“La tormenta perfecta de presión”: cómo afecta el estrés escolar a los estudiantes y cinco estrategias de una psicóloga para contenerlo

La experta detalla mecanismos prácticos para contener la “tormenta perfecta de presión” que enfrentan los jóvenes dentro y fuera del aula

Un joven encorvado camina frente a un edificio escolar de ladrillos llevando en la mochila una pesa metálica con la inscripción 1 T.
Las redes sociales y la conexión constante suman capas de presión al inicio del ciclo escolar (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

Cada inicio de ciclo escolar trae una carga que muchos estudiantes ya conocen: materias, horarios apretados y expectativas. Pero en los últimos años se sumaron capas nuevas: noticias perturbadoras, comparación permanente en redes sociales y una conexión sin cortes que borra los límites entre el colegio y el hogar.

El resultado, según describe la psicóloga Susan Albers, de la Cleveland Clinic, es “la tormenta perfecta de presión”. Albers advierte que el estrés no termina cuando suena el timbre: sigue al estudiante a casa y aparece en cambios de humor, problemas de conducta y síntomas físicos.

PUBLICIDAD

Adolescentes con mochilas esperando el transporte público en una parada. — (Imagen Ilustrativa Infobae)
La psicóloga Susan Albers advierte que el estrés escolar se manifiesta en cambios de humor y síntomas físicos en el hogar (Imagen Ilustrativa Infobae)

No toda presión es negativa —cierto nivel motiva y prepara para la vida adulta—, pero el problema surge cuando esa respuesta se activa con demasiada frecuencia y el organismo no tiene tiempo de recuperarse. Para ese escenario, la especialista propone cinco estrategias concretas.

Explicar por qué el estrés perjudica el rendimiento, no solo el bienestar

Uno de los argumentos más efectivos para motivar a un estudiante a cuidar su estado mental es, paradójicamente, académico. El estrés elevado consume la memoria de trabajo —el sistema cognitivo que permite retener y manipular información en tiempo real— y afecta la recuperación de conocimientos ya aprendidos.

Una mujer arrodillada consuela a un joven sentado en el suelo con la cabeza entre las manos, en una sala de estar con un sofá y una lámpara
El estrés elevado consume la memoria de trabajo y afecta la recuperación de información durante los exámenes (Imagen Ilustrativa Infobae)

“Si tu hijo está demasiado preocupado por sus calificaciones, hay que explicarle que el estrés ocupa la memoria de trabajo y afecta la recuperación del conocimiento”, señaló Albers.

PUBLICIDAD

Quienes se someten a noches sin dormir o atraviesan crisis de angustia antes de los exámenes pueden estar reduciendo, en lugar de aumentar, su capacidad de rendir.

Cuando los estudiantes comprenden ese mecanismo, ese dato puede convertirse en la motivación que necesitan para modificar algunos hábitos.

Dividir las tareas en tres categorías: ahora, después y más tarde

Frente a la sensación de que todo es urgente, Albers propone una estrategia de priorización simple pero concreta. El primer paso es clasificar las obligaciones pendientes en tres grupos: las que requieren atención inmediata, las que pueden esperar y las que directamente pueden eliminarse o delegarse.

Un joven sentado de perfil frente a un escritorio con bloques de notas adhesivas de colores, libros y cuadernos.
La clasificación de tareas en tres grupos permite priorizar las obligaciones según su nivel de urgencia (Imagen Ilustrativa Infobae)

“¿Qué necesita atención hoy? ¿Qué debería venir después? ¿Y qué puede moverse para más tarde, delegarse o sacarse de la lista?”, planteó la psicóloga. Una vez establecida esa jerarquía, el paso siguiente es descomponer la tarea más urgente en pasos pequeños y manejables.

Ese enfoque, según Albers, ayuda a desarrollar habilidades de gestión del tiempo que los estudiantes podrán aplicar más allá del aula.

Construir rutinas protectoras que funcionen como ancla emocional

El tercer consejo apunta a la consistencia: Albers sugiere identificar un conjunto de rutinas básicas —“anclas de bienestar”— que deben sostenerse independientemente del nivel de exigencia escolar.

Esas rutinas incluyen dormir las horas necesarias, moverse físicamente con regularidad y mantener vínculos presenciales con personas de confianza.

Vista posterior de una persona con abrigo verde que coloca una nota en un tablero de corcho junto a un sillón y plantas.
El cuerpo y el cerebro pierden su capacidad de recuperación cuando la respuesta al estrés se activa de forma reiterada (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esas constantes, según la psicóloga, funcionan como un punto de estabilidad emocional cuando la exigencia escolar alcanza sus momentos más caóticos. No se trata de eliminar la presión, sino de preservar una base mínima de equilibrio que impida que el estrés se vuelva crónico.

