
*Grupo INECO es una organización dedicada a la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades mentales. A través de su Fundación INECO, investiga el cerebro humano.
En el invierno, los días se vuelven más cortos, hay menos horas de luz solar, las temperaturas bajan y esto muchas veces genera un impacto en el ánimo y en los niveles de energía.
En esta época del año, muchas personas pueden experimentar una afectación en su estado de ánimo. Esto puede incluir bajo nivel de energía, necesidad de dormir más, somnolencia, mayor fatiga, sentimientos de tristeza, ánimo bajo.

“La menor exposición a la luz solar afecta nuestro reloj biológico interno (como el ritmo circadiano, que regula el ciclo de sueño y vigilia) e impacta en la producción de neurotransmisores como la serotonina, que regula el estado de ánimo, y hormonas como la melatonina, que incide en el sueño. Con menos luz natural, el organismo produce menos serotonina y más melatonina. Esta combinación puede provocar tristeza, desmotivación, fatiga, insomnio o hipersomnia, dificultad para concentrarse, cambios en el apetito” sostiene la licenciada en Psicología Josefina Pérez del Cerro (MN 75.333) y miembro del equipo de Psicoterapia de INECO.
“A su vez, La disminución de la luz solar también puede llevar a una reducción en los niveles de vitamina D, la cual interviene en la síntesis de serotonina, lo que puede agravar las manifestaciones anteriores” agrega la licenciada Pérez del Cerro.
Además, en el invierno, los días fríos y más cortos pueden llevar a pasar más tiempo en casa y limitar las actividades al aire libre, dando lugar en ocasiones a menor contacto social o mayor aislamiento. Esto puede impactar negativamente en el ánimo, aumentando sentimientos de soledad o tristeza.
Recomendaciones
A continuación, la licenciada Pérez del Cerro compartió algunas recomendaciones para mejorar el estado de ánimo durante los meses de invierno:

Puede ayudar a regular el reloj biológico interno y mejorar el estado de ánimo. Dejar entrar la luz del día en la casa al abrir cortinas y persianas también puede colaborar.

Ayuda a liberar endorfinas, que tienen un impacto positivo en el ánimo. Actividades como caminar, correr, hacer gimnasia, yoga, entre otras, pueden ser beneficiosas.

Evitar siestas largas, limitar la exposición a pantallas antes de dormir y adoptar una rutina relajante a la noche pueden favorecer un buen descanso.

Participar en actividades sociales o grupales, para reducir el aislamiento y promover la conexión con otros.

Las técnicas de relajación como la respiración profunda o de atención plena pueden ayudar a reducir el estrés y mejorar el bienestar emocional. Otras actividades como yoga, salir a caminar, practicar un hobby, también pueden ayudar.

Si el malestar o la sintomatología aumentan, se intensifican o persisten en el tiempo, se recomienda hacer una consulta a un profesional de la salud.
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