esta enfermedad y las nuevas estrategias que podrían ayudar a reducir el riesgo de desarrollarla

cáncer de ovario, ovarios
La detección de lesiones en las fimbrias de las trompas de Falopio indica que hasta el 80 % de los casos de cáncer de ovario inicia en este tejido (Freepik)
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La detección de lesiones precancerosas en las trompas de Falopio modificó la forma en que la medicina entiende el origen de muchos cánceres de ovario. Investigaciones citadas por Harvard Health Publishing indican que hasta el 80 % de los casos podría comenzar en las fimbrias, pequeñas prolongaciones ubicadas en el extremo de las trompas, muy cerca de los ovarios.

La hipótesis tomó fuerza a partir del análisis de trompas extraídas a mujeres con una predisposición genética elevada. Los especialistas hallaron allí alteraciones celulares que pueden desprenderse, llegar al ovario y formar un tumor. Por eso, aunque la enfermedad se detecte en el ovario, su origen puede estar en las trompas de Falopio.

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La oncóloga ginecológica Katharine Esselen, del Beth Israel Deaconess Medical Center, afiliado a Harvard, aclaró que todavía no se conoce con precisión qué proporción de los tumores sigue ese recorrido.

Médico y paciente frente a una pantalla digital con ilustraciones del sistema reproductivo femenino. La mujer se toca el abdomen, el médico señala la imagen.
El carcinoma seroso de alto grado representa cerca del 70 % de los casos de cáncer de ovario y provoca la mayoría de las muertes (Imagen Ilustrativa Infobae)

El hallazgo resulta relevante porque se trata de una enfermedad que suele detectarse en etapas avanzadas. Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), elaboradas por su Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer, en 2022 se registraron en el mundo alrededor de 325.000 nuevos casos de cáncer de ovario y casi 207.000 muertes por esta enfermedad.

La falta de una prueba confiable para identificarlo a tiempo dificulta el tratamiento temprano y contribuye a su alta mortalidad.

La forma más frecuente y letal podría comenzar en las trompas

El cáncer de ovario no es una única enfermedad. Incluye distintos tumores, con características y orígenes diferentes. Entre ellos, el carcinoma seroso de alto grado representa cerca del 70% de los casos y es la forma que provoca más muertes. Las investigaciones sobre las trompas se concentran, sobre todo, en este tipo de tumor.

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En las primeras etapas, puede producir hinchazón abdominal, necesidad frecuente de orinar o sensación de saciedad luego de comer poco. Como esos signos también aparecen en problemas de salud comunes, suelen pasar inadvertidos.

Persona con suéter gris y pantalón azul sentada en una cama con las manos colocadas sobre el abdomen.
La hinchazón abdominal y la necesidad frecuente de orinar son signos iniciales de la enfermedad que suelen pasar inadvertidos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un estudio publicado el 2 de febrero de 2026 en JAMA Network Open analizó a casi 86.000 mujeres. Sus resultados sugirieron que extirpar las trompas de Falopio durante otra cirugía pélvica, sin retirar los ovarios, se asoció con una reducción del 78 % en el riesgo de desarrollar carcinoma seroso de alto grado entre las pacientes de riesgo habitual.

Esselen indicó que esos datos se suman a trabajos anteriores, que habían calculado una baja cercana al 50 % cuando se extirpan ambas trompas por completo. “Es un descenso sustancial para una enfermedad para la cual no contamos con una buena forma de detección”, afirmó la especialista.

Las trompas pueden extirparse durante una operación ya indicada

Las medidas de prevención ya se aplicaban a mujeres con alteraciones en los genes BRCA1 o BRCA2, que elevan de manera importante la posibilidad de padecer cáncer de ovario. Una vez que decidieron no tener más hijos, se les suele aconsejar la extracción de ovarios y trompas, luego de una evaluación médica individual.

La recomendación ahora también contempla a mujeres con riesgo habitual que deben someterse a una cirugía abdominal o pélvica por otra razón. En esos casos, los profesionales pueden ofrecer la extirpación de ambas trompas si no cumplen una función necesaria. La posibilidad incluye histerectomías, procedimientos de esterilización, operaciones de vesícula biliar o apendicectomías.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Las alteraciones en los genes BRCA1 o BRCA2 elevan la posibilidad de padecer cáncer de ovario en las pacientes (Imagen Ilustrativa Infobae)

No se propone una cirugía exclusiva para prevenir este cáncer en personas sin factores genéticos de alto riesgo. La extracción se realizaría durante una intervención ya programada y, según la información disponible, agrega poco tiempo al procedimiento sin aumentar de forma relevante sus riesgos.

“Ya lo recomendábamos cuando una paciente iba a realizarse una esterilización o una histerectomía, pero ahora las pautas se están ampliando”, sostuvo Esselen. La médica anticipó que la práctica podría extenderse en los próximos años.

Conservar los ovarios evita una menopausia anticipada

Extirpar las trompas no elimina por completo la posibilidad de padecer cáncer de ovario. Una parte menor de los tumores puede originarse en el propio ovario o en tejidos cercanos. Por eso, la operación disminuye el riesgo, pero no lo elimina, y esa limitación debe explicarse antes de decidir una intervención.

A diferencia de los ovarios, las trompas de Falopio no producen hormonas. Por ese motivo, no se conocen efectos directos de su extracción sobre la función hormonal. Los ovarios, en cambio, cumplen un papel central antes de la menopausia.

Ilustración médica del útero, dos trompas de Falopio y dos ovarios, dentro de un contorno de torso humano con órganos internos difuminados.
Las trompas de Falopio no producen hormonas, por lo cual su retiro no provoca una menopausia anticipada (Imagen Ilustrativa Infobae)

Quitarlos antes de esa etapa provoca una menopausia inmediata. Esto puede afectar la salud de los huesos y del sistema cardiovascular, además de causar sofocos y sequedad vaginal. Por esa razón, Esselen advirtió que no se aconseja extirpar los ovarios de manera preventiva en pacientes con riesgo habitual antes de la menopausia, salvo que exista una evaluación y un asesoramiento médico amplios.

La extracción de las trompas durante otra cirugía busca reducir la cantidad de los tumores más frecuentes sin provocar una menopausia por la operación. La conveniencia de esta alternativa depende del motivo de la intervención, la edad, los antecedentes familiares y la evaluación que realice cada paciente con su equipo médico.

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