
JUEVES, 26 de junio de 2025 (HealthDay News) -- Controlar los brotes de COVID-19 es tan fácil como rastrear las aguas residuales de una ciudad, señala un estudio reciente.
Los niveles del virus de la COVID, el SARS-CoV-2, encontrados en muestras de aguas residuales predijeron con precisión en una semana el aumento y la disminución de los recuentos de casos en una comunidad, informaron los investigadores en la edición del 23 de junio de la revista The Journal of Infectious Diseases.
"Aprendimos durante 2020 que el aumento del virus SARS-CoV-2 en las aguas residuales proporcionó un aviso de dos semanas sobre las próximas visitas de COVID a hospitales y clínicas", señaló en un comunicado de prensa el investigador sénior, el Dr. Timothy Schacker, profesor de enfermedades infecciosas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Minnesota.
"Este trabajo en curso demuestra la importancia continua de la vigilancia de las aguas residuales para la planificación de la salud pública de los hospitales y clínicas de nuestro estado", añadió.
Para el estudio, los investigadores tomaron 215 muestras de aguas residuales de la planta de tratamiento de aguas residuales de Twin Cities entre enero de 2022 y agosto de 2024.
La planta atiende a unos 1.8 millones de residentes de la región que abarca Minneapolis y St. Paul, Minnesota, dijeron los investigadores en las notas de respaldo.
El equipo comparó los niveles de virus encontrados en esas muestras con los casos reportados de COVID entre las personas tratadas por Fairview Health Services, un sistema de salud con sede en Minnesota.
Fairview reportó casi 6,900 casos de COVID durante el periodo de estudio de 32 meses entre las personas que viven en el área atendida por la planta de tratamiento, apuntaron los investigadores.
Ocurrieron tres aumentos distintos de casos de COVID en ese periodo, y los niveles de virus en las aguas residuales predijeron con precisión cada aumento, apuntaron los investigadores.
Los niveles y casos del virus COVID aumentaron rápidamente durante los meses de verano y persistieron durante el invierno, luego se redujeron rápidamente en la primavera, muestran los resultados.
"Si este patrón continúa, sugiere que el SARS-CoV-2 podría no tener los mismos patrones estacionales que otros virus respiratorios como la influenza o el VRS, que aumentan durante los meses de otoño e invierno", escribieron los investigadores.
El estudio en curso sobre las aguas residuales de la Universidad de Minnesota sigue monitorizando la COVID, la gripe, el VRS, la viruela del mono y el sarampión, apuntaron los investigadores.
Más información
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. ofrecen más información sobre el seguimiento de las aguas residuales.
FUENTES: Universidad de Minnesota, comunicado de prensa, 23 de junio de 2025; Revista de Enfermedades Infecciosas, 8 de mayo de 2025
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