Comenzó la vacunación contra el virus sincicial respiratorio en Argentina: requisitos y a quiénes se aplica

El Ministerio de Salud anunció el inicio de la estrategia de inmunización. Las claves

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La inmunización materna busca reducir
La inmunización materna busca reducir las hospitalizaciones por bronquiolitis y neumonía en bebés menores de un año en Argentina (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Ministerio de Salud de Argentina anunció el inicio de la vacunación contra el Virus Sincicial Respiratorio (VSR) en todo el territorio nacional.

La estrategia está destinada a embarazadas que se encuentren entre las semanas 32 y 36 inclusive. El objetivo es anticiparse a la circulación del virus y garantizar la protección de los recién nacidos, según informaron en un comunicado.

Esta medida preventiva busca anticipar la circulación estacional del virus, que se intensifica entre marzo y abril. El objetivo es que los bebés lleguen al periodo de mayor riesgo con defensas transmitidas por sus madres durante el embarazo.

La protección de los recién nacidos adquiere especial importancia, ya que los primeros meses de vida constituyen el periodo de mayor vulnerabilidad ante el VSR. Por este motivo, la campaña inició en enero, ampliando la ventana de cobertura y permitiendo que más niños accedan a la inmunidad antes del pico de circulación viral.

El Ministerio de Salud de
El Ministerio de Salud de la Nación coordina la distribución gratuita de la vacuna contra el VSR en hospitales y centros de salud de todo el país (Imagen Ilustrativa Infobae)

El diseño y la coordinación de la campaña están a cargo del Ministerio de Salud de la Nación, responsable de adquirir y distribuir todas las dosis necesarias para la demanda nacional. La cartera sanitaria también fijó las fechas de inicio y finalización, estableciendo que el cierre dependerá del seguimiento de la circulación viral.

Cada provincia y jurisdicción debe garantizar la disponibilidad de la vacuna en hospitales, centros de salud y vacunatorios, así como organizar la logística para alcanzar a todas las embarazadas de la población objetivo.

El acceso a la vacuna no requiere orden médica. Las embarazadas solo deben presentar un comprobante que acredite su semana de gestación al momento de la vacunación. Esta medida facilita el acceso, sobre todo en zonas con menor cobertura sanitaria.

La vacuna contra el VSR cuenta con la autorización de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) para su uso en embarazadas dentro del rango estipulado. Esta aprobación se fundamenta en pruebas de calidad, eficacia y seguridad realizadas en el grupo poblacional correspondiente.

La aplicación durante el embarazo favorece la transferencia de anticuerpos maternos al feto, asegurando que el bebé reciba protección desde el nacimiento y disminuyendo el riesgo de complicaciones graves como bronquiolitis y neumonía. Ambas enfermedades representan dos de las principales causas de internación en menores de un año en Argentina.

El Virus Sincicial Respiratorio es
El Virus Sincicial Respiratorio es la principal causa de infecciones respiratorias agudas bajas en lactantes y puede generar complicaciones graves (Imagen Ilustrativa Infobae)

El desarrollo de inmunidad pasiva mediante vacunación materna constituye un avance en la prevención de infecciones respiratorias agudas en la primera infancia. La iniciativa pretende disminuir la presión asistencial en los servicios pediátricos durante el invierno, cuando aumentan las consultas e internaciones por cuadros respiratorios.

La campaña implementada en 2025 se destacó internacionalmente por su alcance y resultados. Datos oficiales indican que el 65% de la población objetivo recibió la vacuna ese año, un porcentaje alto respecto de estrategias similares en otros países.

Según el Ministerio de Salud, las hospitalizaciones por infecciones respiratorias graves en bebés de hasta seis meses se redujeron un 62% y los ingresos a terapia intensiva, un 70%.

Importancia del VSR como causa de infecciones respiratorias en lactantes y vías de transmisión

Según Medline Plus, el Virus Sincicial Respiratorio es el patógeno más frecuente en infecciones respiratorias agudas bajas en lactantes, generando una carga considerable de enfermedad y una demanda constante en los sistemas de salud pediátricos. Su rápida propagación en entornos cerrados y alta transmisibilidad lo convierten en una amenaza constante durante los meses fríos.

La transmisión ocurre principalmente por contacto con gotitas expulsadas al toser, estornudar o sonarse la nariz. También puede adquirirse al tocar superficies contaminadas, como juguetes, picaportes o mesas, donde el VSR puede sobrevivir durante varias horas.

Los síntomas del VSR en
Los síntomas del VSR en lactantes incluyen irritabilidad, dificultad respiratoria y rechazo del alimento, con riesgo de complicaciones graves (Freepik)

En hogares numerosos y guarderías, el riesgo de diseminación aumenta, por lo que la prevención en embarazadas es clave para cortar la cadena de contagios en los primeros meses de vida del bebé.

Síntomas del VSR en diferentes grupos etarios y complicaciones asociadas

El periodo de incubación del VSR varía de cuatro a seis días tras la exposición. En adultos y niños mayores, la infección suele manifestarse con síntomas similares a los de un resfriado: secreción nasal, tos, fiebre, estornudos y, en ocasiones, sibilancias. En estos grupos, la enfermedad rara vez genera complicaciones graves.

En lactantes pequeños, los síntomas pueden ser más sutiles e inespecíficos: irritabilidad, disminución de la actividad, rechazo del alimento y dificultades respiratorias. En casos graves, puede presentarse coloración azulada de la piel por falta de oxígeno (cianosis), respiración acelerada, aleteo nasal y sonidos de silbido al respirar.

Las complicaciones más serias derivadas de la infección por VSR incluyen bronquiolitis y neumonía, condiciones que figuran entre las principales causas de hospitalización en menores de un año. El virus también puede agravar enfermedades previas como asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) e insuficiencia cardíaca, especialmente en adultos mayores y otros grupos de riesgo.