Pasar más de 8 horas sentado eleva el riesgo de problemas en la próstata y la vejiga: las señales que no conviene ignorar

Dos especialistas detallaron los síntomas que, de acuerdo con su experiencia clínica, aparecen con frecuencia en hombres con empleos sedentarios y que muchas veces se postergan hasta convertirse en un problema mayor

Hombre en traje sentado de espaldas en una silla de oficina que se toca la espalda baja ante un escritorio con una taza y un reloj de arena.
Una investigación vinculó la inmovilidad prolongada con mayor incidencia de incontinencia de urgencia y dolor al orinar en hombres (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Trabajar sentado durante horas no es solo una cuestión de postura: también puede comprometer la salud prostática y vesical. El urólogo Gabriel Bastidas advierte que el sedentarismo prolongado se asocia con un mayor riesgo de desarrollar molestias en el tracto inferior en hombres, y detalla qué señales no deben ignorarse.

En paralelo, una investigación publicada en agosto de 2026 en la revista Continence, con respaldo del Instituto Nacional de Salud (NIH) de Estados Unidos, confirmó esa relación: quienes acumulan más horas sentados presentan mayor incidencia de incontinencia de urgencia y dolor al orinar, mientras que una mayor actividad física se asocia con menos síntomas.

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Los hallazgos refuerzan la idea de que el cuerpo no está diseñado para mantenerse estático durante jornadas de ocho horas o más.

Cada hora sin moverse incrementa el riesgo prostático y vesical

Ilustración con un hombre sentado ante un escritorio, un reloj, esquemas de la anatomía urinaria, un médico y varios iconos informativos.
Una investigación del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos vincula la inmovilidad prolongada al sentarse con problemas en la próstata y la vejiga (Imagen Ilustrativa Infobae)

El sedentarismo y la ausencia de ejercicio pueden actuar como factores independientes, aunque suelen presentarse juntos en personas con empleos de escritorio o conductores profesionales. Fernando Gómez Sancha, director médico del Instituto de Cirugía Urológica Avanzada (ICUA) de Madrid, señaló en la revista CuidatePlus que cuanto más tiempo pasa una persona sin moverse, mayor es la probabilidad de desarrollar estas molestias.

El especialista destacó que el regreso a la oficina es una buena oportunidad para recordar que moverse a lo largo del día también protege la próstata y la vejiga. En la consulta, Bastidas observó que muchos hombres con trabajos sedentarios refieren mayor necesidad de orinar, molestias en la zona perineal o síntomas compatibles con prostatitis crónica, y que varios de ellos mejoran al incorporar pausas activas a su rutina.

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El especialista, miembro del Grupo de Trabajo de Nefrourología de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), subrayó que la falta de movimiento afecta de forma independiente al sistema prostático, más allá del peso corporal u otros factores de riesgo habituales. Para entender por qué ocurre esto, el médico explicó que la posición sentada sostenida genera presión sobre la zona perineal y periprostática, lo que puede alterar la circulación local y favorecer procesos inflamatorios.

Levantarse cada 45 minutos es suficiente para reducir el impacto del trabajo de escritorio

Un médico y un paciente sentados en un consultorio. El médico escribe en un portapapeles sobre un escritorio. Hay bolígrafos y una planta decorativa.
Especialistas en urología señalan que interrumpir los períodos continuos de inmovilidad limita los efectos negativos sobre la vejiga y la próstata (Imagen Ilustrativa Infobae)

La recomendación central es concreta: no permanecer sentado más de 45 a 60 minutos seguidos. Pausas breves distribuidas a lo largo de la jornada, ya sea en la oficina o durante viajes largos, limitan los efectos negativos de la inmovilidad prolongada sobre la vejiga y la próstata.

El director del ICUA aclaró que no se trata de abandonar el trabajo de escritorio, sino de cortar los períodos continuos de inactividad. Para el médico, cambios pequeños en la rutina pueden generar una diferencia real a mediano y largo plazo. Levantarse para tomar agua, caminar durante las llamadas o usar las escaleras en lugar del ascensor son acciones simples que no requieren equipamiento especial ni afectan la productividad.

Bastidas añadió que combinar estas pausas con caminatas de al menos 30 minutos al día potencia los beneficios, y que la actividad física regular también contribuye a mantener un peso saludable, otro factor que incide directamente sobre la próstata.

Sangre en la orina, dificultad para orinar y levantarse de noche: cuándo consultar al médico

Hombre de mediana edad con bata de hospital azul pálido, sentado en una cama, con expresión de dolor mientras se sujeta la espalda baja con ambas manos.
Mantenerse sentado durante horas altera la circulación en la zona perineal y periprostática, lo que puede desencadenar procesos inflamatorios locales (Imagen Ilustrativa Infobae)

El especialista fue claro respecto a las señales de alerta: la presencia de sangre en la orina, el dolor al orinar, la dificultad para iniciar o detener el chorro, la sensación de vaciado incompleto y la necesidad frecuente de levantarse durante la noche son motivos suficientes para pedir turno con un urólogo sin demora.

Cualquiera de esas señales, sobre todo si aparece por primera vez o empeora con el tiempo, merece evaluación clínica para determinar su origen y el tratamiento adecuado, según las declaraciones recogidas por CuidatePlus.

El médico insistió en que esperar a que las molestias se resuelvan solas puede retrasar un diagnóstico oportuno y complicar el abordaje. La consulta temprana, subrayó, es siempre la mejor estrategia.

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