Cuánto peso hay que levantar en el gimnasio para ganar músculo, según un estudio

Investigadores de la Universidad de Cambridge identificaron una proporción basada en la capacidad máxima individual que sirve como referencia flexible para cualquier nivel y objetivo de cada persona

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Un hombre de unos 40 años con ropa deportiva gris y negra levanta una barra trampa en un gimnasio. Se ven equipos y ventanas al fondo.
La ciencia sugiere que adaptar la carga a la capacidad personal es clave para el desarrollo muscular efectivo (Imagen Ilustrativa Infobae)

La ciencia ha determinado que la clave para ganar músculo con pesas no reside en un número universal, sino en ajustar la carga al 70% de la capacidad individual de cada persona, según investigaciones recientes y medios especializados como GQ México.

Escoger el peso adecuado no responde a una fórmula única. Un informe de GQ México resalta que la recomendación principal, basada en un estudio de la Universidad de Cambridge publicado en Biophysical Journal, es trabajar con una carga que represente el 70% de la máxima capacidad de quien entrena.

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Esto significa que si una persona puede levantar 150 kilos, el peso óptimo para estimular el crecimiento muscular sería de 105 kilos. En casos donde el límite es cinco kilos, la referencia baja a 3,5 kilos. Dicha proporción es adaptable y busca asegurar el estímulo necesario para que los músculos crezcan de manera eficiente.

Primeros pasos en el levantamiento de pesas

Un hombre en un gimnasio levanta una mancuerna negra en un curl de bíceps, mostrando su brazo musculoso. Al fondo se ven más pesas y equipo de ejercicio.
Iniciar con una carga adecuada y técnica correcta es fundamental para evitar lesiones y progresar en el entrenamiento (Imagen Ilustrativa Infobae)

Al iniciarse en el entrenamiento con pesas, casi cualquier carga puede generar resultados porque el cuerpo responde a un estímulo novedoso. Sin embargo, GQ México advierte que un peso demasiado bajo podría no proporcionar la resistencia suficiente para favorecer la hipertrofia.

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Por ello, la sugerencia inicial es optar por una carga ligera que represente un reto manejable, priorizando la correcta ejecución técnica sobre la cantidad de peso.

El mismo medio indica que emplear una carga excesiva desde el inicio puede comprometer la postura y la mecánica del movimiento. Durante las primeras sesiones, incluso el peso corporal puede ser suficiente si genera resistencia en el músculo. El aprendizaje técnico constituye la base para progresar de manera segura.

Progresión y ajuste de la carga

Vista posterior de un hombre sentado en un banco de gimnasio, levantando mancuernas pesadas por encima de los hombros. Sus hombros musculosos son prominentes.
Aumentar el peso o las repeticiones de manera gradual permite que los músculos sigan respondiendo al estímulo (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una vez que se domina la técnica, el siguiente paso consiste en incrementar el peso, el número de repeticiones o la cantidad de series. Esta adaptación resulta fundamental cuando la fuerza y la resistencia mejoran y la carga inicial deja de suponer un desafío para los músculos.

El informe de GQ México, basado en el estudio, subraya que la referencia del 70% debe entenderse como un punto de partida flexible. El texto, con información adicional de Fit and Well, destaca que un peso muy elevado puede fatigar en exceso los músculos, lo que impediría completar la rutina planeada con la técnica adecuada. Por otro lado, una carga demasiado baja no estimularía el crecimiento muscular de forma efectiva.

Variar el peso según la meta del entrenamiento

El peso ideal puede modificarse en función del objetivo de cada sesión. Si el propósito es realizar un gran número de repeticiones hasta alcanzar la fatiga, el peso utilizado suele ser menor. En cambio, para rutinas que exigen pocas repeticiones, la carga puede incrementarse para garantizar una mayor exigencia muscular.

Un hombre de mediana edad con barba, camiseta negra y shorts grises, de pie en un gimnasio. Sujeta una barra con pesas; al fondo se ven máquinas y ventanas.
El objetivo de cada sesión define si se debe priorizar un mayor número de repeticiones o un incremento en la carga (Imagen Ilustrativa Infobae)

La clave radica en identificar el momento en el que el ejercicio comienza a resultar fácil. Cuando esto ocurre, se recomienda aumentar gradualmente la carga para mantener el estímulo sobre el músculo.

Según la investigación, existen dos métodos comunes para progresar: la progresión lineal y la progresión doble. La primera consiste en sumar hasta 2,5 kilogramos cada una o dos semanas sin modificar el número de repeticiones, mientras que la segunda implica aumentar repeticiones y series hasta alcanzar tres series de doce repeticiones antes de subir el peso.

Prevenir el estancamiento y optimizar el desarrollo muscular

La progresión progresiva resulta esencial para evitar el estancamiento. El incremento puede aplicarse en el peso, en la cantidad de repeticiones, en las series o en los días de entrenamiento semanales. La adaptación continua mantiene el desafío y promueve un desarrollo muscular consistente.

Hombre atlético realiza remo con barra cargada con discos en un gimnasio con rack de pesas y suelo de goma.
La constancia y la adaptación continua del entrenamiento previenen el estancamiento y favorecen el crecimiento muscular (Imagen Ilustrativa Infobae)

El resultado final no depende de alcanzar la carga perfecta en una sola sesión. La constancia y la variedad en la rutina semanal son factores determinantes. La investigación resalta la importancia de distribuir el trabajo entre todos los grupos musculares y mantener una frecuencia adecuada para sostener los avances.

Recomendaciones finales para un entrenamiento efectivo

Según lo publicado por GQ México y respaldado por la Universidad de Cambridge, la selección del peso debe responder a la experiencia, al dominio técnico y a la meta de cada persona.

El rango del 70% de la capacidad máxima actúa como guía flexible, no como norma inmutable. Los expertos sugieren escuchar al cuerpo y ajustar la carga según los avances, siempre priorizando la forma correcta y la seguridad.

Entre los datos destacados, sobresale que la progresión puede ser tan relevante como el peso en sí, y que la constancia y la técnica son los pilares para lograr resultados sólidos a mediano y largo plazo. El entrenamiento personalizado, basado en la evidencia científica y en la autoevaluación, ofrece mayores posibilidades de éxito para quienes buscan aumentar su masa muscular.

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