Albers advirtió que cuando la respuesta automática del cuerpo al estrés —luchar, huir, paralizarse o apaciguar— se activa con demasiada frecuencia o durante períodos prolongados, el cuerpo y el cerebro no tienen tiempo de recuperarse.

Reducir la exposición a redes sociales, que amplifican la presión en lugar de aliviarla

El cuarto mecanismo cuestiona uno de los hábitos más extendidos entre los jóvenes: usar las redes sociales como forma de descompresión. Según Albers, ese recurso habitualmente produce el efecto contrario.

Una madre y su hijo adolescente sentados en un sofá oscuro, ambos mirando atentamente la pantalla de un teléfono móvil que muestra una aplicación de redes sociales.
El consumo de redes sociales incrementa la sensación de evaluación constante en lugar de aliviar la tensión (Imagen Ilustrativa Infobae)

“Las noticias perturbadoras, los correos de docentes y la conexión constante con los pares pueden intensificar el estrés”, indicó la psicóloga. “Las redes sociales pueden convertirse fácilmente en otro espacio donde uno se siente medido, comparado y evaluado.”

Como alternativa, Albers recomienda incorporar alguna práctica de atención plena —meditación, actividades artísticas u otras opciones que favorezcan la concentración en el momento presente— en reemplazo del tiempo de pantalla destinado al scrolling.

Que los adultos del entorno modelen calma y construyan una red de apoyo

El quinto consejo desplaza el foco hacia los adultos. Albers sostiene que los jóvenes toman señales emocionales de quienes los rodean, y que esa influencia opera directamente sobre la capacidad del estudiante para regular su propio sistema nervioso.

Una familia sentada en un sofá: la madre a la izquierda con la mano en el hombro del hijo, el hijo en el centro y el padre a la derecha, todos conversando.
Las prácticas de atención plena representan una alternativa al tiempo de pantalla para mejorar la concentración (Imagen Ilustrativa Infobae)

“No tenés que estar perfectamente tranquilo. Pero cuando te detenés y respondés con reflexión, ayudás al sistema nervioso de tu hijo a calmarse también”, afirmó la especialista. La psicóloga recomienda además que, si el adulto también atraviesa estrés, el joven lo vea trabajar en ello y pedir ayuda cuando la necesita.

Por eso subraya la importancia de construir una red de adultos de confianza más allá del entorno familiar inmediato: alguien capaz de regular sus propias emociones puede marcar una diferencia concreta en cómo el estudiante enfrenta la presión escolar.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

Qué alimentos pueden acompañar la fertilidad y por qué la dieta debe adaptarse a cada paciente

La nutricionista Adriana Hamer explicó en Infobae Al Amanecer cómo adaptar la alimentación durante estos procesos y qué aspectos individuales deben tenerse en cuenta

Qué alimentos pueden acompañar la fertilidad y por qué la dieta debe adaptarse a cada paciente

Por qué algunos pacientes con demencia recuperan una lucidez repentina cerca del final de sus vidas

Los científicos investigan estos episodios en personas con Alzheimer y trastornos relacionados, aunque aún desconocen los mecanismos cerebrales que hacen posible el retorno temporal de capacidades cognitivas aparentemente perdidas

Por qué algunos pacientes con demencia recuperan una lucidez repentina cerca del final de sus vidas

Ruido rosa al dormir: qué es, cómo funciona y qué efectos tiene en el descanso

Científicos del MIT comprobaron que sonidos breves, emitidos en un instante determinado, incrementaron el flujo de un fluido cerebral en voluntarios durante siestas controladas dentro de un escáner

Ruido rosa al dormir: qué es, cómo funciona y qué efectos tiene en el descanso

Cómo realizar el método 6-12-25, que combina fuerza, volumen y resistencia en una misma rutina

La propuesta concentra distintos estímulos de repeticiones para una misma zona corporal en una sola secuencia de ejercicios. Requiere ajustar pesos, pausas, frecuencia semanal y alimentación para sostener el progreso muscular en el tiempo

Cómo realizar el método 6-12-25, que combina fuerza, volumen y resistencia en una misma rutina

Agua con o sin gas: qué conviene beber según la duración y la intensidad del entrenamiento

Especialistas compararon cuatro bebidas distintas tras sesiones de ejercicio moderado y encontraron que la diferencia entre ambas opciones no está en la absorción. Por qué los expertos aseguran que se trata de una elección individual

Agua con o sin gas: qué conviene beber según la duración y la intensidad del entrenamiento