Cuáles son los 7 alimentos que una nutricionista recomienda para fortalecer la microbiota

Christina Manian, especialista consultada por Real Simple, detalló las estrategias asociadas con una composición bacteriana intestinal más saludable y advirtió qué comidas pueden alterar este equilibrio

Mujer sosteniendo un bol de ensalada variada. Sobre su abdomen, ilustración digital de intestinos luminosos con microorganismos. Mesa de madera con lácteos.
La microbiota intestinal reúne billones de microorganismos cuya composición depende de la genética y del estilo de vida (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

Una alimentación con variedad de vegetales, legumbres y fermentados puede favorecer el equilibrio intestinal. Siete alimentos aportan fibras, microorganismos y compuestos antiinflamatorios vinculados con una microbiota más diversa, según explicó la nutricionista Christina Manian a Real Simple.

La microbiota intestinal reúne billones de microorganismos que viven sobre todo en el intestino grueso. Predominan las bacterias, aunque también hay virus y levaduras. Su composición varía de una persona a otra y está condicionada por factores genéticos y cotidianos, entre ellos el descanso, la actividad física, el estrés, la hidratación y la dieta.

PUBLICIDAD

Este conjunto de microorganismos interviene en la digestión, el metabolismo y la absorción de nutrientes. Además, mantiene vínculos con el sistema inmunitario y con el sistema nervioso a través del llamado eje intestino-cerebro. La investigación sobre el área continúa en desarrollo, por lo que los cambios de alimentación no sustituyen el diagnóstico ni el tratamiento médico ante síntomas persistentes.

Representación gráfica del estómago, el intestino delgado y el intestino grueso translúcido con bacterias multicolor en su interior.
Estos compuestos vegetales alimentan a los microorganismos que habitan el intestino grueso y complementan el efecto de las legumbres y los alimentos fermentados en la dieta diaria (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los siete alimentos que ayudan a diversificar la microbiota intestinal

La combinación de legumbres, fermentados, pescados grasos y frutas ricas en antioxidantes aporta fibras, microorganismos vivos y compuestos antiinflamatorios que sostienen un ambiente intestinal más equilibrado.

  1. Legumbres: porotos negros, garbanzos, lentejas y arvejas
  2. Yogur con cultivos vivos y activos
  3. Miso
  4. Kimchi
  5. Salmón
  6. Frutas rojas: frutillas, arándanos y frambuesas
  7. Alimentos con prebióticos: avena, banana, manzana, espárragos, ajo, cebolla, brócoli, lino y verduras de hoja

Las legumbres aportan fibras que alimentan a las bacterias intestinales

Los porotos negros, los garbanzos, las lentejas y las arvejas concentran fibra soluble e insoluble. La primera forma una sustancia gelatinosa al entrar en contacto con el agua en el tubo digestivo; la segunda agrega volumen a las heces y contribuye al tránsito intestinal.

PUBLICIDAD

Un bol de cerámica de color beige con motas marrones contiene porotos negros cocidos. El bol está apoyado sobre una superficie de madera clara.
Los porotos negros, los garbanzos, las lentejas y las arvejas concentran fibra soluble e insoluble (Imagen Ilustrativa Infobae)

Parte de esas fibras llega sin digerir al colon, donde sirve de sustrato para microorganismos beneficiosos. Esos componentes reciben el nombre de prebióticos. Los garbanzos, en particular, ofrecen fibras solubles que favorecen el crecimiento de esas bacterias.

También contienen prebióticos alimentos como la avena, la banana, la manzana, los espárragos, el ajo, la cebolla, el brócoli, el lino y las verduras de hoja. Incorporar fuentes distintas ayuda a diversificar los nutrientes disponibles para la microbiota.

Yogur, miso y kimchi suman alimentos fermentados

El yogur con “cultivos vivos y activos” es una de las fuentes más conocidas de probióticos, microorganismos presentes en ciertos alimentos fermentados. Las variedades griegas, tradicionales o bebibles, como el kéfir, pueden incluir estas bacterias, aunque conviene revisar el etiquetado antes de elegirlos.

Una revisión publicada en 2022 y citada por Real Simple señaló que el yogur podría aportar beneficios en algunas afecciones gastrointestinales, como la intolerancia a la lactosa, el estreñimiento y la enfermedad inflamatoria intestinal. Sin embargo, su consumo debe contemplar las necesidades individuales y las indicaciones profesionales en casos de enfermedad.

Dos manos sujetan un tazón blanco con yogur griego, miel y avena. Una cuchara de metal levanta yogur. Mesa de madera y plantas verdes difuminadas
El yogur con cultivos vivos y activos representa una de las fuentes de probióticos más conocidas (Imagen Ilustrativa Infobae)

El miso, el chucrut, el tempeh, la kombucha, el kimchi, el suero de leche y algunos encurtidos fermentados también pueden aportar microorganismos vivos. No todos los productos fermentados tienen probióticos: el pan de masa madre y la cerveza, por ejemplo, pasan por procesos que pueden eliminar esas bacterias. En el caso de los pepinillos, la diferencia está entre los fermentados y los conservados solo en vinagre.

