El síndrome del ojo seco es una afección frecuente que afecta a millones de personas en todo el mundo. Se produce cuando los ojos no generan suficiente cantidad de lágrimas o cuando estas no ofrecen la calidad adecuada para mantener la superficie ocular lubricada, lo que provoca irritación, sequedad y malestar.
Aunque suele asociarse al envejecimiento, este problema puede afectar a personas de cualquier edad y está influido por múltiples factores, tanto internos como externos, advierten desde Harvard.
PUBLICIDAD
Principales causas y factores de riesgo
La producción de lágrimas disminuye naturalmente con el paso de los años, lo que convierte al envejecimiento en uno de los factores de riesgo más relevantes, aseguran. Sin embargo, existen otros elementos que pueden desencadenar o agravar el síndrome del ojo seco:

- Cambios hormonales: especialmente durante la menopausia en mujeres, pueden alterar la composición y cantidad de las lágrimas.
- Uso de medicamentos: fármacos como antihistamínicos, descongestionantes, anticonceptivos orales o algunos antidepresivos pueden reducir la producción lagrimal.
- Factores ambientales: exposición prolongada al aire acondicionado, calefacción o ambientes secos contribuye a la evaporación rápida de las lágrimas.
- Uso de pantallas digitales: el trabajo constante frente a computadoras, teléfonos o tablets suele conducir a una menor frecuencia del parpadeo, lo que disminuye la hidratación de la superficie ocular.
- Otras enfermedades: patologías autoinmunes, diabetes o trastornos tiroideos pueden asociarse a la sequedad ocular.
- Lentes de contacto y cirugías oculares previas: pueden modificar la película lagrimal y favorecer síntomas.
Síntomas más comunes

El síndrome del ojo seco puede manifestarse con molestias leves o convertirse en un trastorno incapacitante, resalta Harvard. Los síntomas más habituales son:
PUBLICIDAD
- Irritación, picazón o sensación de ardor
- Sensación de arenilla o cuerpo extraño en los ojos
- Enrojecimiento ocular persistente
- Visión borrosa o fluctuante a lo largo del día
- Sensación viscosa en los ojos y fatiga ocular
- Sensibilidad a la luz (fotofobia)
- Disminución de lágrimas al llorar
La falta de lubricación puede facilitar infecciones e incluso producir lesiones en la córnea si no se atiende de manera oportuna.

¿A quiénes afecta más?
El síndrome del ojo seco afecta con mayor frecuencia a las personas mayores de 50 años, pero no se limita a este grupo. Las mujeres tienen un riesgo superior, especialmente debido a los cambios hormonales asociados con la menopausia.
PUBLICIDAD
Además, quienes toman medicación de forma crónica, utilizan dispositivos digitales de manera continua o trabajan en ambientes secos o polvorientos forman parte de los grupos más vulnerables. La combinación de estos factores contribuye a aumentar la susceptibilidad de desarrollar sequedad ocular.
Incorporar ciertos hábitos en la vida diaria ayuda a reducir el riesgo o la intensidad del síndrome del ojo seco.

Se recomienda moderar el tiempo frente a pantallas digitales y realizar pausas visuales frecuentes, parpadear de manera consciente para mantener húmeda la superficie ocular y emplear humidificadores en espacios cerrados, especialmente en climas secos o durante el uso prolongado de calefacción.
PUBLICIDAD
Proteger los ojos del viento, polvo y humo con gafas adecuadas resulta fundamental, así como evitar la exposición prolongada a ambientes secos o ventiladores. Asimismo, mantener una dieta equilibrada y rica en ácidos grasos omega-3 contribuye a mejorar la calidad de las lágrimas y a preservar la salud ocular.
Tratamientos actuales
El tratamiento del síndrome del ojo seco se orienta a aliviar los síntomas y, cuando es posible, corregir la causa subyacente. Algunas opciones habituales incluyen:
PUBLICIDAD

- Lágrimas artificiales y geles lubricantes: proporcionan alivio y protección temporal.
- Ungüentos oftálmicos: recomendados especialmente para uso nocturno, ofrecen una hidratación prolongada.
- Medicamentos antiinflamatorios y estimulantes de la secreción lagrimal: en casos moderados o graves, los especialistas pueden indicar fármacos específicos.
- Dispositivos y procedimientos médicos: en situaciones crónicas puede recurrirse a tapones lagrimales para disminuir el drenaje de las lágrimas o utilizar dispositivos térmicos y tratamientos con luz pulsada para mejorar la función de las glándulas localizadas en los párpados.
- Corrección de factores externos o modificaciones en la medicación habitual bajo supervisión médica.

Ante síntomas persistentes de sequedad, irritación o visión borrosa, es fundamental acudir a un profesional de la salud visual.
El diagnóstico adecuado permite descartar otras enfermedades y encontrar la causa exacta, lo que resulta clave para determinar el tratamiento más eficaz y evitar complicaciones.
PUBLICIDAD
No automedicarse ni minimizar las molestias visuales contribuye a mantener una buena calidad de vida y a preservar la salud ocular. Un seguimiento regular y la orientación de un oftalmólogo aseguran una atención personalizada y adecuada para cada caso.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Cáncer de cabeza y cuello: por qué la evaluación nutricional es clave para el tratamiento y la calidad de vida
Hoy es el día mundial de esta patología. Atender y supervisar la alimentación desde el inicio permite mejorar la respuesta a las terapias, reducir complicaciones y preservar el bienestar físico y emocional de los pacientes

La razón por la que el entrenamiento de fuerza está cambiando el envejecimiento femenino
Especialistas coinciden en que incorporar trabajo de resistencia de forma progresiva puede aportar beneficios relevantes para la salud y la autonomía en la adultez mayor, con rutinas adaptadas a cada nivel y condición

Cultivar plantas en casa tiene más impacto sobre la salud mental y digestiva de lo que se creía
Médicos, nutricionistas y educadores culinarios coinciden en que el trabajo con la tierra aporta beneficios concretos sobre la ansiedad, el microbioma intestinal y el vínculo emocional con los alimentos

La evidencia científica asocia un mes sin alcohol con mejoras en el sueño, la energía y la presión arterial
Un estudio de la Universidad de Sussex halló que el 71% durmió mejor y el 67% se sintió con más vitalidad tras el desafío

Adelantar la cena podría ser la clave para mantener la mente joven, según un estudio
Investigadores estadounidenses presentaron en la Sociedad Americana de Nutrición evidencias que vinculan la limitación de la alimentación a un periodo de nueve horas con una mejor salud cognitiva en adultos mayores


