
La idea de que la fibromialgia se reconoce al encontrar puntos exactos de dolor corresponde a un criterio histórico. Sin embargo, ese examen ya no alcanza para describir un cuadro en el que las molestias pueden extenderse por el cuerpo y cambiar de lugar.
El cambio es importante porque la evaluación ya no se concentra en presionar una zona determinada.
PUBLICIDAD
En los criterios actuales adquieren mayor relevancia la extensión del dolor, el tiempo que persiste y otros síntomas que pueden acompañarlo. La sensibilidad en un área concreta puede existir, pero no define por sí sola el cuadro.
Cleveland Clinic recogió las explicaciones de Benjamin Abraham, médico especializado en manejo del dolor de dicha institución, sobre esta transformación. El especialista señaló que la fibromialgia no se limita a un músculo, un ligamento o los tejidos que recubren y conectan los músculos. Por eso, la valoración contempla un patrón más amplio que la búsqueda de zonas sensibles.

Los 18 puntos sensibles fueron un recurso para clasificar la condición
Abraham explicó que, durante la década de 1990, los médicos usaban un examen de puntos sensibles como apoyo para clasificar la fibromialgia. El procedimiento consistía en ejercer presión sobre 18 áreas determinadas del cuerpo. Si esa presión provocaba dolor en al menos 11 de ellas, el resultado respaldaba la clasificación.
PUBLICIDAD
El especialista indicó que la presión debía ser suficiente para que la base de la uña del profesional se volviera blanca. Si esa presión provocaba dolor en las áreas establecidas, el resultado se incorporaba a la clasificación utilizada entonces.

En ese momento, los términos “puntos sensibles” y “puntos gatillo” se utilizaban de manera muy parecida para referirse a lugares precisos del cuerpo vinculados con la condición. Abraham explicó que se creía que esas zonas dolían porque el músculo se contraía y disminuía la llegada de sangre al área.
Esa interpretación también influyó en los tratamientos que se consideraban. Si el dolor se entendía como un problema localizado en un músculo, podían aplicarse inyecciones en esos puntos con medicamentos para adormecer la zona o con esteroides.
PUBLICIDAD
El diagnóstico considera la extensión y la persistencia del dolor
Abraham señaló que ese método dejó de ser el centro de la evaluación. Los criterios más recientes del Colegio Estadounidense de Reumatología ya no dependen solo de los puntos sensibles ni de los puntos gatillo para orientar el diagnóstico.

Según el médico, la valoración considera si hay dolor en distintas regiones del cuerpo durante más de tres meses. También toma en cuenta si otra condición explica esas molestias. De ese modo, la consulta no queda reducida a un sitio exacto de la rodilla, el hombro u otra parte del cuerpo.
El especialista explicó que la evaluación puede registrar dolor en la parte inferior de la pierna, la parte superior del brazo y otras regiones del cuerpo. Ese registro permite describir la distribución de las molestias sin reducir la consulta a una zona puntual.
PUBLICIDAD
Abraham añadió que también se valoran otros síntomas propios de la condición. Su explicación no reduce la evaluación a una reacción ante la presión, sino que la ubica dentro de un cuadro extendido y persistente.

El cambio modifica el papel de los puntos sensibles. Abraham indicó que pueden ser una expresión del dolor, pero ya no ordenan por sí solos la valoración. Una zona muy molesta puede ser parte de la experiencia de una persona sin mostrar, por sí misma, toda la extensión del cuadro.
La explicación actual se centra en cómo el sistema nervioso procesa el dolor
Abraham explicó que la fibromialgia ya no se entiende como un problema que nace en un músculo, una articulación o un ligamento específico. El médico afirmó que el problema de fondo está relacionado con la forma en que el sistema nervioso procesa el dolor.
PUBLICIDAD
El sistema nervioso central incluye el cerebro y la médula espinal. Según Abraham, desde esta perspectiva los puntos sensibles expresan cómo se procesa el dolor, pero no son la única causa del malestar que se siente en esas zonas.

La diferencia permite separar dos aspectos de la experiencia. Una parte del cuerpo puede doler al tacto o cuando se aplica presión. A la vez, Abraham describió un patrón más amplio, en el que el dolor no queda limitado a los tejidos de ese lugar.
El especialista señaló que, con esta comprensión, las inyecciones en puntos gatillo se usan con menor frecuencia. No se debe a que las zonas sensibles hayan desaparecido, sino a que ya no se consideran suficientes para definir la fibromialgia.
PUBLICIDAD
Para Abraham, la revisión del antiguo recuento permite distinguir un método de examen histórico de la evaluación actual. El eje dejó de ser encontrar una cantidad determinada de áreas sensibles y pasó a ser considerar la duración y la extensión del dolor junto con otros síntomas de la condición.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Aunque no altere el sueño, el ruido del transporte aumenta el riesgo cardiovascular
Healthday Spanish

La opinión de una médica: cuando el diagnóstico es incorrecto, lo que debes saber sobre los errores diagnósticos
Healthday Spanish

El humo de los incendios forestales afecta cada vez más a escuelas y guarderías de todo Estados Unidos
Healthday Spanish

Maní vs. Pochoclo: qué snack tiene menor impacto sobre la glucosa
La elección de alimentos entre comidas requiere atender a su composición nutricional, la forma de elaboración, cantidades e indicaciones de profesionales de salud
Dieta baja en calorías y ejercicio físico: un estudio mostró resultados para la remisión de diabetes tipo 2 en adultos jóvenes
Un ensayo clínico en Reino Unido y Canadá halló que el 54% de quienes siguieron un plan de alimentación bajo en calorías y entrenamiento supervisado logró normalizar sus niveles de glucosa tras seis meses