El salmón y las frutas rojas ayudan a moderar la inflamación

El salmón aporta ácidos grasos omega-3, asociados con procesos antiinflamatorios. La inflamación sostenida puede alterar el entorno intestinal, especialmente cuando la dieta se basa en productos de baja calidad nutricional. Nueces, semillas de chía, cáñamo, sardinas, anchoas y soja son otras alternativas con estas grasas.

Las frutillas, los arándanos, las frambuesas y otras bayas contienen polifenoles, compuestos vegetales con actividad antioxidante. Estas sustancias pueden favorecer el desarrollo de microorganismos considerados beneficiosos y limitar la expansión de agentes potencialmente dañinos.

Plato blanco con filete de salmón, rodaja de limón, eneldo, espinacas con piñones, batatas asadas. Mesa de madera, vaso de agua, servilleta y cubiertos
El salmón es un alimento que aporta ácidos grasos omega-3 (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los polifenoles se encuentran, además, en frutos secos, legumbres, té, manzanas, cerezas, cebollas, aceitunas, especias y hierbas aromáticas. Una pauta práctica consiste en priorizar una amplia variedad de alimentos vegetales y colores en el plato.

Reducir frituras, alcohol y ultraprocesados protege el equilibrio intestinal

La recomendación no implica eliminar por completo los alimentos fritos, pero sí moderar su frecuencia. Las preparaciones al horno pueden ser una alternativa para algunos platos habituales. Los productos refinados y con escasa fibra no aportan el mismo sostén para la microbiota y, en ciertos casos, pueden irritar el sistema digestivo.

Real Simple también menciona al alcohol, los productos ultraprocesados, los azúcares añadidos y los edulcorantes artificiales entre los elementos que pueden afectar el equilibrio bacteriano. El exceso de azúcares, según investigaciones citadas, puede modificar la proporción de bacterias y debilitar la barrera mucosa intestinal.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Las cocciones al horno se presentan como una alternativa viable frente a las preparaciones fritas habituales (Imagen Ilustrativa Infobae)

El consumo de carne roja requiere moderación. Estudios han asociado algunos metabolitos derivados de su ingesta con procesos inflamatorios y enfermedades cardiovasculares; además, existe evidencia que vincula un consumo elevado con mayor riesgo de cáncer colorrectal.

La salud intestinal no depende de un alimento aislado. La regularidad en el consumo de fibra, vegetales, legumbres, frutas y fuentes fermentadas puede contribuir a una dieta más favorable para la microbiota. Ante dolor abdominal recurrente, cambios persistentes en el tránsito intestinal o pérdida de peso involuntaria, corresponde consultar a un profesional de salud.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

Ruido rosa al dormir: qué es, cómo funciona y qué efectos tiene en el descanso

Científicos del MIT comprobaron que sonidos breves, emitidos en un instante determinado, incrementaron el flujo de un fluido cerebral en voluntarios durante siestas controladas dentro de un escáner

Ruido rosa al dormir: qué es, cómo funciona y qué efectos tiene en el descanso

Cómo realizar el método 6-12-25, que combina fuerza, volumen y resistencia en una misma rutina

La propuesta concentra distintos estímulos de repeticiones para una misma zona corporal en una sola secuencia de ejercicios. Requiere ajustar pesos, pausas, frecuencia semanal y alimentación para sostener el progreso muscular en el tiempo

Cómo realizar el método 6-12-25, que combina fuerza, volumen y resistencia en una misma rutina

Agua con o sin gas: qué conviene beber según la duración y la intensidad del entrenamiento

Especialistas compararon cuatro bebidas distintas tras sesiones de ejercicio moderado y encontraron que la diferencia entre ambas opciones no está en la absorción. Por qué los expertos aseguran que se trata de una elección individual

Agua con o sin gas: qué conviene beber según la duración y la intensidad del entrenamiento

Por qué puede faltar el aire al correr y cuándo conviene consultar con un especialista

Desde intensidad excesiva hasta afecciones respiratorias pueden ser las responsables de la sensación de ahogo durante el entrenamiento. Cómo reconocer las señales de alerta permite actuar a tiempo y con seguridad

Por qué puede faltar el aire al correr y cuándo conviene consultar con un especialista

Comer en exceso: cómo reconocer los disparadores y recuperar una relación más saludable con la comida

Distintos factores cotidianos pueden dificultar la percepción de saciedad y favorecer episodios que requieren una mirada atenta sobre sus causas. Qué tener en cuenta

Comer en exceso: cómo reconocer los disparadores y recuperar una relación más saludable con la comida